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martes, 22 de julio de 2014

‘Estaba conociendo la historia, mientras la vivía’

‘Estaba conociendo la historia, mientras la vivía’
  Joaquín Navarro-Valls habla de su trabajo al frente de la Sala Stampa; pero sobre todo de la persona que acompañó durante esa época: del jefe, del padre, del amigo… del santo
   La voz de Joaquín Navarro-Valls (Cartagena, 1936) recuerda el eco de aquélla de Juan Pablo II. Al frente de su oficina de prensa durante veinte años, fue como la sombra del Papa polaco. Nunca quiso aparecer, pero siempre estaba ahí; en un silencioso señorío. El 6 de mayo de 2010, la UIC lo invistió Doctor Honoris Causa−junto al médico Valentí Fuster− y, entonces, publicamos una breve entrevista en Newsuic. 

sábado, 14 de diciembre de 2013

‘Cuando yo estuve en el Vaticano…’

   
   Portavoz del Vaticano durante 22 años, ningún laico conoce como él el funcionamiento de la curia. Invitado por la Fundación Rafael del Pino para dar una conferencia sobre la figura de Juan Pablo II, hablamos con él sobre el ‘VatiLeaks’, el banco vaticano, el Papa Francisco... No rehúye ninguna pregunta
Joaquín Navarro-Valls, (Cartagena, 1936), doctor en Medicina y licenciado en Periodismo, ejerció en España como médico 14 años hasta que ABC lo envió a Roma como corresponsal. En 1984 fue nombrado portavoz de la Santa Sede cargo en el que se mantuvo 22 años, convirtiéndose en el único laico y no italiano en ocupar esa responsabilidad. Miembro numerario del Opus Dei, gran conocedor de la curia romana y testigo de excepción de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, Navarro-Valls ha recalado unos días en Madrid, invitado por la Fundación Rafael del Pino, para pronunciar una conferencia: El sentido del sufrimiento humano en Juan Pablo II; momento que XLSemanal ha aprovechado para realizar esta entrevista en exclusiva.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Si el cristiano se comporta como cristiano, convence


Portavoz de la Santa Sede durante más de 20 años tuvo una gran cercanía con Juan Pablo II. De él destaca «su insistencia en que la fe se haga cultura, transformando las realidades temporales. Basta con que el cristiano se comporte como tal…»
Almudi.org - "Si el cristiano se comporta..."   Incluyo algunos extractos de la conferencia de Joaquín Navarro-Valls en la clausura del XII Congreso “Católicos y vida pública”, que tuvo lugar en Madrid el pasado 19 de noviembre de 2010.
   La situación contemporánea nos lleva inevitablemente a los orígenes de la cristiandad. Después de decenios, quizá siglos, en los que cristianos han tratado de defender las sociedades occidentales de la descristianización de la cultura, hoy, encontrándose en una situación que podríamos denominar neopagana, la fe no puede jugar a la defensiva. Ya no es una tradición que haya que salvaguardar, sino una perspectiva de vida futura que hay que recrear, construir… La pregunta no es si el cristianismo sabrá sobrevivir, sino si la fe cristiana podrá expandirse de nuevo como hace dos mil años.
      ¿Cómo comunicar al mundo de hoy la realidad cristiana? Los primeros cristianos sabían comunicar bastante bien sin licenciaturas en Ciencias de la Comunicación. Ni siquiera tenían una cultura particularmente elaborada, pero fueron ellos quienes vencieron la batalla cultural y comunicativa de entonces. Porque cuando el cristiano se comporta como cristiano, convence siempre. Una persona con convicciones posee una potencia infinitamente superior a la de quien tiene sólo intereses. El cristianismo, desde este punto de vista, es sobre todo un modo de vivir, que mientras vive y mientras goza la vida, la razona, la explica, hace evidente toda su congruencia interna...
      Hay que ir a Jesús de Nazaret. Pero sólo hay un camino que conduzca a Él: la conversación personal en los ámbitos sacramental y de la oración. Para la mayoría de nosotros la oración es una obligación.
      Para Juan Pablo II era otra cosa, no era nunca una obligación a determinadas horas del día, sino una necesidad. Esto sirve para ilustrar la raíz de la que crece toda la misión del cristiano: la unión con Quien da al cristiano su misión propia. Si no, no podemos hablar de misión del cristiano, sino de la misión de Joaquín Navarro o de Pepito. Si la misión me viene de otro, yo no puedo dejarme de la mano de ese otro.
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ALMUDÍ

