El 1 de octubre se cumple el 50 aniversario de la muerte de Romano Guardini, uno de los teólogos y pensadores más originales e influyentes del siglo XX.
Su discípulo Alfonso López Quintás, filósofo y religioso mercedario, ha sido el gran divulgador de su obra en español.
En octubre de 1955 me trasladé a Múnich con el fin de preparar mi tesis doctoral. Días antes, el director de la editorial Guadarrama me había encomendado hacer gestiones con Romano Guardini para conseguir que levantara el veto que había impuesto a toda edición de sus obras en español. Guardini era para mí un referente desde mis años de estudiante y me ilusionaba sobremanera conocerle. Pero, ¿podría hacerlo?
