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viernes, 8 de mayo de 2020

Servicio, entrega, ejemplo

Los "héroes" en esta pandemia están siendo "personas comunes" que, como ha destacado el Papa, han comprendido que nadie se salva solo y dan lo mejor de sí mismos. Éste es el tema de apertura de la revista ‘Palabra’ en mayo.
Enfermos y los más vulnerables, miles de médicos, y enfermeras, familias, voluntarios de Cáritas, capellanes y religiosas dan lo mejor de sí mismos.
Junto a acciones más institucionales de la Iglesia, como miles de voluntarios de las Cáritas parroquiales, capellanes o religiosas que se entregan en la atención de enfermos y vulnerables, miles de médicos y enfermeras, camioneros o madres de familia, dan también la vida sirviendo.

martes, 7 de mayo de 2019

Un liderazgo de servicio

“He decidido hablar de (…) un joven que vivió una vida muy plena, una adolescencia más complicada, turbulenta; que abandonó sus estudios y consiguió un empleo como trabajador en las obras públicas de los Alpes...” (Emmanuel Faber).
Un liderazgo de servicio…
Vamos a ser claros: servicio, lo que se dice servicio, el que me va a hacer el amigo francés que te voy a presentar. Llevo una temporada… que no me da la vida. Eso sí, las pasadas vacaciones estuve en Tierra Santa. Te contaré.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Servir me beneficia


Confesiones de un esposo:

Otra gran maravillosa verdad: el matrimonio es una comunidad de servicio. Si yo sirvo a mi esposa y mi esposa me sirve a mí, todos salimos beneficiados. Los hombres no comprendemos muchas veces esto porque vemos que nuestra mujer sirve casi instintivamente y nosotros… bueno, nos queda bastante cómoda esa situación. 

Y aquí fallamos en la comunicación, porque nuestras queridas esposas muchas veces creen que si ellas siguen dando en la relación, nosotros nos daremos cuenta y querremos dar al mismo tiempo. Generalmente no funciona así. 

Dos cosas me ayudaron a comprender esta verdad: la primera que mi esposa me lo dijo, no usó el mejor tono para decírmelo, pero me lo dijo, y hasta ese momento yo no me había percatado de todo lo que hacía ella y de todo lo que yo no hacía. La segunda fue el nacimiento de nuestros hijos. En el momento en el que comencé a servirla porque ella estaba con el postoperatorio de la cesárea me di cuenta de que hay una gran verdad en el dicho de Nuestro Señor: “Hay mayor felicidad en dar que en recibir” (Hch 20, 35). Pero es una verdad que tenemos que recordar a diario y ofrecernos a nuestra esposa en una actitud servicial.

Andrés D' Angelo
serpersona.info

sábado, 17 de agosto de 2013

Hacia la libertad

   Se habla mucho de libertad y, con frecuencia, se ignora su auténtico valor. Paradójicamente, la libertad alcanza su plenitud cuando elige servir. Por el contrario, la pretensión de una libertad absoluta, independizada de Dios y de los demás, sin nada que la limite, desemboca en un yo postrado ante el dinero, el poder, el éxito u otros ídolos, más o menos brillantes, pero caducos y sin valor. Os ayudarán estas reflexiones del Dr. Ruiz.

Opus Dei - Foto: nvainio.
Foto: nvainio.
Nada hay mejor que saberse, por Amor, esclavos de Dios. Porque en ese momento perdemos la situación de esclavos, para convertirnos en amigos, en hijos. Y aquí se manifiesta la diferencia: afrontamos las honestas ocupaciones del mundo con la misma pasión, con el mismo afán que los demás, pero con paz en el fondo del alma; con alegría y serenidad, también en las contradicciones: que no depositamos nuestra confianza en lo que pasa, sino en lo que permanece para siempre, no somos hijos de la esclava, sino de la libre  (Gal 4, 31)[1]. 

Paradójicamente, la libertad alcanza su plenitud cuando elige servir. Por el contrario, la pretensión de una libertad absoluta, independizada de Dios y de los demás, sin nada que la limite, desemboca en un yo postrado ante el dinero, el poder, el éxito u otros ídolos, más o menos brillantes, pero caducos y sin valor. 

«La libertad de un ser humano es la libertad de un ser limitado y, por tanto, es limitada ella misma. Sólo podemos poseerla como libertad compartida, en la comunión de las libertades: la libertad sólo puede desarrollarse si vivimos, como debemos, unos con otros y unos para otros» [2]. 

Necesitamos a los demás, no sólo por lo que recibimos de ellos, sino también porque estamos hechos para dar. No hay crecimiento personal con independencia de las necesidades de quienes nos rodean: el marido se realiza sirviendo a su mujer y a sus hijos, y lo mismo ocurre con la esposa; el abogado ejerce su profesión para servir al cliente y al bien común de los ciudadanos; el enfermo se pone en manos del médico y éste se tiene que acomodar al paciente...; ¿quién es mayor: el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es el que está a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de vosotros como quien sirve [3].