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domingo, 29 de octubre de 2023

Eduardo Verástegui: “Cuando la gente buena se queda callada, pasa a ser parte del problema”


Verástegui, actor mexicano y productor de "SoundofFreedom" quiere abrir un nuevo frente en la lucha contra la trata de menores con esta cinta que ya es la película independiente más vista en el mundo

Maria José Atienza en omnesmag.com

Una semana. Este es el tiempo que lleva SoundofFreedom en las carteleras españolas. Esta cinta independiente sobre el tráfico de menores con fines de explotación sexual, dirigida por Alejandro Monteverde y protagonizada por Jim CaviezelMira Sorvino, Eduardo Verástegui y Javier Godino, ha sido número uno de taquilla en España, superando el millón de euros de recaudación en sus primeros 6 días en cartelera y ha sido vista por más de 150.000 espectadores. 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Un reto para el cine de hoy: ¿cómo hacer atractiva la castidad?

El cine tiene el poder de educar, de transmitir valores y hacerlos atractivos a través de las historias que relata.
No es un misterio el hecho de que el cine, en los últimos decenios, da mucha importancia a la esfera de la sexualidad, la cual a menudo es contada y mostrada sin velos, sin pudor. Parafraseando a Gustave Thibon, filósofo y ensayista francés, hoy parece que la sexualidad ha perdido su centro, se presenta como una circunferencia "ex-céntrica", sus rayos llegan por doquier, pero el centro no está en ningún sitio. Ha perdido su significado, y con este su valor. Puede utilizarse como una mercancía de intercambio, como un gesto afectivo que no compromete, como una palanca persuasiva para vender el lujo y lo que a él va asociado... Se encuentra por todas partes, y el cine no hace otra cosa que ampliar este problema de ex-centricidad.

martes, 10 de enero de 2017

Silencio

Escribe Juan Manuel de Prada: El grandioso Martin Scorsese acaba de estrenar «Silencio», adaptación de la excepcional novela homónima del japonés Shusaku Endo. La película narra la peripecia de dos jóvenes jesuitas que deciden viajar al Japón, en busca del padre Cristóbal Ferreira, a quien se da por desaparecido en las persecuciones que tuvieron lugar durante el «período Sakoku», en el que el culto católico fue por completo prohibido en el Japón y todos sus ministros expulsados o martirizados. Se rumorea que Ferreira podría haber apostatado, tras sufrir tormento; pero los dos jóvenes jesuitas no conceden crédito a tales rumores e inician una búsqueda que tiene algo de viaje al corazón de las tinieblas.

La película de Scorsese (como la novela de Endo, a la que se muestra extraordinariamente fiel) contiene complejidades desgarradoras que pueden provocar a partes iguales incomprensión y disgusto. Pero es una película admirable que desborda amor por la labor evangelizadora de la Iglesia y nos propone una reflexión sobre las dificultades de la fe en las situaciones más adversas y encarnada en los hombres más débiles, en los Judas (o siquiera Pedros) que somos casi todos nosotros, capaces de traicionar a Jesús en la noche de la tribulación. Scorsese –como antes Endo– se zambulle en las fosas abisales del sufrimiento más acongojante, allá donde la capacidad de resistencia humana se enfrenta al silencio de Dios; y lo hace, además, con un estilo despojado, de una austeridad extrema, que rehúye conscientemente el emotivismo y la lagrimilla fácil. No es, pues, una película adecuada para quienes busquen un entretenimiento banal o una moralina edulcorada y tranquilizadora.

«Silencio» exalta a los mártires que entregan la vida en defensa de la fe; pero también trata de comprender a quienes claudican por falta de valor. Este esfuerzo de comprensión alcanza tal vez su mejor expresión en el personaje de Kichijiro, un truhán que una y otra vez niega a Cristo (y delata a sus hermanos), pero una y otra vez reclama y encuentra perdón, a través del sacramento de la confesión. 

Porque Cristo, en efecto, quiso salvar también a Judas, sabiendo que en todo Judas alienta un potencial Pedro. Este misterio alcanza su expresión más honda en las secuencias finales de la película, en la que el joven protagonista –tras apostatar públicamente– decide proseguir su labor evangelizadora en la clandestinidad. Y así llegamos al corazón más desgarrador de «Silencio», la reflexión sobre la «disciplina del arcano», sobre la necesidad de ocultar la fe (o sus expresiones más peligrosas) en aquellas situaciones en que su desvelamiento puede conducirnos infaliblemente al martirio. 

