Escribe Ernesto Juliá: Ese texto que han considerado en una comunidad de este país, como una “ley”, probablemente pasará a la historia de esa asamblea como una curiosidad que sirva de ejemplo de lo que ningún gobierno debe hacer jamás.
Me explico:
¿Pretende la Comunidad de Madrid convertir a los niños y a las niñas en unos objetos manipulables a gusto de “educadores sexuales”; y puedan así en su caso, convertirse en “objetos sexuales” de sus manipuladores?
¿Pretende arrancar de las manos de los padres todo el derecho natural que tienen para educar a sus hijos? ¿Pretende imponer una enseñanza sexual de “texto único”, que dejen pequeñas e inocentes a leyes impuestas por Hitler, Stalin, etc., etc.?
Me supongo que el Tribunal Supremo verá paralizado su trabajo por todos los recursos contra esa “ley”, que le llegarán de escuelas, de colegios, de asociaciones de padre, de madres, de familias, etc, pidiendo que se declare su inconstitucionalidad.
