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lunes, 14 de octubre de 2024

Por una política con mayor énfasis en la ciudadanía, la comunidad y la virtud cívica


Los argumentos políticos no pueden eludir lo relacionado con una vida lograda y buena

Avance

Filosofía pública es una recopilación de artículos breves escritos por Michael J. Sandel que exploran los dilemas morales y cívicos que animan nuestra vida pública y abordan algunas de las cuestiones éticas y políticas más controvertidas de nuestros tiempos.

Como la discriminación positiva, el suicidio asistido, el aborto, los derechos de los homosexuales, la investigación con células madre, las licencias de contaminación, los límites morales de los mercados, el significado de la tolerancia y la civilidad, los derechos individuales frente a las reivindicaciones de la comunidad y el papel de la religión en la vida pública.

miércoles, 1 de abril de 2020

Diez consejos espirituales para lidiar con la crisis del coronavirus

Por si son de utilidad, quisiéramos compartir diez consejos espirituales en estos difíciles y complicados momentos de la humanidad. Los consejos son el resultado de una fructífera conversación virtual
La crisis del coronavirus nos ha cambiado la vida en unos pocos días a cientos de millones de personas de todas las razas, culturas, posiciones sociales, religiones y creencias. Las personas infectadas se cuentan ya por cientos de miles, y por miles las personas fallecidas. Las cifras no hacen sino crecer y golpear cada vez con más furia y dramatismo las puertas de nuestros hogares.
Por si son de utilidad, quisiéramos compartir diez consejos espirituales en estos difíciles y complicados momentos de la humanidad. Los consejos son el resultado de una fructífera conversación virtual.

martes, 3 de septiembre de 2019

Crecer como líderes

Escribe Jaime Nubiola: Tanto el diálogo afectuoso que enriquece nuestra vitalidad interior y nuestro trato, como la comprensión de los demás son el anverso de la exigencia personal que debe proponerse quien quiera ser líder.
El pasado 18 de agosto me invitaron a dar una charla coloquio en La Chacra, cerca de Buenos Aires, a unos 60 estudiantes universitarios de Argentina y otros países próximos en el marco del evento Univ Cono Sur 2019. El título era “Crecimiento personal como líderes”. Resultó para mí una fantástica experiencia y me parece que podría ser un tema adecuado para este post de septiembre cuando en el hemisferio boreal comienza un nuevo curso académico.

lunes, 14 de enero de 2019

El secreto de la felicidad

La historia de Agustín es una interesante referencia para todos aquellos que, sedientos de felicidad, la buscan recorriendo caminos equivocados y se pierden en callejones sin salida.
Agustín de Tagaste era un joven y brillante orador, dotado de una gran inteligencia y un corazón ardiente. Su adolescencia transcurrió entre diversas escuelas de Madaura, Tagaste y Cartago, de manera un tanto turbulenta. Durante años anduvo sin apenas rumbo moral en su vida, muy influida por amistades poco recomendables: “Mientras me olvidaba de Dios −dice de sí mismo−, por todas partes oía: ¡Bien, bien!”.

miércoles, 9 de enero de 2019

‘No me arrepiento de nada’ y otros faroles

Si partimos del hecho empírico de que nadie es perfecto y de que la pifiamos abundantemente a lo largo de nuestra vida… ¿qué pasa por la cabeza y el corazón de quienes afirman esto tan tranquilamente?
—¿Te arrepientes de algo que hayas hecho en tu vida?
—De nada.
Es una pregunta-respuesta típica en las entrevistas a famosillos de diferente calibre. Siempre me llamó la atención y mi perplejidad ha ido en aumento al encontrar esta pasmosa seguridad en la bondad propia en personas de a pie, que conoces −y que puede que incluso hayas sido parte damnificada de alguna de esas acciones de las que no piensa que deba arrepentirse−. Aham.

viernes, 21 de diciembre de 2018

La amistad, el remedio

La amistad, como todo lo que tiene que ver con la caridad, con el amor, precisa de una buena dosis de generosidad para escuchar, para dedicar un poco de ese tiempo que todos sentimos escaso en nuestra sociedad acelerada.
He releído un libro que me parece maravilloso, tanto por su calidad literaria como por su contenido: La nieta del señor Linh, de Philippe Claudel. La profundidad con la que piensa en la persona perdida, emigrante recién llegado a un mundo desconocido, totalmente diverso al que conoce, en costumbres, en idioma, en nivel económico, etc., es admirable. 

jueves, 20 de diciembre de 2018

Las 5 p’s de la vida

Hoy en día felicitamos a las personas por sus éxitos externos, por su prestigio, por…, y deberíamos felicitar a las personas con valores humanos, esas son las que nos gustan, las que nos atraen, con las que queremos vivir y convivir.
En la asignatura de Marketing de la carrera de ADE se estudian las clásicas 4 p’s de Kotler que hacen referencia a las políticas de producto, precio, distribución y comunicación que hay que tener en cuenta en una estrategia comercial. En inglés todas las palabras empiezan por “p”. 

jueves, 4 de octubre de 2018

Fortaleza


La fortaleza es virtud necesaria para vivir y convivir; quicio también de otras virtudes que sin ella no pueden sostenerse: serenidad, alegría, optimismo, paciencia y todos los aspectos relacionados con la vida familiar.