Esta disciplina del arcano, que fue recomendada por San Agustín, se funda en las palabras del propio Cristo, que aunque nos mandó proclamar en los terrados nuestra fe no quería que extraviásemos de la prudencia: «No deis a los perros lo que es santo; no echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas y después, volviéndose, os despedacen».

En un momento como el presente, donde la persecución a los católicos vuelve a ser ensañada (cruenta y frontal en algunos lugares, sinuosa y sibilina en otros), la disciplina del arcano vuelve a ser una cuestión plausible (aunque también pueda ser la coartada perfecta para los cobardes que callan y otorgan, deseosos de obtener las zalemas del mundo, mientras otros son sacrificados). «Silencio» nos invita a esta reflexión, a la vez que interpela y remueve nuestra fe, a la vez que nos permite escuchar la voz de Cristo, resonando como un hosanna eterno en nuestro interior, compartiendo nuestro dolor mientras nos zahieren, salvando a cada instante nuestras flaquezas.

abc.es

jueves, 15 de septiembre de 2016

Desarrollar el talento



Debe haber una razón por la que moverse y motivarse cada día, una clave para poner entusiasmo y energía en las cosas.
Transcurre el año 1935 en una pequeña localidad de California. Frank Capra está muy enfermo. Había logrado alcanzar un cierto éxito como director de cine con una productora por entonces modesta, la Columbia Pictures. Pero con el éxito vino la enfermedad. Parecía tuberculosis, pero tampoco estaba claro. El caso es que estuvo bastante cerca de la muerte. Y en esa situación recibió la visita de un curioso personaje. Nunca supo su nombre, solamente que era conocido de un matrimonio amigo, los Winslow, pero de lo que estuvo siempre seguro es de que aquella visita cambió su vida.

lunes, 25 de abril de 2016

Los milagros del cine

El estreno de una película que se llama, no Los milagros del cine, sino Los milagros del cielo, nos permite reflexionar un poco acerca de cómo las películas han plasmado determinados hechos sobrenaturales inexplicables, sucedidos de los que la ciencia no puede dar explicación.

sábado, 15 de agosto de 2015

Dios y la búsqueda de sentido

Como se ve por la conversación de la madre de Mason con su hijo en la película“Boyhood” (R. Linklater, 2014), nos resistimos a pasar la vida renunciando a “creer que hay algo más”. 

La pregunta por el sentido de las cosas ha estado desde siempre vinculada al asombro y la atención hacia la realidad, que es el principio tanto de la filosofía como de la ciencia. La cuestión del sentido es una de las cuestiones fundamentales tanto para la razón como para la fe. 

La cuestión del sentido ante la razón y la fe

1. La cuestión del sentido ante la razón y la fe. La modernidad “desencantó” el mundo. Y desde entonces y hasta ahora la cultura tecnológica nos lleva a vivir muy de prisa, ansiosos por manejar la realidad antes que por contemplarla. Pero es una trampa, porque todos llevamos dentro una visión del mundo y del hombre, más o menos verdaderas, aunque no nos demos mucha cuenta de ello, y necesitamos comprobar que esa visión es adecuada. Como también llevamos dentro una apertura hacia fuera de nosotros mismos, que llamamos trascendencia. El hombre, decía Pascal, sobrepasa infinitamente el hombre.

lunes, 16 de febrero de 2015

Amar sin sombras ni Grey

   
   Os ofrezco un artículo del Dr. Irala sobre esta película. En la cresta de la ola encontraréis la reseña que publiqué el viernes pasado.

  Hay cierta fascinación por la película 50 sombras de Grey, basada en la novela del mismo nombre. Es el “regalo” de San Valentín que Universal Pictures tiene reservado para nuestra juventud. Muchos acudirán a ver la película por curiosidad o por no decir que no la han visto, contribuyendo así al negocio millonario que mueve el best seller de E.L. James y quedando negativamente afectados por lo que ven. La historia entre Ana y Christian Grey contiene muchas mentiras sobre el amor y la sexualidad. 

