¿Quién nos ha engañado diciéndonos que la plenitud era algo que estaba a miles de kilómetros de distancia, o en una vida completamente diferente a la nuestra, llena de esclavitudes que falsamente llamamos libertades?
He dudado mucho si escribir este artículo o no. Por un lado, no quería hacerlo demasiado personal porque no creo que mi vida interese mucho a nadie. Por otro lado, haciéndolo generalista corría el riesgo de aparentar que sé del tema y puedo dar consejos, cuando nada más lejos de la realidad.
