No me atrevo con los porqués de algunos comportamientos vesánicos desde instancias que deberían garantizar la dignidad de las personas.
Después de un viacrucis de seis años en el que arrastraron su nombre y su fama por primeras páginas y telediarios de todo el mundo, después de gastar, a sus 78, trece meses de vida en la cárcel, la corte suprema australiana ha absuelto por unanimidad al cardenal Pell, acusado de dos delitos de abusos sexuales a menores.
La pasión de Pell terminó en plena Semana Santa y en medio del alud noticioso de la pandemia, así que muchos medios no encontraron espacio para dar la noticia.