   En primer lugar, Christian, inmensamente rico, se presenta como “la fantasía sexual” más interesante para las mujeres. Pero realmente es una persona gravemente dañada. A los 15 años mantuvo una relación sumisa-dominante con una amiga de su madre, que como afirma, le dejó “perdido y con 50 sombras”. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Cine con valores

Cine con valores
   La película “Gravity” se lleva uno de los galardones ‘¡Qué bello es vivir!’, mientras la figura de ficción de Jesse Fisher en el filme “Amor y letras” obtuvo el premio ‘Personaje’. Otros galardones fueron para la cinta “October baby” y Pablo Moreno por “Un Dios prohibido”
   La asociación CinemaNet entregó en Madrid el pasado viernes, 28 de noviembre, los premios ‘Personaje’ y ‘¡Qué bello es vivir!’ en el curso de una gala a la que asistieron diversas personas del mundo del cine, de la educación y de organizaciones familiares y sociales.
   El premio ‘Personaje’, que se otorga a un personaje de ficción que muestra valores humanos y sentido de la ética, fue en esta edición (la quinta) para Jesse Fisher, de la película Amor y letras, deJosh Radnor (ver trailer)
   El largometraje galardonado con uno de los premios ‘¡Qué bello es vivir!’, fue Gravity, del mexicanoAlfonso Cuarón, que constituye una metáfora de la vida humana. En una situación extrema que viven ambos protagonistas descubren cómo las actitudes valiosas y la apertura a la Trascendencia llenan su vida de sentido (ver tráiler).

lunes, 19 de agosto de 2013

Escucha, contemplación, corazón

Fe, verdad y amor




   En las relaciones humanas importan la confianza, la verdad y el amor. Como también cuentan la comunicación, la atención y la mirada, los afectos. Así se refleja, por ejemplo, en películas tan diferentes como “El nombre” (Le prénom, M. Delaporte y A. De la Patellière, 2012), “Las nieves del Kilimanjaro" (R. Guédiguian, 2011), o "Amor bajo el espino blanco” (Z. Yimou, 2012). De la relación entre fe y verdad, y entre ambas con el amor, se ocupa la encíclica Lumen fidei, del Papa Francisco.

miércoles, 25 de julio de 2012

‘Matar a un ruiseñor’: El mejor legado de un padre

La película de Robert Mulligan, especialmente en su primera parte, es un espejo en el que los padres deberían mirarse para educar a sus hijos… y eso lo consigue sin grandes discursos morales ni didactismos simplones

Video: Matar un Ruiseñor
      Este año se celebra el Centenario de la Universal, una de las majors de Hollywood que nos ha dado películas como Psicosis, Los pájaros, La sombra de una duda, Drácula, Frankenstein, Memorias de África, Tiburón, La lista de Schindler, Sed de mal, El golpe o Matar a un ruiseñor, por citar sólo algunas. Desde La mirada de Ulises nos unimos al evento con este breve artículo en torno a la película de Robert Mulligan, en lo que quiere ser también un homenaje al gran actor que fue Gregory Peck

   En la adaptación de la novela de Harper Lee se nos da cuenta de la maduración de dos niños que se dirigían a su padre llamándole Atticus, un hombre que se nos presenta como la encarnación de todas las virtudes de un padre ejemplar, de un abogado y ciudadano honesto, y también de una persona pacífica y tolerante, alejado del ambiente racista que se respiraba en los Estados Unidos en los primeros años del siglo pasado.

viernes, 20 de julio de 2012

La familia en el cine

   Para llegar a una meta en el deporte y en la profesión hacen falta disciplina y renuncias, pero todo eso contribuye al éxito, ayuda a alcanzar la meta que se buscaba. Así, también el matrimonio exige renuncias; pero esas renuncias no son algo negativo; al contrario, ayudan a vivir una vida verdaderamente humana y feliz
      Tuve ocasión de ver la película Kramer contra Kramer cuando era un quinceañero, unos meses después de su estreno. Entonces en España no había ley del divorcio. Tardó poco tiempo en estar vigente una ley que pretendía solucionar los casos que se estimaban irrecuperables. La ley de entonces preveía un periodo de reflexión con la finalidad de intentar evitar esa solución. Este periodo hoy ha desaparecido y además cabe el divorcio unilateral y sin causa alguna. El divorcio no es inocuo, en especial para los niños. 

jueves, 26 de enero de 2012

El cine en la educación

El cine en la educación
La Asociación CinemaNet convoca para el año 2012 un premio para profesores que apliquen el cine en las aulas, con el propósito de fomentar entre los educadores la utilización del Séptimo Arte para la formación en valores. 

      «El cine en la educación puede dar la vuelta a los aspectos negativos del funcionamiento de nuestros jóvenes», afirma su director, Daniel Arasa, en declaraciones a ForumLibertas.

