Sentido común, buen humor y apertura a los demás: con esta clave se abordan, en esta segunda parte, algunos aspectos del descanso, tan necesario en nuestra vida como el trabajo.
«Quando il corpo sta bene, l’anima balla –Cuando el cuerpo está bien, el alma baila». La primera vez que san Josemaría oyó este proverbio italiano, no le gustó: tantas veces, él había conocido a personas que, aun en medio de un gran sufrimiento físico, estaban llenas de alegría y de paz: «el cuerpo está bien −aunque esté enfermo− y el alma baila, si se tiene sentido sobre la vida sobrenatural», decía en una ocasión[1].


