Escribe Jaime Nubiola: ¿Qué ciudad fundarán unos amores tan centrados en crear y consumir emociones y sentimientos inmediatos, que solo se refieren y agotan en sí mismos?
La inmediatez virtual genera impaciencia real. Acostumbrados a compartir localizaciones exactas, a consumir titulares simultáneos al evento del que dan noticia, a redactar y recibir mensajes fluidos y constantes en nuestras pantallas, ya sea en una red o una llamada, ya sea con Quito o desde Almendralejo, a fotografiarlo todo en la mayor definición posible, que sin fotografía se perdería en la nada más tonta, resulta inevitable perder los papeles, el corazón o la paciencia ante una vida tan imprecisa y lenta.