      Al ‘Primer Premio de Propuesta Didáctica a través del Cine’, que es como se ha denominado técnicamente el premio, podrán concurrir todos los profesores y educadores, a título personal o en equipo, que propongan una experiencia educativa de cine en cualquier nivel o ámbito de educación.

      Los trabajos deberán presentarse antes del 30 de abril de 2012 y se concederán tres premios, dotados, respectivamente, de 1.000, 500 y 300 euros, así como los diplomas correspondientes. Además, los trabajos premiados serán publicados on line.

miércoles, 13 de abril de 2011

EL PODER DEL PERDÓN EXPLICADO POR ROLAND JOFFÉ

Buenas reflexiones de Roland Joffé sobre su última película

   «Podemos revertir el camino de destrucción y construir la paz practicando el perdón»
     La pregunta que más me han hecho en las últimas dos semanas es qué me motivó a hacer la película Encontrarás dragones, y cuál es mi visión de la Guerra Civil española. Escribí Encontrarás dragones porque no me resigno a vivir en un mundo como el que me ha tocado vivir. Diría que, a mi edad, es una señal de salud mental pensar como el Padre Gabriel —protagonista de mi película La misión—, que «si la fuerza es lo que vale no hay lugar para el amor en el mundo»
      Por eso he vuelto a España, a una historia que me fascina desde hace tiempo y que ejemplifica como pocas la espiral de violencia omnipresente en la Humanidad. Una lucha fratricida, la Guerra Civil española, que cinco años antes de su inicio nadie podía adivinar y que se prolongó en el tiempo, como se ha podido ver por las reacciones de unos y de otros hacia la película, arrastrando sus ecos hasta el debate de la historia, ecos que siguen resonando fuerte, tanto que a veces parecen reproducir las voces de la aquella época, y desde fuera a veces producen miedo. La primera línea del guión de esta película es «Todas las guerras comienzan mucho antes de disparar la primera bala y continúan mucho después del efecto de la última».
      Aunque lo más cómodo sería seguir viviendo en la tranquilidad intelectual de aposentarse entre el rumor y el mito, en una división entre buenos y malos que exonera de mayores esfuerzos, he querido profundizar en lo que sucedió en España durante la Guerra Civil. Sin elegir un bando. Lo que sucedió en España fue una herida que realmente desgarró a familias de la manera más dolorosa y atroz. Hermanos lucharon contra hermanos, ¿pero significa esto que ya no fueran hermanos? Si estamos dispuestos a matar a nuestros hermanos a causa de aquello en lo que creemos, entonces ¿qué dice eso de nosotros, de nuestros valores o principios? 
      Y es aquí donde las historias de los hombres y mujeres que vivieron la Guerra Civil apelan a cualquier persona, en cualquier lugar del mundo.
      Los procesos históricos no son más que el conjunto de opciones personales de cada uno, las decisiones que tomamos ante los retos y decisiones que la vida nos presenta, y que determinan las opciones personales de otros muchos. Esos retos se agrandan en tiempos de guerra. Cómo respondemos al odio y al rechazo, o al deseo de venganza y justicia. Estos dilemas son, en cierto sentido, los dragones de mi nueva película, momentos de inflexión en nuestras vidas en los que afrontamos opciones decisivas. Opciones que afectarán a nuestro futuro y al de muchísimas personas. 
      Encontrarás dragones habla de las diferentes opciones que asumimos las personas en esos momentos de inflexión ¿tentaciones, si usted quiere? y de lo difícil —¿y al mismo tiempo necesario?— que es salir de los círculos viciosos del odio, el resentimiento y la violencia. Al final, todos nos encontramos ante estas opciones. Todos tenemos que elegir entre el amor y el odio. Optar entre dejarnos vencer por nuestros resentimientos o encontrar la manera de conquistarlos, de superarlos. Ver la vida como una serie de injusticias, de rechazos y heridas, o como una serie de oportunidades, para vencer a esos dragones a través del poderoso deseo de sustituir el odio por el amor. 
      En ese Madrid convertido en infierno en 1936, Josemaría Escrivá —como había hecho el ficticio Padre Gabriel en la selva amazónica de 1756— escogió «hablar sólo de amor y de Dios» y así lo recogen sus diarios íntimos a los que he tenido acceso. Elegir el amor, él diría el Amor (con mayúsculas) es comprender que el odio es una prisión, optar por la libertad, por ser libres, por el camino de la libertad. Nadie que odia puede ser libre. 