Esta virtud, por tanto, tiene una doble función en la vida humana: por un lado, asegura y, por otro, capacita. La esencia de esta virtud no está tanto en vencer dificultades como en obrar el bien a pesar de esos inconvenientes. Conscientes de nuestra fragilidad y de los innumerables riesgos, todos –hombres y mujeres– buscamos seguridades en las que apoyarnos.

martes, 11 de septiembre de 2018

Hacer del mundo un hogar

“Estoy convencida que para poder asumir el compromiso de hacer del mundo un hogar tenemos que reflexionar en lo que el hogar significa para la sociedad”
Ese título resulta extravagante en un momento histórico en el cual hemos hecho del mundo un campo de batalla, un mercado idiotizado o bien una tierra de forajidos. Pero nuestra condición humana y nuestra vocación y misión cristiana, nos obliga a replantearnos la vida para lograr paz y sosiego. 

lunes, 10 de septiembre de 2018

‘¿Cómo es crecer en esta era?’

Una experiencia universal es que la armonía entre el comportamiento y los ideales es como la primera piedra de la felicidad personal.
En este sentido, es fundamental saber cuáles son nuestros ideales y ver si estamos ayudando a los jóvenes a descubrir los suyos. En ambos casos hace falta tiempo de reflexión, de silencio interior, algo que es difícil encontrar en el mundo que nos rodea; en eso ha influido mucho el uso de las tecnologías digitales.

domingo, 2 de septiembre de 2018

ÉTICA PROFESIONAL Y CALIDAD HUMANA: VALORES Y VIRTUDES



La diferencia esencial entre el hombre y los demás animales radica en una cualidad tan real como inmaterial: la libertad inteligente. Estamos obligados a elegir pero no estamos obligados a acertar. Necesitamos una brújula que nos oriente en el confuso y agitado mar de la vida: eso es la ética, una brújula que nos ayuda a hacer el bien y evitar el mal.

La libertad nos ofrece la posibilidad permanente de lograr una conducta digna del hombre o bien una conducta indigna y patológica. Nos brinda la posibilidad de convertir los valores humanos que conocemos en hábitos operativos, en virtudes, como consecuencia de la repetición de actos buenos.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Honradez



La honradez es una virtud que abarca muchos aspectos de la vida. Cuando aplicamos a alguien el calificativo de honrado estamos afirmando que es una persona íntegra, sincera, irreprochable, que procura ser justa, insobornable, respetuosa con lo ajeno, ecuánime, leal, ejemplar. Quien reúne este conjunto de virtudes, actitudes y formas de actuar es admirado por los demás, es bien valorado, tiene prestigio y todos saben que se puede confiar en él.

La persona honrada, sin embargo, no actúa de forma justa solo por respeto a la ley ni por temor al castigo: la honradez como virtud va más allá de los preceptos porque nace del interior del hombre que ha comprendido el valor y la dignidad de las personas, sabe que existen unos derechos fundamentales de todos, ha decidido respetarlos y está dispuesto a vivir la solidaridad, la lealtad y la caridad aunque esto le exija sacrificios y renuncias.

La honradez  es una característica que define a alguien como una persona justa en todos los aspectos que se le presenten. Una persona honrada valora como una gran virtud el poder inspirar confianza en los demás demostrando siempre que es un individuo íntegro y que en todos los ámbitos de su vida la equidad es quien protagoniza su actuar.

Educar a las personas para ser honradas implica el desarrollo de una conciencia que les conduzca a apreciar y elegir todo aquello que representa la verdad, la integridad y el respeto por los demás.

Con la honradez tratas de ser absoluta y completamente sincero sobre todo contigo mismo para así poder reflejarlo ante los demás, y no se basa únicamente en un respeto hacia las cosas materiales, sino que también se debe respetar al ser humano como individuo aceptándolo con sus virtudes y defectos y sin perjuicios hacia nada ni nadie, y así demostrar calidad humana.

