El prelado del Opus Dei, quiso concluir su visita a Madrid con motivo de la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri con un encuentro con las voluntarias y voluntarios que durante estos días han trabajado entre bastidores para que todo saliera bien.
Mons. Fernando Ocáriz les agradeció su trabajo y les animó a que el deseo de servir que les ha movido estos días se convierta en ellos en una actitud permanente. Quizá sus intervenciones puedan resumirse en dos palabras: libertad y amistad. Amistad con Dios y con los demás.