Duración orientativa: 50-60 minutos
Objetivo: ayudar al alumnado a conocerse mejor, potenciar sus cualidades y trabajar sus limitaciones mediante objetivos concretos y el acompañamiento de la tutoría.
Introducción
Conocerse no consiste en ponerse una etiqueta ni en justificar la propia conducta diciendo: "Yo soy así". El verdadero conocimiento personal permite reconocer nuestras tendencias, comprender cómo influyen en nuestras decisiones y aprender a gobernarlas.
La personalidad no es una realidad completamente fija. Tenemos unas disposiciones naturales, pero también podemos adquirir hábitos, corregir conductas y desarrollar virtudes. Por eso, el conocimiento propio debe conducir a una pregunta práctica:
¿Qué cualidades puedo potenciar y qué aspectos necesito mejorar para convertirme en un buen profesional y en una mejor persona?
1. Conocimiento de la personalidad
Temperamento, carácter y personalidad
| Concepto | Qué significa | Ejemplo |
|---|---|---|
| Temperamento | Tendencias naturales relacionadas con nuestra manera espontánea de reaccionar. | Ser impulsivo, tranquilo, sensible, sociable o reservado. |
| Carácter | Forma de actuar que vamos construyendo mediante la educación, las decisiones y los hábitos. | Aprender a pensar antes de responder o mantener un compromiso. |
| Personalidad | Conjunto integrado de temperamento, carácter, capacidades, valores, experiencias y hábitos. | El modo propio y relativamente estable de pensar, sentir y actuar. |
Una idea fundamental es que el temperamento influye, pero no determina. Una persona impulsiva puede aprender autocontrol; alguien tímido puede desarrollar habilidades sociales; una persona desordenada puede adquirir métodos de organización.
El carácter se forma mediante decisiones repetidas:
Los rasgos pueden tener dos caras
Un mismo rasgo puede manifestarse de forma positiva o negativa:
| Rasgo de partida | Manifestación positiva | Riesgo o exceso |
|---|---|---|
| Seguridad | Iniciativa y liderazgo | Arrogancia o dificultad para escuchar |
| Sensibilidad | Empatía y atención a los demás | Susceptibilidad o dependencia de la opinión ajena |
| Rapidez | Agilidad y capacidad de reacción | Impulsividad y falta de reflexión |
| Tranquilidad | Serenidad ante los problemas | Pasividad o falta de iniciativa |
| Perfeccionismo | Calidad y cuidado del trabajo | Rigidez, ansiedad o retrasos |
| Sociabilidad | Trabajo en equipo y comunicación | Dispersión o exceso de protagonismo |
| Prudencia | Buen juicio y prevención de riesgos | Indecisión o miedo a equivocarse |
| Ambición | Afán de superación | Competitividad desordenada |
No se trata de eliminar la personalidad propia, sino de educarla y orientarla hacia el bien.
Defectos y áreas de mejora
Conviene distinguir entre una limitación y un defecto adquirido. Una limitación puede ser una dificultad objetiva; un defecto suele ser un hábito negativo que podemos trabajar.
Algunos defectos habituales en estudiantes y jóvenes profesionales son:
- Desorden: no planificar, extraviar materiales o incumplir plazos.
- Inconstancia: empezar con entusiasmo y abandonar ante la dificultad.
- Impulsividad: actuar o hablar sin valorar las consecuencias.
- Procrastinación: retrasar las tareas importantes y refugiarse en actividades fáciles.
- Falta de escucha: interrumpir, ponerse a la defensiva o creer que ya se sabe todo.
- Excusas: atribuir siempre los problemas a factores externos.
- Pasividad: esperar que otros resuelvan lo que corresponde hacer personalmente.
- Perfeccionismo: no terminar una tarea por miedo a que el resultado no sea ideal.
Reconocer un defecto no significa despreciarse. Significa identificar con sinceridad una conducta concreta que puede cambiarse.
Cuatro pasos para conocerse mejor
- Observarse: ¿cómo reacciono ante una corrección, un error, una dificultad o un conflicto?