      Han pasado algunos años de todo eso y las cosas no han cambiado mucho, los conflictos violentos siguen estando presentes en todo el mundo: Israel-Palestina, Coreas, Libia, Uganda. Rene Girard lo expone de forma clara en su teoría mimética. Imitamos los deseos de otros —deseos de poder y riquezas— y eso convierte a los otros en nuestros rivales, en nuestros enemigos. Esa competitividad que reina en nuestra sociedad genera una espiral de violencia omnipresente en la que Ulrich Beck denomina la «sociedad del riesgo», donde el peligro viene sobre todo de los otros, que desean lo mismo que nosotros deseamos. 
      Elegir el amor no es la opción más fácil, no puede serlo. A veces, incluso, puede parecer inhumano. Al final todo se reduce a una pregunta: ¿Este amor es más grande que mi amor propio? Esta es una pregunta importante, y de alguna forma determinó el destino de buena parte de la política de los inicios del siglo XX. A esta pregunta no se puede responder con una actitud de superioridad ni de superficialidad, sólo es posible darle respuesta desde la humildad y la humanidad.
      Junto a ésta se plantea otra cuestión de una gran complejidad. Si este amor apasionado se basa en un ideal, o en una idealización, si consiste en la aceptación de un solo modelo de comportamiento humano, ¿cómo se puede evitar caer en el fanatismo o la demonización? Desde tiempos de la Ilustración, ésta ha sido una cuestión fundamental. ¿Cuántos actos inhumanos, cuántos crímenes se han cometido en nombre del amor por un bien más grande, por un ideal? 
      Me parece que sólo si se comprende la trágica falibilidad de todos los seres humanos y de todos los comportamientos humanos podemos encontrar la senda del entendimiento y de esa profunda empatía, un verdadero sentido de identificación con el otro, que puede liberarnos de la demonización del otro y de las espirales de violencia en las que se encuentran metidos tantos, sin esperanza de salir. Por eso, la escena crucial en Encontrarás dragones es la que sigue a un asesinato atroz. Al instar a sus seguidores a cambiar su ira y su dolor por el amor a cualquier ser humano, Josemaría les permite salir del ciclo de violencia y venganza al que el resto de España está encadenado. 
      La capacidad de perdonar de los demás perdona a uno mismo. Su belleza es poderosa. El perdón deshiela lo que ha quedado congelado. Toca lo humano en el interior de quien pide perdón y de quién perdona. La fortaleza de ser perdonado. El perdón tiene siempre dos caras y quien no ha aprendido a pedir perdón nunca sabrá perdonar. El que renuncia a pedir perdón se convierte en un hombre que huye, un cobarde. A ellos, a los que pensaron alguna vez como Diego Mendoza —en La misión— que «no hay redención posible», a los que piensan que no hay nada en el mundo capaz de perdonar sus atrocidades les diría, con el Padre Gabriel, que «hay vida, hay una salida». Existe siempre un momento clave donde el perdón es posible. Sí, existe espacio para la esperanza, incluso en las circunstancias más dolorosas, trágicas y terribles, en las que la esperanza parece imposible. 
      Con Encontrarás dragones no he querido dar lecciones de moral ni de historia, sólo recordar que frente a los que se escudan bajo el «no teníais elección… Tenemos que trabajar en el mundo y el mundo es así», sigo respondiendo que «no, nosotros lo hemos hecho así, yo lo he hecho así». Basta con no perder de vista que podemos ser protagonistas del mundo en el que nos toca vivir pero sólo cuando seamos conscientes de que también podemos ser responsables de su camino de destrucción. Y que podemos revertir ese ciclo de destrucción y construir la paz, practicando el poderoso y bello arte del perdón.

Roland Joffé
El Mundo / Almudí

jueves, 7 de abril de 2011

«Después de la película, siento que tengo un vínculo con San Josemaría»

   Interesante entrevista a Charlie Cox publicada por El mundo.

   Cuando la periodista le pregunta qué le movió a aceptar este papel, advierte que “no tenía ninguna opinión sobre el Opus Dei ni sobre Josemaría. El guión mostraba a Josemaría Escrivá de una forma positiva y, sin embargo, yo me encontré con muchas personas que tenían unas reacciones muy fuertes contra el Opus Dei”.

