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sábado, 24 de junio de 2023

Retorno a la religión, pero… ¿a la religión verdadera? Claves del nuevo secularismo


«Los intentos de desarraigar al hombre de sus creencias religiosas, de anular o apagar su sed de trascendencia, no han surtido efecto o, al menos, no en el grado esperado»

Después de la deriva secularista de los últimos siglos, algunos pensadores vaticinan una vuelta a la experiencia religiosa. Sin embargo, sus planteamientos parecen entrar en conflicto con la idea de que pueda haber una religión que esté en lo cierto y otras que se equivoquen.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Fe y razón, fe y cultura: la interdisciplinariedad en la educación de la fe

La enseñanza escolar de la Religión presta un servicio a los alumnos y a sus familias en el contexto de la formación cultural e interdisciplinar…
La fe y la razón de por sí no se oponen porque tienen ambas como origen a Dios. Tal es la perspectiva cristiana. Desde ahí cabe perfilar la relación entre fe y cultura, y el papel de la interdisciplinariedad en la educación de la fe.

martes, 27 de junio de 2017

Ciencia, Dios y libertad

Cierto que hay científicos no creyentes, pero observamos que fe en Dios y mundo racional o experimental no son incompatibles; si falta, se suple con otras creencias devenidas dogmáticas…
Las redes sociales no suelen ser buen punto de encuentro con la ciencia o la cultura en general. No porque no sea su lugar frecuentemente. Pero se lee poco si se ve extenso. Invitan a la velocidad, tal vez por la complicidad de pinchar un me gusta o una recomendación sin haber leído el trabajo. Pero cometeré la osadía de partir de algo visto en un WhatsApp. Varios científicos, premios Nobel de física dan su opinión acerca de si la ciencia aleja de Dios: ¿por qué creo en Dios? Porque veo un universo que, si se hubiera construido algo diferente, nunca habría dado a luz a las estrellas ni a los planetas y, mucho menos, a las bacterias y a las personas (William D. Philips). El primer trago de la copa de las ciencias naturales te volverá ateo, pero en el fondo de esa copa te espera Dios (Werner K. Heisenberg).

martes, 22 de septiembre de 2015

La evolución, entre ciencia, razón y fe

Estupendo y extenso artículo del Dr. Lorda que aconsejo vivamente a todos
La evolución es un tema que interesa a las ciencias, a la filosofía y también a la teología cristiana. Vamos a buscar los puntos de diálogo
Seguiremos este itinerario: 1. Una introducción donde aprovechamos dos citas, de Chesterton y Tolstoi para situar nuestra reflexión. Además, pensaremos en lo que se requiere para hacer verdadera ciencia. 2. Nos plantearemos qué está demostrado científicamente sobre la evolución y qué no. 3. Trataremos sobre las afirmaciones que se inspiran en las ciencias pero son filosofía (o ideología). 4. Añadiremos lo que se puede decir desde la fe cristiana.

Introducción con dos citas

Dos citas literarias sobre la evolución
a. Comentario de Chesterton en El hombre eterno:
La mayoría de las historias acerca de la humanidad comienzan con la palabra evolución y con una exposición bastante prolija de la misma (...). Realmente, es mucho más lógico empezar diciendo: ‘En el principio, un poder inimaginable dio lugar a un proceso inimaginable’. (...). Un suceso no es más o menos comprensible en función del tiempo que tarda en producirse. Para un hombre que no cree en los milagros, un milagro lento será tan increíble como uno rápido (...). Lo que importa en último término es conocer la causa del proceso. Por eso, todo el que realmente entienda este asunto se dará cuenta de que detrás ha habido y habrá siempre una cuestión religiosa o, al menos, filosófica o metafísica (Chesterton 2004, I, 1).

martes, 18 de agosto de 2015

Caminar hacia Dios

Hoy como ayer la búsqueda de Dios sigue siendo la manifestación más elevada de la razón humana; lo mismo que la disponibilidad para encontrarle sigue siendo el fundamento de toda verdadera cultura
Desde el principio −como se ve en los primeros bosquejos del arte prehistórico− los hombres se abren a la dimensión trascendente o religiosa. Se trata de un caminar hacia Dios que el cristianismo interpreta como una respuesta del hombre a Dios que es el que le busca primero.

