Escribe Leopoldo Abadía: Hay que dejar de ser cenizo, triste y negativo, porque con ese tipo de gente es metafísicamente imposible hacer nada animante, alegre y positivo.
Hace tiempo, en el AVE, pusieron una película. Tomé nota del título. O quizá fue algo que dijo uno de los protagonistas. No me acuerdo. Hoy encuentro el apunte:
“Aquí acaba el mundo. ¿O hay algo más?”
Hablando del mundo: me encuentro con un amigo. Está enfadado con el mundo, y dice que “no hay derecho”. Esta actitud le convierte en una persona amargada, porque, tal y como están las cosas, arreglarlas del todo es una tarea imposible.

