Una sociedad que ofrece como única respuesta la eutanasia, es ciertamente una sociedad que carece de creatividad y de espíritu de solidaridad
El profesor Étienne Montero es decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Namur y Presidente del Instituto europeo de bioética. Ha publicado varios ensayos sobre la eutanasia, de la que se ocupa desde hace unos quince años. Sus opiniones han sido recientemente citadas en el Washington Post por el premio Pulitzer Charles Lane. Lo hemos encontrado en Bélgica.
Entrevista de Andrea Vannicelli, publicada en el diario La Croce, el 2 de septiembre de 2015.
Profesor Montero, hace ya trece años que la eutanasia fue despenalizada en Bélgica. ¿Cuál es su punto de vista?
Las cuestiones vinculadas al fin de la vida son complejas y delicadas. Sé bien que existen situaciones de gran sufrimiento en pacientes en fase terminal, como también −por parte de algunos profesionales que trabajan en el sector− fenómenos de burnout1[1]; además, las familias de los enfermos graves viven momentos de auténtico agotamiento físico y moral. A pesar de esto, sigo siendo contrario a la despenalización de la eutanasia. Tendría muchísimo que decir, pero me esforzaré en ser sintético.