Escribe el obispo chileno de San Bernardo: La aprobación del aborto en tres causales tiene entrampados en Chile a muchos legisladores que adhieren al humanismo cristiano.
Se apela a la diferencia entre despenalizar una conducta y legalizarla, distinción muy difícil. Del proyecto de ley y su mensaje es necesario concluir que estamos ante una propuesta que concede vida legal a la acción directamente abortiva sobre un ser ya concebido, quitando toda responsabilidad por esos actos.