   Esto le provocó curiosidad: “¿Por qué tanta gente tenía ideas preconcebidas sobre esta institución?” Y decidió investigar por su cuenta: “Leí mucho, conocí a gente, fui a varios centros del Opus Dei... y descubrí que muchas de las cosas que habían escuchado eran falsas o exageradas. Mi experiencia hasta el momento ha sido totalmente positiva”.

   Lo que más le llamó la atención del personaje que iba a interpretar es que “Josemaría era una persona con una gran capacidad de amar a la gente y, al mismo tiempo, tremendamente auténtica. En los videos que vi, comprobé que no tenía ningún reparo en decir lo que pensaba sobre cómo debe vivir un cristiano”. Confiesa que “durante el rodaje sentía una gran responsabilidad”. A menudo miraba una fotografía de la ceremonia de canonización de san Josemaría con la plaza de san Pedro llena por una multitud, “y sentía el peso de interpretar a alguien importante y que quería representar de forma adecuada. Era todo un reto para mí”.

   Durante el rodaje de la película contaron como asesor con John Wauck, un sacerdote del Opus Dei, que también le sorprendió. “Me esperaba a un hombre duro, rígido, alguien que incluso podía dar miedo. Lo que tengo ahora es una gran amistad con uno de los hombres con mente más abierta que he conocido en mi vida”.
Sobre su experiencia de trabajar con Rolad José, afirma que “es el director de actores en el sentido más puro de la palabra” y que “protege tanto el proceso creativo de cada actor” que es estupendo rodar con él.

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El Mundo (Entrevista de Ana Sánchez de la Nieta) / Almudí

viernes, 14 de enero de 2011

La aventura de la propia historia

 El proyecto personal de vida necesita de Dios para realizarse y llegar a su plenitud. El Dr. Pellitero nos ayuda a reflexionar sobre ello recordando la estupenda película Diarios de la calle.

Los guionistas y publicistas saben valorar una buena historia. Pero hay mucha gente que no encuentra el sentido de su propia historia. El sentido y la historia dependen sobre todo del final. Y es difícil, o imposible, vivir sin sentido, sin saber hacia dónde se va y por tanto qué hacer y cómo.
El resultado de un partido de fútbol es lo que acaba de dar sentido pleno al juego. Ciertamente, también importa cómo se desarrolla el juego, porque la participación tiene su emoción y su belleza; pero de tal modo que sea posible ganar. Cada jugada debería ir dirigida a esa meta.

Una pequeña luz en un cuarto oscuro
  En la película “Diarios de la calle” (Freedom writers, R. LaGravenese, 2007) se ve que especialmente los jóvenes aspiran a protagonizar su propia historia y poder contarla a los demás.


Ver trailer en:

            Erin Gruwell, profesora de un instituto en Long Beach (California), consigue traer ante los alumnos a una mujer austriaca –“Miep” (Hermine) Gies († 2010)– que, durante la II Guerra mundial, había ocultado a Ana Frank en el desván de su casa. Escuchando a Miep, los alumnos (que viven en un ambiente de conflictos interraciales) se quedan estupefactos. Uno de ellos pide la palabra y se pone en pie tímidamente:
            –“Nunca había conocido a una heroína. Pero usted es mi heroína”.
            Y ella le responde:
            – “Ah, no, no, no: yo no soy una heroína, no. Hice lo que tenía que hacer, porque era lo que había que hacer, nada más.  Todos somos gente corriente. Pero incluso una secretaria corriente o una ama de casa, o un adolescente, puede, con su granito de arena, encender una pequeña luz en un cuarto oscuro, ¿no?”
Para un cristiano la meta final es el cielo, la comunión definitiva en el amor. Y ahí cada uno debería de poder “contar su historia”. El libro del Apocalipsis dice que a los bienaventurados (los salvados), sus hechos “les siguen”, quedan escritos como en un libro. Es una forma de expresar que la historia de cada uno no está escrita de antemano. Cada cual la escribe con su libertad.
           Quien tiene proyectos, esperanzas, metas o ideales, proyectos pequeños o grandes, trabaja y se esfuerza por ellos. Pero ese esfuerzo –señala Benedicto XVI en el número 35 de su encíclica sobre la esperanza, Spe salvi– puede desembocar fácilmente en cansancio o en fanatismo. En efecto, las frustraciones van minando la voluntad y los fracasos amenazan con vencerla definitivamente, a menos que se sobreponga en una autoafirmación forzada: el fanatismo, que el diccionario define como ceguera irracional producida por la pasión. Pero esto produce a su vez más cansancio, y así se entra en un círculo destructivo. Por tanto la voluntad necesita la luz de la inteligencia, si ésta sabe adónde dirigirse. A veces lo descubre a la mitad del camino, como ocurrió a la actriz italiana Claudia Koll, que lo hizo implicándose primero en actividades de voluntariado y beneficencia, y luego mediante “un viaje al interior” de sí misma. Y concluye: “Cuando se es auténtico en la búsqueda de sí mismo, necesariamente se busca también a Dios” (Zenit, 19.2.09).
           La luz más segura es también la esperanza más grande, es decir, Dios y su amor. “aquella esperanza más grande que no puede ser destruida ni siquiera por frustraciones en lo pequeño ni por el fracaso en los acontecimientos de importancia histórica” (Spe salvi). 
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RAMIRO PELLITERO
http://iglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com/

