Decía Groucho Marx aquello de “disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien”Cortés… no era muy cortés. Basta leer la definición del Diccionario de la lengua de la Real Academia Española.
Incluso si cruzamos los Pirineos, el escritor francés Jean de La Bruyère aludía a la cortesíacomo aquella forma de conducirse de modo que los demás queden satisfechos de nosotros y de ellos mismos.
Hoy quiero hablarte sobre algunos actos deamabilidadatenciónafecto, que pueden encajar −cuando menos− en ese concepto.
Más de una vez hemos coincidido acerca de la gran importancia de tener pequeños detalles. Pero ya te comentaba en una de mis últimas entradas (“10 pautas para tu mejora personal” −haz clic en el enlace−) que no es lo mismo predicar que dar trigo…
Así que, en ocasiones, en ese ámbito de tener detalles, ser delicado, atento… cabe decirse a uno mismo: “Necesitas mejorar”. ¿Te ha pasado?