La búsqueda de Dios por la razón

1. La búsqueda de Dios, manifestación más alta de la razón. En 1864, cuando tenía 20 años,Nietzsche escribió un poema al Dios desconocido, aunque luego abandonó el camino de la razón por un voluntarismo sin salida.
Mucho antes, San Pablo había descubierto en Atenas un altar dedicado “al Dios desconocido”. En su célebre discurso del Areópago (cf. Hch 17, 22-34) les dijo a los atenienses que el Dios cristiano no era ajeno a la cultura griega, sino la respuesta a las preguntas más profundas que aquella y todas las demás culturas se formulaban.

sábado, 15 de agosto de 2015

Dios y la búsqueda de sentido

Como se ve por la conversación de la madre de Mason con su hijo en la película“Boyhood” (R. Linklater, 2014), nos resistimos a pasar la vida renunciando a “creer que hay algo más”. 

La pregunta por el sentido de las cosas ha estado desde siempre vinculada al asombro y la atención hacia la realidad, que es el principio tanto de la filosofía como de la ciencia. La cuestión del sentido es una de las cuestiones fundamentales tanto para la razón como para la fe. 

La cuestión del sentido ante la razón y la fe

1. La cuestión del sentido ante la razón y la fe. La modernidad “desencantó” el mundo. Y desde entonces y hasta ahora la cultura tecnológica nos lleva a vivir muy de prisa, ansiosos por manejar la realidad antes que por contemplarla. Pero es una trampa, porque todos llevamos dentro una visión del mundo y del hombre, más o menos verdaderas, aunque no nos demos mucha cuenta de ello, y necesitamos comprobar que esa visión es adecuada. Como también llevamos dentro una apertura hacia fuera de nosotros mismos, que llamamos trascendencia. El hombre, decía Pascal, sobrepasa infinitamente el hombre.

martes, 29 de julio de 2014

Veintiún siglos de fracaso proselitista ateo


Veintiún siglos de fracaso proselitista ateo
   Quien no vea al contemplar el reloj de su pueblo al relojero que lo construyó, no verá tampoco la realidad de fe de quienes, en su día, con tiempo y esfuerzo se alzó la iglesia que lo porta.
   El agua y el sol dan ritmo y vida a todos los seres vivos. Con humedad y calor el desierto se hace un oasis y la estepa pradera de mil colores, tantos como sus flores. Policromía viviente, realidad sin par que no se deja pintar. 
   El invierno, con sus noches de hielo, es, a lo más, esperanza. Entonces la naturaleza, yerta, duerme como muerta y se mantiene… a la espera. Han de pasar estaciones enteras, largas o cortas, para que agua y sol, sol y agua, con sus besos despierten la vida que sus entrañas esconden. Pero el canto a la bondad y a la belleza más atronadora es la propia existencia humana. Existir es un regalo de Dios. 

martes, 13 de mayo de 2014

Defender la razón


Defender la razón
   Resulta muy interesante la apuesta que hace Chesterton, a través del Padre Brown, por la coherencia natural de las cosas, tan presente en todas sus reflexiones
   Entre 1910 y 1935 Gilbert Keith Chesterton escribió cerca de cincuenta relatos sobre el legendario Padre Brown, un sacerdote de apariencia ingenua pero cuya agudeza psicológica lo convertía en un formidable detective. El Padre Brown era un hombre de baja estatura que se movía con soltura y energía por las calles de Londres, siempre con un enorme paraguas, y conseguía resolver los crímenes más enigmáticos gracias a su certero conocimiento de la naturaleza y la psicología humanas.

sábado, 5 de abril de 2014

¿Por qué no se escucha más a la Iglesia?

¿Con qué derecho habla la Iglesia?

—¿Y qué dirías a los que piensan que la Iglesia no tiene derecho a decir cuál es esa ley natural?
En primer lugar les diría que la Iglesia goza de libertad de expresión, como cualquier otra instancia social.

Todos tienen derecho a manifestarse libremente en una sociedad democrática. Por tanto, es perfectamente legítimo que la Iglesia hable con libertad sobre lo que considera bueno o malo, como lo hacen los gobiernos, los sindicatos, las asociaciones que defienden la naturaleza, y como lo hace todo el mundo.

—Bien, pero no querrás que la Iglesia imponga su criterio y acabe por dictar las leyes al Estado...
La Iglesia no lo pretende, por supuesto. Pero se considera en el deber de aportar a la sociedad la luz de la fe. Una luz que puede iluminar profundamente y con gran eficacia muchos aspectos de la vida civil y responder a muchos interrogantes que se plantean en la sociedad.

miércoles, 12 de marzo de 2014

¿La moral ayuda a pensar bien?

Quien en nombre de la libertad
renuncia a ser el que tiene que ser,
ya se ha matado en vida: es un suicida en pie.
Su existencia consistirá en una perpetua fuga
de la única realidad que podía ser.
Ortega y Gasset

¿Inculcar una moral es lavar el cerebro?