Quien es honrado se muestra como una persona recta y justa tiene mucho valor, se guía por aquello considerado como correcto y adecuado a nivel social.

En oriente existe un famoso proverbio chino: “El oro auténtico no teme la prueba del fuego.”. Una persona honrada es el resultado de la integración total de sus valores, y el hábito de toda la práctica que conlleva.

Es una persona que ha desarrollado tan fuertemente su conciencia, que sin importar si está siendo observada o no, y sin importar si las circunstancias le convienen o no, siempre decidirá lo que es correcto para sí mismo y para todos.

La práctica de la honradez también implica desapego, no sólo de los bienes materiales, sino de los placeres que pueda ofrecer el mundo, porque lo correcto no siempre será lo que queramos.

El mundo ya lleva demasiados años de historia y la cultura nos propone los valores por una razón: las acciones correctas nos hacen mejores personas a largo plazo.

Por eso ser honrado nos enseña a ser felices y a comprender que lo más importante (nuestros valores) es aquello que existe dentro de nosotros.

Accionar por lo que en el fondo creemos independientemente de las circunstancias, nos hace inmunes a los deseos superficiales y a recurrir a lo que ya existe dentro de nosotros: nuestra buena virtud como personas morales.

Un aspecto fundamental de esta virtud es el que se refiere al respeto de los bienes ajenos.

Es preciso recordar que los bienes del planeta están destinados a todo el género humano: una persona honrada emplea los recursos pensando no sólo en su bien personal sino también en el de los demás.

El concepto de honradez, a pesar de su amplitud, señala comportamientos muy precisos y consiste en:

·         Respetar la propiedad ajena, también en lo pequeño.
Dar a cada uno lo suyo.
·         No adueñarse de un objeto encontrado como si este hallazgo fuera un título de propiedad.
·         Devolver lo prestado. También los libros.
·         Cuidar los bienes materiales públicos como si fueran propios.
·         Trabajar bien, con rectitud, ser fieles a la empresa.
·         Ser fieles también a los compromisos adquiridos. Cumplir las promesas. También las que parecen pequeñas.

Más allá de leyes y preceptos

Preceptos de diverso rango señalan la obligación de respetar los bienes de todos:
La ley natural prohíbe la usurpación del bien ajeno contra la voluntad razonable de su dueño.
Las leyes civiles y penales establecen los principios que protegen la propiedad privada y los derechos y deberes de todos: tráfico, impuestos…
Existe el deber, que se apoya en la confianza de quien otorga el encargo, de gestionar correctamente los bienes, públicos y privados, y administrarlos con responsabilidad, mejor que si fueran propios.
A veces se falta a la honradez con acciones a las que no se concede mucha importancia: en algunas personas se ha adormecido la conciencia y no reconocen que determinadas intenciones, acciones y conductas atentan contra el bien y los bienes de otros.
Son faltas de honradez en temas poco importantes en apariencia.

Son comportamientos contrarios a esta virtud:
·         divulgar lo que se conoce confidencialmente,
·         utilizar en beneficio propio bienes que pertenecen a la empresa o institución en la que se trabaja,
·         ocultar información que deben conocer los demás,
·         publicar noticias falsas o interpretadas torcidamente,
·         dirigir negocios que encubren actividades poco lícitas,
·         no pagar impuestos justos,
·         no respetar la propiedad intelectual y hacer propio lo que pertenece a otros autores sin citar la fuente,
·         murmurar, difamar, calumniar, robar.
Cuando en una sociedad se hacen frecuentes estas conductas, el clima social queda contaminado, se generaliza la desconfianza y lentamente se adormecen las conciencias ante lo que en sí es malo.

La virtud brota del interior

La persona honrada, sin embargo, no actúa de forma justa solo por respeto a la ley ni por temor al castigo: la honradez como virtud va más allá de los preceptos porque nace del interior del hombre que ha comprendido el valor y la dignidad de las personas, sabe que existen unos derechos fundamentales de todos, ha decidido respetarlos y está dispuesto a vivir la solidaridad, la lealtad y la caridad aunque esto le exija sacrificios y renuncias.

Existen múltiples modos de actuar contrarios a la justicia, y hay comportamientos diversos que deshonran a los hombres.
Malversar es destinar bienes materiales a una finalidad distinta a la que fueron destinados, y emplearlos de forma opuesta o diferente a los deseos de su propietario o depositario. Quien por su oficio es administrador de propiedades ajenas está obligado a respetar su finalidad. Además, quienes de manera directa o indirecta se han apoderado de un bien ajeno, están obligados a restituirlo o a devolver el equivalente en naturaleza o en especie si la cosa ha desaparecido, así como los frutos y beneficios que su propietario hubiera obtenido legítimamente de ese bien.

