Del Dr. Ernesto Juliá:
Parece que algunos se obstinan, cediendo a un ‘subjetivismo de la conciencia’, en querer decir al Sínodo lo que nunca ha dicho
En las dos sesiones del Sínodo recién concluido la Exhortación apostólica de Juan Pablo II, Familiaris Consortio, ha estado presente de diversas maneras.
En un primer momento, la nefasta, confusa y acomplejada Relatio ante disceptationem primera del Sínodo de 2014 apenas la mencionaba: un simple: cfr. FC 34.
En la Relatio post disceptationem, que cambió profundamente la anterior, sin cambiar del todo el planteamiento de las cuestiones examinadas, ya se le citó hasta seis veces, en diversos contextos, y no sólo con cfr.
En la Relatio final de la segunda y definitiva sesión del Sínodo, que aun reafirmando la doctrina perenne de la Iglesia, mantiene el método de análisis social cultural, en vez de poner toda la luz en el gran proyecto de Dios con la familia humana, aparece citada en más ocasiones, y casi siempre apoyando una pastoral adecuada, de acogida, a las personas que se encuentran en situaciones familiares difíciles, incluidos los divorciados, casados después civilmente.


