Mostrando entradas con la etiqueta Solzhenitsyn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Solzhenitsyn. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de agosto de 2016

Ante la tumba de Solzhenitsyn

El pecado radical del poder político cuando se pone al servicio de una ideología, de un partido, sea del “género” que sea, y no se piensa en el bien de cada ser humano.
En el cementerio del Monasterio Donskói en Moscou está enterrado el escritor ruso que descubrió a todo el mundo occidental, adormecido por los cantos de sirena de Stalin y de todo el apartado del Partido, la realidad de los Archipiélagos Gulag: los campos de concentración comunistas-estalinistas.
Ante la ceguera de todos los países occidentales, ante la falsa ilusión −¿sólo falsa ilusión?− de tantos intelectuales europeos que soñaron −y algunos todavía siguen soñando−, en las islas amuralladas de esos archipiélagos, perdieron la vida más de veinte millones personas, considerados en aquellos años de terror, como “enemigos del régimen”: jamás en la tierra ha habido un genocidio semejante de los gobernantes de un pueblo contra sus propios ciudadanos.