Esta vida es para disfrutar, pues si no disfrutamos habremos perdido el tiempo, ya que «el tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido»
En las últimas semanas han venido a visitarme dos brillantes antiguos alumnos que trabajan en campos muy distintos de la investigación y la enseñanza y me han dicho ─los dos han pasado ya de los cuarenta─ que se aburren en su trabajo y que desearían jubilarse. Se me ha venido el alma a los pies. No es solo la famosa “crisis de los 40”.







