Escribe el rector de la U. de Comillas: La proposición no de ley del grupo parlamentario Podemos encaminada a suprimir la retransmisión de la Eucaristía de la programación dominical de RTVE ha suscitado un considerable interés en nuestra sociedad.
Muestra de ello es el espacio dedicado en los últimos días, en columnas de opinión, telediarios y tertulias, al análisis de la propuesta, así como la sorprendente reacción de una gran parte de los televidentes que, movilizados a través de las redes sociales, han logrado triplicar en un solo domingo la cuota de pantalla habitual de tal evento.
Lo que podría no ser más que un asunto curioso, pero al fin y al cabo intrascendente, puede ser interpretado, por el contrario, como un signo muy significativo de cómo se comprende el ejercicio del poder en un influyente sector político de nuestro parlamento español.
¿Qué hay detrás de la anécdota que puja con fuerza por convertirse en categoría? Ofrezco tres interpretaciones, en principio, plausibles, pero, en el fondo, insuficientes, para finalizar exponiendo la explicación que, a mi juicio, es la más acertada.