- Escuchar: ¿qué observaciones se repiten en casa, en clase, en prácticas o en el trabajo?
- Contrastar: ¿cómo me veo y cómo me ven las personas que me conocen bien?
- Actuar: ¿qué conducta concreta voy a practicar desde ahora?
Actividad individual
Cada alumno puede completar estas frases:
- Una cualidad que los demás suelen reconocer en mí es...
- Esa cualidad me ayuda en los estudios o en el trabajo porque...
- Cuando exagero esa cualidad, corro el riesgo de...
- Un defecto o hábito que necesito corregir es...
- La situación en la que aparece con más frecuencia es...
- Una conducta concreta que puedo practicar es...
2. Asesoramiento en tutoría
La tutoría no debe limitarse a revisar notas o solucionar problemas urgentes. Es un espacio de confianza, orientación y seguimiento que ayuda al alumno a convertir el conocimiento personal en un plan realista de mejora.
Finalidades de la tutoría
- Facilitar un conocimiento personal sincero y equilibrado.
- Reconocer capacidades que el alumno quizá no valora.
- Relacionar los rasgos personales con el desempeño académico y profesional.
- Ayudar a elegir objetivos concretos y alcanzables.
- Revisar los avances sin caer en el desánimo.
- Favorecer la responsabilidad y la autonomía.
El tutor acompaña, pregunta, orienta y ayuda a concretar. No etiqueta, no sustituye las decisiones del alumno y no actúa como terapeuta. Si detecta un problema que requiere atención especializada, debe seguir el protocolo del centro y derivarlo al profesional correspondiente.
Potenciar los rasgos positivos
Una cualidad se fortalece cuando se transforma en una responsabilidad habitual. No basta con reconocer que un alumno es generoso, creativo o trabajador; hay que ayudarle a utilizar esa fortaleza de forma concreta.
| Rasgo positivo | Cómo potenciarlo |
|---|---|
| Iniciativa | Encargar una tarea, anticipar necesidades o proponer una mejora. |
| Responsabilidad | Asumir un compromiso semanal y rendir cuentas sobre su cumplimiento. |
| Sociabilidad | Facilitar la integración de compañeros y mejorar la escucha. |
| Creatividad | Buscar soluciones nuevas sin descuidar los requisitos técnicos. |
| Capacidad de trabajo | Aprender a priorizar y evitar el activismo desordenado. |
| Serenidad | Ayudar al equipo en situaciones de presión. |
| Atención al detalle | Revisar la calidad sin caer en un perfeccionismo paralizante. |
| Capacidad de liderazgo | Coordinar escuchando, delegando y reconociendo el trabajo ajeno. |
La pregunta tutorial no debería ser únicamente "¿cuáles son tus cualidades?", sino:
¿Dónde y cómo vas a poner esa cualidad al servicio de los demás?
Trabajar los rasgos negativos
Un objetivo como "ser más responsable" es demasiado general. Para que sea útil debe traducirse en una conducta observable.
| Objetivo impreciso | Objetivo concreto |
|---|---|
| Ser más ordenado | Preparar cada noche el material del día siguiente. |
| Estudiar más | Trabajar 40 minutos sin móvil de lunes a jueves. |
| Ser puntual | Llegar cinco minutos antes a la primera clase. |
| Escuchar mejor | No interrumpir y resumir la idea del otro antes de responder. |
| Controlar el carácter | Hacer una pausa antes de contestar cuando reciba una corrección. |
| Dejar de procrastinar | Empezar la tarea principal antes de abrir redes sociales. |
| Participar más | Formular una pregunta o aportar una idea en cada sesión práctica. |
Método para formular un objetivo de mejora
Un buen objetivo tutorial debe ser:
- Concreto: describe una acción, no una intención vaga.
- Pequeño: puede mantenerse sin depender de un entusiasmo extraordinario.
- Observable: alumno y tutor pueden comprobar si se ha realizado.
- Vinculado a una situación: indica cuándo y dónde se practicará.
- Revisable: tiene una fecha próxima de seguimiento.
- Positivo: expresa qué se hará, no solo qué se evitará.
