Mostrando entradas con la etiqueta EMPLEADOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EMPLEADOS. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de enero de 2013

Hay muchas razones para hacer las cosas


   Pensar que todo lo que motiva a los trabajadores es el salario o la amenaza del despido es un error
 
¿Por qué hacemos las cosas? Los economistas solemos fijarnos en un reducido paquete de motivaciones: el interés personal en los individuos, la maximización del beneficio en las empresas, la optimización del poder en los políticos,… Bueno, algo de eso hay. Pero todos tenemos muchas motivaciones distintas, que aparecen simultáneamente en nuestras decisiones, quizás de formas cambiantes, incluso a lo largo del tiempo.
 
      Uno puede ir a trabajar por la mañana porque es su deber, continúa haciéndolo a media mañana por el qué dirán de sus colegas, trata de contentar a sus jefes a mediodía, y aguanta hasta última hora de la tarde por el prurito de ser el mejor. Y si no tenemos en cuenta esa variedad de motivos, nuestra interpretación de la conducta de las personas será equivocada. Pensar que todo lo que motiva a los trabajadores es el salario o la amenaza del despido es un error.