La esperanza da una juventud que es inaccesible a la vejez y a la desilusión; olvidamos demasiadas veces que los grandes logros, se alcanzan casi siempre después de muchos intentos fallidos.
Un día un niño vio como un elefante del circo, después de la función, era amarrado con una cadena a una pequeña estaca clavada en el suelo. Se asombró de que un animal tan corpulento, no fuera capaz de liberarse de aquella pequeña estaca. Lo estuvo contemplando durante un buen rato. Le sorprendió sobre todo, que el elefante no hiciera el más mínimo esfuerzo por soltarse.