domingo, 3 de octubre de 2010

La sorpresa de "Le Monde"


LaIglesiaEnLaPrensa.com

        El diario francés Le Monde muestra una gran sorpresa al constatar el triunfo de taquilla de una película que trata de siete monjes franceses. No le falta razón al diario parisino, pues Almudi.org - en "Des hommes et des dieux", de Xavier Beauvois, no revientan helicópteros ni se incendian gasolineras... 

        Es una película lenta, con pausas, narrada en forma sencilla, sobre los siete monjes asesinados en Algeria en 1996. No se trata de la historia de la tragedia, sino de una reflexión sobre las razones que les llevaron a permanecer en el monasterio a pesar de las amenazas.

        El diario informa de que la película fue distribuida en 256 cines de Francia. En la primera semana ocupó el primer puesto en el box office (468 mil espectadores), por encima de "Salt" o "Inception". Visto el éxito, en la segunda semana los cines fueron 424  (y los espectadores 481 mil). 

        Hoy los cines que ofrecen el film son 464.  Aumentar tres veces el número de cines no es normal para una película de este tipo. Las perspectivas son muy alentadoras: después de haber triunfado en Cannes, el film será un buen candidato a los premios Cesar franceses y representará a Francia en los Oscar.

        Pero ya se sabe que el éxito de crítica (Cannes) no garantiza el éxito de público. En este caso, parece que la clave está siendo según Le Monde el "público católico", que va poco al cine pero que se está movilizando en este caso. 

        En opinión de un eclesiástico citado por el periódico, «la película plantea preguntas críticas sobre el sentido de la vida, la fraternidad, las relaciones con el Islam. Creyentes y no creyentes se sienten interpelados por un film que tiene diversos niveles de lectura».

jueves, 24 de junio de 2010

Coloquio sobre “La última cima”

          El pasado lunes 21 de junio, tuvo lugar en la sala magna de la Universidad Abat Oliva el coloquio sobre el documental La Última Cima dirigido por Juan Manuel Cotelo. El acto —al que asistieron unas trescientas personas— fue organizado por Ayuda a la Iglesia Necesitada. El Rector de la universidad, Carlos Pérez del Valle, destacó que el film “remueve las conciencias de una sociedad parcialmente adormecida”.

          Durante el acto, Juan Manuel Cotelo contó anécdotas de la vida del sacerdote Pablo Domínguez —que murió el febrero de 2009 en un accidente de alpinismo en el Moncayo— proyectó el tráiler del documental y respondió las preguntas del público.

         Sobre Almudi.org - el deceso del sacerdote comentó “en su muerte no hay nada extraordinario, muchos mueren en la montaña así”. Lo que ilustra cómo fue su vida es que “el día en que nos dejó sólo había 1? en su cuenta corriente”. Con su dinero realizó innombrables donaciones como pagar el alquiler de un bar para una pareja en el paro, o la carrera de teología de un padre de familia.

          También destacó la labor de organizaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada puesto que los cristianos no tenemos ni idea de lo que hace la Iglesia: la labor de un misionero en África o la vida en una comunidad de monjas. Alucinas cuando te enteras de lo que hacen”.

          En particular, la entidad organizadora del acto —fundada en 1947— basa su labor en dar soporte a los sacerdotes en el mundo —los que no son noticia— muchos de ellos héroes que mueren por el hecho de ser cristianos, como los que viven en Irak o en Bosnia torturados durante la guerra civil por los que no creían en Dios.

ForumLibertas.com
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