Una experiencia universal es que la armonía entre el comportamiento y los ideales es como la primera piedra de la felicidad personal.
En este sentido, es fundamental saber cuáles son nuestros ideales y ver si estamos ayudando a los jóvenes a descubrir los suyos. En ambos casos hace falta tiempo de reflexión, de silencio interior, algo que es difícil encontrar en el mundo que nos rodea; en eso ha influido mucho el uso de las tecnologías digitales.
