«Al Papa no le inquieta que haya menos sacerdotes, sino que estén bien escogidos, formados y motivados para su labor»
Afirma que su nombramiento de secretario de la Congregación para el Clero no le ha cambiado. Monseñor Celso Morga sigue disfrutando de la vida cotidiana: las conversaciones con amigos, la familia, el deporte y, cuando visita su tierra natal, los paseos por las viñas riojanas. Pero sí reconoce que ahora, desde su despacho en Roma, ve la Iglesia como algo más suyo y siente mayor responsabilidad hacia ella. No en vano, es el ‘número dos’ del dicasterio vaticano que atiende los asuntos relacionados con la vida y ministerio de los 400.000 sacerdotes católicos presentes en todo el mundo.
¿Cómo ha transformado su vida el nombramiento de secretario de la Congregación para el Clero?
Llevo allí desde 1987 y el trabajo no ha variado mucho: en definitiva, se trata de la relación con sacerdotes. La ordenación en sí ya supone un gran cambio interior; un cargo de estas características aumenta tu consciencia de la misión a la que has sido llamado. Ahora siento la Iglesia como algo más mío y tengo una visión más responsable con respecto a ella. En la Congregación vivo en primera persona los problemas de la Iglesia porque contribuyo a resolver algunos de ellos junto con el cardenal. Antes, la decisión y la responsabilidad no eran mías, pero ahora sí tomo parte.
