El 7 de junio de 2009, el papa Benedicto XVI, en la meditación que precedía al rezo del Ángelus, habló de las tres solemnidades que se celebran después de Pentecostés: la Santísima Trinidad, el Corpus, y el Sagrado Corazón de Jesús.
Cada una de ellas, dijo el Papa evidencia "una perspectiva desde la cual se abraza todo el misterio de la fe cristiana: la realidad de Dios Uno y Trino, el sacramento de la Eucaristía y el centro divino-humano de la persona de Cristo". Todas son "aspectos del único misterio de la salvación" y resumen "el itinerario completo de la revelación de Jesús, desde la encarnación a la muerte y resurrección, hasta la ascensión y el don del Espíritu Santo".
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