lunes, 22 de noviembre de 2010

Teoría del terciopelo

   Joaquín Navarro-Valls es un aristócrata de la comunicación y, también, de la vida cristiana. Se mueve por el escenario de la historia con una capacidad persuasión tal que el atractivo de su pensamiento y de su palabra cautivan con la sola mirada. Estuvo en la clausura del Congreso Católicos y Vida Pública y dejó el buen humor de la fe, de la vida en santidad. En uno de los momentos finales de su conferencia, al hablar de su experiencia con los santos, es decir, con Juan Pablo II, con san Josemaría Escrivá y con la Madre Teresa de Calcuta, explicó que lo que les caracterizaba, lo que tenían en común, es el buen humor de Cristo, la alegría de ser y de sentirse transparencia del Evangelio. No fue la conferencia de don Joaquín una homilía laica, ni mucho menos. Fue un texto de razón, y de corazón, sobre la esperada santidad en mundo en crisis, o de la crisis de nuestro mundo como crisis de santos.
   Pero lo que aprendí de don Joaquín en su paso pon el Congreso fue la teoría del paño negro, del terciopelo negro. Contó que un día, un buen amigo, tuvo que hacer un regalo de peso a un familiar. Pensó que lo que más le atraería es un pequeño diamante. Anduvo buscando una modesta joyería. Al entrar, descubrió que, en uno de los mostradores, había una diminuta y preciosa piedra. Se lo hizo saber al joyero que, inmediatamente, se inclinó bajo el mostrador en busca de un paño negro de terciopelo, que parecía recién salido de fábrica. Lo extendió sobre la mesa; alisó su superficie, apuntaló con fuerza las esquinas, y sólo entonces abrió, con la llave de seguridad, la vitrina y extrajo, con sumo cuidado y delicadeza, el minúsculo diamante. Al depositarlo sobre el terciopelo negro, el mineral comenzó a brillar con una intensidad que deslumbraba. De repente, lo que había atraído la atención del comprador deslumbró a los presentes con su pureza. La belleza se mostraba en todo su esplendor. 
   Entonces, con don Joaquín  hablamos de comunicación, de técnicas de comunicación, de la comunicación en la Iglesia, de la comunicación de las personas de la Iglesia, en un momento en el que la prensa internacional volvía a traer lo dicho por el Papa a sus portadas. Fue un coloquio sobre la teoría, la teología del terciopelo negro, en un momento, en el que, como nos demostró en su conferencia, la aristocracia es siempre posibilidad, inteligencia y firmeza, naturaleza y gracia. 

José Francisco Serrano Oceja
Conferencia del Dr. Navarro Valls: LEER AQUÍ

martes, 11 de mayo de 2010

Joaquín Navarro-Valls, maestro de credibilidad

      
          El pasado jueves, 6 de mayo, el que fuera portavoz de Juan Pablo II durante 22 años, Joaquín Navarro-Valls, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) de Barcelona.

           Los que me conocen bien, saben de mi gran admiración por este “gran maestro de la comunicación”. Admiración, y por qué no confesarlo, envidia sana, que más de una vez me ha llevado a pensar crear un grupo “Hazte fan del buen hacer humano y profesional de Joaquín Navarro Valls” en Facebook.

           Un grupo de fans inexistente, por supuesto. Y no por falta de ganas, sino porque la calidad humana y la finura interior del laureado, su saber estar y su buen hacer profesional, le llevan a pasar desapercibido.

           Es más, puedo asegurar que se considera un pequeño lápiz en las manos de Dios… “Un trozo de lápiz- como le gustaba definirse a la Madre Teresa de Calcuta-, con el cual Él escribe aquello que quiere. Eso es todo. Él piensa. Él escribe. El lápiz no tiene que hacer nada. Al lápiz solo se le permite ser usado."

           Pero esta vez, la lección magistral del que fuera “amigo personal del Papa Wojtila”, pronunciada en el Aula Magna de la Universidad, no puede caer en saco roto. Al fin y al cabo, a muchos de nosotros nos urge aún más conocer a Juan Pablo II. No solo como referente moral e intelectual del siglo XXI, sino más bien, como modelo a seguir para difundir una nueva imagen de la Iglesia- ¡sin miedos y sin complejos!-, haciendo nuestras aquellas primeras palabras que nos dirigió al comienzo de su pontificado: "¡NO TENGAIS MIEDO! ¡ABRID DE PAR EN PAR LAS PUERTAS A CRISTO!".

           Dicho esto, no puedo - ni quiero-, dejar de transcribir algunos fragmentos de su intervención, a la que bien podríamos titular: “Así vi yo la santidad de Juan Pablo II”.

“Como es sabido, hace pocos meses fue promulgado el decreto con el que se sancionó el modo extraordinario, heroico con que vivió las virtudes humanas y cristianas. Y esa circunstancia me da ocasión para hablar de él desde una perspectiva que nunca me habría atrevido a enfocar mientras él vivía y yo trabajaba con él. Perspectiva que trasciende la pura consideración historiográfica de Karol Wojtyła.

No puedo decir que me haya sorprendido la rapidez con la que ha procedido su proceso canónico de beatificación hasta la etapa actual. Pero a mi esta etapa me hace recordar los muchos años que en que he tenido la posibilidad de ver desde cerca el modo de ser y de hacer de Juan Pablo II y de poder tocar con mi mano lo que ahora será sancionado como santidad porque quizás no sea necesario recordar que una persona o es santa durante su vida o no lo será nunca. 



Remedios Falaguera
INFOCATÓLICA

ANÁLISIS DIGITAL
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