Escribe Javier Arnal: Reconozco que soy un afortunado por tener la familia que tengo, pero eso no quiere decir ni que sea perfecta ni que se arrogue la cualidad de enseñar a otras familias.
Es evidente que algunas familias están más necesitadas que otras. Sin embargo, me atrevo a afirmar que toda familia está necesitada de modo habitual, porque no es una unidad aislada ni debe serlo, tiene necesidades permanentemente y por ello ha de buscar ayuda y prestarla a otras familias.