—Muchos piensan que inculcar a una persona unos principios morales preestablecidos es un modo de lavarle el cerebro. Dicen que lo mejor es que cada uno vaya sacando de su experiencia personal sus propios criterios morales.
Entiendo que lavar el cerebro a una persona consiste en disminuir su capacidad de juzgar razonadamente. Pero educar a las personas para desarrollar el hábito de ser veraces, o generosas, o justas, o respetuosas con los demás, no puede decirse que atente contra su capacidad de tomar decisiones razonables. Es justamente al revés. Los buenos hábitos morales refuerzan la capacidad de juzgar razonablemente.

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Y por qué "eso" va a ser malo?

La libertad, como la vida,
solo la merece quien sabe
conquistarla todos los días.
Goethe

Un sueño aterrador

Raskolnikof, el protagonista de “Crimen y Castigo” de Dostoievski, es un joven estudiante de Derecho, convencido de que la conciencia es una simple imposición social. De hecho, mata fríamente a una vieja usurera, y después del asesinato dice no tener remordimiento alguno. Asegura haber vencido el prejuicio social de la conciencia: “¿Mi crimen? ¿Qué crimen? ¿Es un crimen matar a un parásito vil y nocivo? No puedo concebir que sea más glorioso bombardear una ciudad sitiada que matar a hachazos. No comprendo que pueda llamarse crimen a mi acción. Tengo la conciencia tranquila”.

viernes, 28 de febrero de 2014

Nuestras certezas... ¿Y las de los demás?

Una novedad en la historia

La triste novedad de aquella guerra fue que, por primera vez en la historia, el asesinato se organizó como una industria de producción en serie. La historia no había conocido nada semejante.

Quizá solo quienes estuvieron en Mauthausen, en Auschwitz, en Maidanek, o en cualquier otro campo de exterminio de la Segunda Guerra Mundial, pueden hacerse una verdadera idea de lo que fue aquello. Hasta las descripciones más realistas que se han hecho sobre los lager probablemente palidecerían ante la realidad de aquel horror.

lunes, 24 de febrero de 2014

¿Tiene alguien derecho a imponerme sus valores?


¿Existen valores absolutos?

Cuenta Peter Kreeft que un día, durante una de sus clases de ética, un alumno le dijo que la moral era algo relativo y que él como profesor no tenía derecho a “imponerle sus valores”.

Bien –contestó Kreeft, para iniciar un debate sobre aquella cuestión–, voy a aplicar a la clase tus valores y no los míos. Tú dices que no hay valores absolutos, y que los valores morales son subjetivos y relativos. Como resulta que mis ideas personales son un tanto singulares en algunos aspectos, a partir de este momento voy a aplicar esta: todas las alumnas quedan suspendidas.

miércoles, 19 de febrero de 2014

¿La fe ayuda a disfrutar de la vida?

Afortunadamente, Dios no es kantiano

—Pero si el hombre hace el bien por miedo al castigo de la naturaleza, o para conseguir el premio del cielo, o para encontrar un consuelo divino en la tierra..., ¿no está entonces actuando de forma egoísta?
La moral exige cierta abnegación y renuncia, pero esa renuncia no es el fin que se busca. Desear el propio bien, y esperar gozar de él en el futuro, no tiene por qué ser egoísmo.

Si Dios fuese kantiano –decía C. S. Lewis–, y por tanto, no nos aceptara hasta que fuésemos a Él impulsados por los más puros y mejores motivos, entonces nadie podría salvarse. Kant pensaba que ninguna acción tenía valor moral a menos que fuese hecha como fruto de una pura reverencia a la ley moral, es decir, sin contar para nada con el atractivo o la inclinación hacia esa buena obra.

domingo, 9 de febrero de 2014

¿Acaso busca Dios fastidiarnos con sus exigencias?

¿Caminar sobre el agua?

Ha escrito un pensador español que quien, en aras de la libertad, pretendiera caminar sobre las aguas, solo conseguiría ahogarse. Y si esto sucede en el orden físico, algo parecido ocurre en el orden moral.
Es verdad que los efectos de transgredir las leyes morales no suelen ser tan patentes como ir en contra de las leyes físicas, pero no por eso las consecuencias son menos destructoras. Transgredir las leyes físicas –como, por ejemplo, al pretender caminar sobre las aguas– acarrea unas consecuencias fácilmente comprobables. Pero el hecho de que sean más fácilmente comprobables no implica que por eso sean más ciertas: simplemente, son más fáciles de entender.

sábado, 1 de febrero de 2014

¿Debe moderar la Iglesia Católica sus exigencias?

