Pueden estar contentos: han tenido políticos con “conciencia”, que han conseguido mantener la legislación defensora de la vida de los concebidos, de los nacidos, aunque todavía no hayan visto la luz del sol fuera del vientre de su madre
Por ser buena la noticia, quiero hacerle un poco de eco; y también porque, como suele ocurrir en estos casos, ha pasado bastante inadvertida.
La Comisión de Justicia del Congreso peruano ha decidido casi por unanimidad −sólo un voto en contra−, no dar curso a una solicitud de proyecto de ley que pretendía que se aceptara el aborto en caso de mujeres violadas.
Los miembros de esa Comisión han señalado, claramente, el crimen de la violación. Una injusticia y un mal que hay que combatir. A la vez, subrayan que el modo de combatirlo no es con otro crimen todavía mayor, como es la muerte de un ser inocente.