Cuando se actúa en contra de estas obligaciones se violan derechos inalienables, causando daños a personas. En los casos de corrupción de gobernantes o empresarios las injusticias son más graves, incluso gravísimas.

Otros deberes de carácter económico

Hay obligaciones inexcusables derivadas del derecho a la propiedad:

·         Es también moralmente ilícita la especulación mediante la cual se pretende hacer variar artificialmente la valoración de los bienes con el fin de obtener un beneficio en detrimento ajeno.
·         Es injusto no pagar a los organismos de la seguridad social las cotizaciones establecidas por las autoridades legítimas.
·         Son también ilícitos el fraude fiscal, la falsificación de cheques y facturas.
·         Los gastos excesivos y el despilfarro atentan contra la justicia y la caridad.
La virtud de la honradez modera la tentación de la avaricia, la inclinación a conseguir riquezas innecesarias; frena el afán de imponerse sobre los demás y ejercer el poder en provecho propio.
En su raíz nace de la decisión de hacer el bien, de respetar los derechos humanos, de elegir en toda ocasión la justicia, de optar por la caridad en cualquier dilema.

Es vivir en verdad

Esta virtud es incompatible con la mentira, con las medias verdades. Donde aparece la mentira, el terreno en que se apoyan las relaciones entre las personas se resquebraja: se ha introducido un elemento falso e irreal que impide el buen entendimiento, la tarea en común, la verdadera comunicación; se traiciona la confianza de las personas.
La ambigüedad, el engaño, los subterfugios, la ocultación malintencionada de información son actos contrarios a la honradez y, aunque los afectados no tuvieran conocimiento de ello, se ofende al prójimo y a Dios.

Prometer para cumplir

Si se hace una promesa, es para cumplirla. También en política. Cuando no se tiene intención de mantener lo prometido, lo oportuno es callar. Cuando se jura un cargo, se firma un contrato, se establece un compromiso y es preciso cumplir con él a pesar de las dificultades que ello implique.
Las promesas deben ser cumplidas, y los contratos, rigurosamente observados en la medida en que el compromiso adquirido es moralmente justo.

Intenciones rectas y claras

La libertad de elección permite tomar múltiples decisiones y a través de ellas conseguir un fin o varios fines: quien es honrado actúa con rectitud, de forma que sus objetivos sean siempre claros; no guarda segundas intenciones ocultas ni falsea sus acciones haciendo creer que le mueve un buen deseo cuando en realidad no es así.

La expresión «rectitud de intención» significa claridad de conducta, ausencia de disimulo o hipocresía. Se trata de que nuestro sí sea sí y nuestro no sea no.

Juan Ramón Domínguez Palacios
http://enlacumbre2028.blogspot.com.es





viernes, 31 de agosto de 2018

El Cielo son los otros

Si la libertad es posibilidad de amar y el amor es el ejercicio correcto de la libertad, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que “el Cielo son los otros”
En un lugar de esta tierra de cuyo nombre no quiero acordarme, una persona cuyo rostro he olvidado me describió el otro día un programa de televisión cuyo título sí retuve aunque intentaré no recordar: First Dates. 
Lo vino a definir como una feria de los egoísmos más burdos, en que se ponen en contacto dos personas que se dedican a buscar un apéndice para sus vidas, un títere que les acepte sin pretender de ellos ningún esfuerzo, mucho menos algo que lejanamente se parezca al amor.

martes, 21 de agosto de 2018

Como hojas al viento


Escribe Juan Antonio Sagardoy: «El centro de gravedad del patriotismo es el amor a la patria, la nación enaltecida por un sentimiento de sus habitantes de pertenencia, de respeto por su historia, de aprecio por sus triunfos y dolor por sus derrotas, y de esperanza común por su porvenir» 

Una persona sin principios ni valores es como una hoja que el viento zarandea y mueve hacia todos los lados. Es decir, es una persona sin rumbo, y como dice un refrán marinero, no hay viento favorable si no sabes a dónde vas. Un valor importante en nuestras vidas es el patriotismo. Nunca olvidaré, en un viaje a Italia, que al pasear por las calles de Lucca vi una calle que decía en su cartel identificador: «Luigi Fiorino» y debajo «Patriota». 

