La aversión es un sentimiento de disgusto o desagrado hacia alguna persona. No nace de una ofensa concreta ni encuentra explicación en lo que habitualmente origina un rechazo, como los celos, la envidia, la rivalidad o la ambición. A veces puede responder a cierta incomprensión, o ser el resultado de un conflicto entre temperamentos o caracteres de tal magnitud que lo que hace o dice la otra persona nos molesta de manera casi instintiva. Incluso es posible que sintamos al mismo tiempo antipatía y admiración hacia alguien.