¿No lograría más adhesiones?

—¿Y no crees que si la Iglesia moderara sus exigencias, habría más creyentes?
Francamente, creo que no. Hay personas que aseguran que tendrían fe si vieran resucitar a un muerto, o si la Iglesia rebajara sus exigencias en materia sexual, o si las mujeres pudieran llegar al sacerdocio, o simplemente si su párroco fuera menos antipático. 

   Pero es muy probable que, si se cumplieran esas condiciones, su increencia encontrara enseguida otras. Porque, como dice Robert Spaemann, la persona que no cree es incapaz de saber bajo qué condiciones estaría dispuesta a creer. Y los que no creen porque su relajo moral se lo estorba, pienso que tampoco creerían aunque un muerto resucitara ante sus propias narices. Enseguida encontrarían alguna ingeniosa explicación que les dejara seguir viviendo como hasta entonces.

viernes, 24 de enero de 2014

¿Son necesarios los dogmas?

¿No es la Iglesia demasiado dogmática?

—Pero proponer dogmas..., ¿no supone caer irremisiblemente en actitudes dogmáticas?
Hay una gran diferencia entre ser un dogmático y creer firmemente en algo. Las actitudes dogmáticas nacen de “imponer” dogmas, no de “proponerlos”. Y la Iglesia se dirige al hombre en el más pleno respeto de su libertad. La Iglesia propone, no impone nada.

Creer es una consecuencia de la natural búsqueda de la verdad en la que todo hombre debía estar empeñado. Por el contrario, ser dogmático –caricatura del respeto a los dogmas– es lo que ha llevado a algunos hombres a caer en diversos fanatismos a lo largo de la historia, en los que con gran frecuencia se ha utilizado la fe como pretexto, cuando en realidad los motivos de fondo eran muy distintos. Pero sería injusto cargar a los dogmas la responsabilidad de acciones o actitudes de las que los únicos culpables son unos hombres que los malentendieron o manipularon.

viernes, 17 de enero de 2014

La autoridad de la Iglesia

Un problema de diccionario

—Hay católicos que se preguntan qué autoridad tiene la Iglesia para definir qué exige exactamente la moral católica. Dicen que ellos tienen una forma propia de entender lo que significa ser católico, y que no tiene por qué coincidir con lo que digan en Roma.
Si alguien dice que la Iglesia católica no puede definir en qué consiste la fe o la moral católicas, lo siento, pero no podríamos llamar católico a quien mantenga eso. Quizá una especie de nostalgia personal esté llevando a esa persona a querer mantener tal título de católico, pero –como decía Christopher Derrick– se lo hemos de quitar con la mayor gentileza y caridad, y no porque lo diga el Papa, sino porque lo dice el diccionario.

martes, 31 de diciembre de 2013

¿Hay en la Iglesia una antigua desconfianza en la mujer?

¿Inferioridad de la mujer?

—Muchos piensan que, aunque hayan mejorado bastante las cosas en los últimos tiempos, quedan en la Iglesia rastros de una antigua desconfianza hacia la mujer. Incluso he oído decir que la Iglesia tardó algunos siglos en reconocer que las mujeres tuvieran alma.

Desde luego, lo de la ausencia de alma en la mujer nunca lo pensó la Iglesia católica, y esto lo desmiente con rotundidad la historia: las santas y las mártires fueron veneradas desde los primeros siglos del cristianismo, y su glorificación brilla en todos los templos cristianos de la antigüedad, y siempre hubo tanto mujeres como hombres en el catálogo romano de canonizaciones.

viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Es la Iglesia Católica una institución opresiva y anticuada?

   
En bastantes ocasiones, todas las prevenciones contra la Iglesia se desvanecen cuando se llega a conocerla más de cerca. Cuando se ha estado lejos mucho tiempo, es fácil haber asumido estereotipos que luego se demuestran falsos o inexactos en cuanto se hace el esfuerzo de acercarse y observar las cosas por uno mismo y de primera mano. Hablemos de algunas de ellas.

Falta de pluralismo

—Algunos afirman que en la Iglesia hay poco pluralismo, porque se quita de sus puestos a quienes manifiestan honrada y sinceramente su disconformidad con la doctrina oficial.
No dudo que las personas que han sido sancionadas por ese motivo hayan llegado de forma sincera a esas opiniones que se apartan del Magisterio de la Iglesia. Y tampoco dudo que las defiendan con honradez. Lo que parece poco honrado es que quieran continuar enseñando esas opiniones no católicas en las iglesias, aulas o catequesis de la Iglesia católica.