Me impactó que esa persona fuera definida por encima de todos los atributos que pudiera tener como patriota, es decir, una persona que amó, defendió, vibró y se enorgulleció de ser italiano. Dice Spengler (La Decadencia de Occidente) que la Nación se agosta, como las culturas, si no hay un espíritu que la mantenga, y ese espíritu es el patriotismo.

jueves, 16 de agosto de 2018

9 ideas para ser feliz

¿Quién no quiere ser feliz? “Alguna vez te has preguntado: ¿Seré feliz en mi vida? ¿Lo conseguiré? Porque cuando uno está en un momento bajo parece imposible de alcanzar…
La respuesta es sí, sin duda, con la ayuda de Dios, pero te tienes que empeñar. Porque la felicidad de una criatura libre no tiene lugar sin que ella sea protagonista”.
Te ayudamos a lograr ser feliz mediante 9 sencillas ideas entresacadas del libro Sin miedo, porque Él está ahí, de José Brage. Un libro que te recomendamos, porque te ayudará a tejer tu vida con el hilo de oro de la oración. ¡Allá vamos!

martes, 7 de agosto de 2018

La carcoma de la envidia

No tiene sentido entristecerse porque otros son mejores, entre otras cosas porque estaríamos abocados a una tristeza permanente, pues es evidente que no podemos ser nosotros los mejores en todos los aspectos.
Cervantes llamó a la envidia la carcoma de todas las virtudes y raíz de infinitos males. Todos los vicios −añadía− tienen un no sé qué deleite consigo, pero el de la envidia no trae sino disgustos, rencores y rabia.
La envidia no es la admiración que sentimos hacia algunas personas, ni la codicia por los bienes ajenos, ni el desear tener las dotes o cualidades de otro. Es otra cosa.

miércoles, 27 de junio de 2018

La importancia de la actitud



Escribe Antonio Argandoña: ¿Por qué algunas personas se enfrentan a la vida y la viven, y otras no? Seguramente diremos que lo importante es tener un por qué: ¿por qué voy a luchar? Porque tengo un ideal, porque alguien me necesita, porque me quieren…
Federico Sabriá es un colega del IESE que podría ganarse la vida escribiendo novelas “con mensaje”. Últimamente practica mucho ese género, porque nos cuenta, larga y periódicamente, lo que pasa a su esposa, Dolores, que lleva unos meses en el hospital, sometida a operaciones, complicaciones y recuperaciones dolorosas y largas. 

lunes, 25 de junio de 2018

Despedidas

Les diré a los nuevos graduados lo que repito en estas circunstancias desde hace cosa de treinta años (…) y serán respetados como personas y como profesionales
No me gustan las ceremonias de graduación. Ni un poco. Quizá porque soporto mal las despedidas y, si puedo, las evito. Quizá porque ahora la gente se gradúa hasta del jardín de infancia. 
Quizá por otros motivos estéticos. Pero estos actos son inevitables. Hace una semana asistí al de los chicos de la Facultad de Comunicación y, sorprendentemente, me gustó. Acaso porque estaba repleto de naturalidad y de agradecimiento, bienes tan raros, con una maravillosa organización que supo cuidar los detalles y evitar el fácil desliz hacia lo hortera.

jueves, 21 de junio de 2018

Llegar a la persona en su integridad: el papel de los afectos (I)



Algunas personas, cuando piensan en la formación, tienden a considerarla como un ‘saber’…
Sin embargo, no basta un concepto de ese estilo: llegar a la integridad de la persona requiere pensar en la formación como un ‘ser’. Se trata de un objetivo mucho más alto: sumergirse en el misterio de Cristo y dejar que la gracia nos vaya transformando progresivamente para configurarnos con Él.
Jesucristo es, sin duda, el amor de nuestra vida: no el mayor entre otros, sino aquel que da sentido a todos los demás amores y a los intereses, ilusiones, ambiciones, trabajos, iniciativas que llenan nuestros días y nuestro corazón. De aquí, que sea fundamental mantener en nuestra vida espiritual «la centralidad de la persona de Jesucristo»[1]: Él es el camino para entrar en comunión con el Padre en el Espíritu Santo. 

lunes, 4 de junio de 2018

El sentido de la vida que se acaba

Escribe Ignacio Sánchez Cámara: «Cuando luchan la verdad y la mentira, el bien y el mal, la belleza y la fealdad, lo justo no se encuentra en el término medio…
No deberíamos olvidar nunca, y menos en estos tiempos extraviados, pero no desesperanzados, la vieja enseñanza de Antístenes: las ciudades sucumben cuando dejan de distinguir entre el bien y el mal».
La vida humana terrena empieza en la concepción y termina con la muerte. Por lo tanto, la dignidad de la persona comienza en la concepción y concluye con la muerte, con independencia de la continuidad de la vida personal y su dignidad más allá de la muerte. Y no hay vidas más o menos dignas de ser vividas. No hay ninguna vida indigna ni carente de sentido.