Una fórmula sencilla sería:
Durante las próximas dos semanas, cuando ocurra X, haré Y y lo revisaré mediante Z.
Ejemplo:
Durante las próximas dos semanas, al recibir una corrección en el taller, escucharé sin interrumpir, pediré una aclaración si la necesito y anotaré la indicación antes de responder.
Desarrollo de una entrevista tutorial
1. Acogida
Crear un clima de confianza y preguntar por la situación general del alumno: estudios, prácticas, relaciones y estado de ánimo.
2. Revisión
Comprobar el objetivo anterior con datos concretos:
- ¿Qué te propusiste?
- ¿En qué ocasiones lo cumpliste?
- ¿Qué te lo puso más difícil?
- ¿Qué resultado observaste?
3. Autoconocimiento
Ayudar al alumno a interpretar lo ocurrido:
- ¿Qué cualidad tuya apareció?
- ¿Qué reacción se repite?
- ¿Qué te cuesta aceptar cuando te corrigen?
- ¿Cómo afecta esa conducta a tus compañeros?
- ¿Cómo podría influir en tu futuro profesional?
4. Concreción
Elegir un solo objetivo principal y acordar una acción sencilla.
5. Seguimiento
Fijar cómo se comprobará el progreso: registro breve, observación del tutor, resultado académico, puntualidad, cumplimiento de plazos o valoración del propio alumno.
Cómo realizar una corrección eficaz
La corrección debe referirse a conductas, no definir a la persona.
- En lugar de "eres irresponsable", decir: "Esta semana entregaste dos tareas fuera de plazo".
- En lugar de "eres desordenado", decir: "Has necesitado varias veces material que no habías preparado".
- En lugar de "no sabes trabajar en equipo", decir: "Durante la actividad interrumpiste varias veces y no incorporaste las aportaciones del grupo".
Una secuencia útil es:
- Describir el hecho sin exageraciones.
- Explicar su efecto académico, profesional o interpersonal.
- Escuchar la perspectiva del alumno.
- Acordar una conducta alternativa.
- Reconocer los avances en la siguiente entrevista.
Lo que conviene evitar en tutoría
- Colocar etiquetas como "vago", "conflictivo", "inmaduro" o "incapaz".
- Convertir una conducta concreta en una afirmación sobre toda la persona.
- Comparar constantemente al alumno con otros.
- Proponer demasiados objetivos al mismo tiempo.
- Dar consejos sin escuchar primero.
- Corregir únicamente lo negativo y no reconocer los avances.
- Exigir cambios inmediatos sin acompañamiento ni seguimiento.
- Confundir la tutoría educativa con una intervención psicológica.
Caso práctico para trabajar en grupo
Situación: Un alumno tiene iniciativa, aprende deprisa y suele proponer soluciones. Sin embargo, interrumpe a sus compañeros, rechaza algunas correcciones y deja tareas sin terminar porque pierde interés.
Preguntas para el grupo:
- ¿Qué rasgos positivos aparecen?
- ¿Qué riesgos o defectos pueden acompañarlos?
- ¿Cómo podrían afectar a su futuro profesional?
- ¿Qué preguntas debería hacerle el tutor?
- ¿Qué objetivo concreto se le podría proponer?
Posible orientación: potenciar su iniciativa dándole responsabilidades acotadas y trabajar la constancia mediante el compromiso de terminar y revisar una tarea antes de comenzar otra.
Conclusión
Conocerse bien no es mirarse continuamente a uno mismo, sino aprender a dirigir la propia vida. El temperamento proporciona unas tendencias; las decisiones y los hábitos construyen el carácter.
La tutoría ayuda a recorrer este proceso:
Tres ideas finales para los alumnos:
- No eres únicamente tus defectos. También tienes capacidades que debes descubrir y poner al servicio de los demás.
- Tus tendencias no son tu destino. Puedes educarlas mediante decisiones y hábitos.
- Mejorar no consiste en cambiarlo todo de golpe. Consiste en elegir una acción pequeña, practicarla con constancia y aceptar ayuda.
Conocerse es el punto de partida; gobernarse y ponerse al servicio de los demás es la meta.

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