Escribe Manuel Casado: El pasado mes de mayo, la revista médica The Lancet publicó los datos mundiales sobre salud mental. Las cifras confirman una crisis sanitaria sin precedentes: casi 1.200 millones de personas en el mundo padecen un trastorno de salud mental diagnosticado, lo que equivale aproximadamente al 14 % de la población global.
Según un estudio epidemiológico (Global Burden of Disease Study, 2026), la cifra de afectados se ha duplicado desde 1990 y sitúa a las enfermedades mentales como la principal causa de discapacidad en todo el planeta, por encima del cáncer y de las patologías cardiovasculares.
Lo más alarmante, en mi opinión, es que sitúa el pico de la vulnerabilidad entre los 15 y los 19 años. La incidencia máxima de estas afecciones alcanza su punto más crítico en ese rango de edad, en que se disparan exponencialmente la ansiedad y la depresión.