Mostrando entradas con la etiqueta DIÁLOGO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DIÁLOGO. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Las razones de los demás

Las personas con espíritu de receptividad hacia las razones de los demás tienen más sentido de la medida, y no abordan los problemas en clave de todo o nada, ni dividen las cosas entre blanco y negro, ni el mundo entre buenos y malos.
Platón, para pensar y para explicarse mejor, imaginaba personajes cuyas ideas eran opuestas a las suyas, tanto para plantear réplicas a sus afirmaciones como para exigir que las expusiera de otra manera y así las mejorara. 

lunes, 4 de marzo de 2019

Escuchar, no discutir

Si uno se empeña en escuchar a los demás −sobre todo a quienes son más distintos o parecen tener opiniones más opuestas− y en aprender de ellos, se crece por dentro y a menudo se establecen relaciones intelectuales y afectivas formidables.
Durante un reciente viaje a Guatemala, la documentalista Jacin Luname hizo llegar el clip de cinco minutos de la entrevista con Michael Sandel en la serie “Aprendemos juntos” del BBVA que aparecía en El País uno de esos días. Ya el título de aquella entrevista con el afamado profesor de filosofía política de Harvard resultaba muy atractivo: “Hoy la gente solo escucha opiniones que refuerzan lo que ya cree”. Merece la pena reproducir el pasaje central de esa entrevista aunque sea un poco extenso:

jueves, 7 de febrero de 2019

Dejarse convencer

Si tenemos muy claras nuestras razones, pero tendemos a ver muy poco claras las razones de los demás, quizá es porque hace tiempo que hemos limitado mucho nuestra capacidad de aprender.
Platón, en uno de sus "Diálogos", plantea una interesante discusión entre Sócrates y Calicles  sobre la fuerza de la razón. Calicles rechaza la moralidad convencional y defiende otra basada en la ley del más fuerte. Asegura que esa ley es la que impera en la naturaleza, y la que realmente procede de ella.

martes, 20 de noviembre de 2018

Neoadeptos

En Roma los ciudadanos que no podían devolver sus deudas quedaban reducidos a servidumbre como «addictus»: seguían siendo nominalmente libres pero sojuzgados a una servidumbre. Se entiende que el idioma haya desplazado el uso del término hacia quienes han desarrollado una dependencia que limita su autonomía. 

Podría ser, sin embargo, que hubiéramos restringido excesivamente su uso a extremos psicopatológicos, oscureciendo así toda una gama de adicciones sostenidas libre aunque ofuscadamente. Por ejemplo, de un tiempo a esta parte es frecuente encontrar personas afablemente sociables pero con las que la conversación colapsa si surge un intercambio de opiniones sobre, por decir algo, los derechos de los animales, las dietas veganas o vegetarianas, las corridas de toros, el lenguaje inclusivo o el machista, el idioma nativo o el patrio, la homosexualidad, la independencia, la nación, la constitución o la bandera. 

domingo, 8 de enero de 2017

Criticar con acierto

En su libro Intuition Pumps and Other Tools for Thinking (que podríamos traducir, aproximadamente, como “Surtidores de Intuición y otras Herramientas para Pensar”), el filósofo estadounidense Daniel Dennett (quien ha sido llamado “el Bertrand Russell de nuestros días”) ofrece lo que él mismo llama “el mejor antídoto para la tendencia a caricaturizar a nuestro oponente”. 

Un breve listado de cuatro reglas escritas originalmente por el psicólogo social y teórico de juego ruso-estadounidense Anatol Rapoport, y que Dennett sintetiza de manera magistral, según se lee en el post publicado por Maria Popova en su conocido blog,Brain Pickings:

lunes, 26 de diciembre de 2016

Si me amas, escúchame

Si me amas, escúchame, tenemos mucho camino a recorrer para trasformar lo mío en lo tuyo y lo tuyo en lo mío, y construir lo nuestro… Podemos haber engendrado un hijo, pero no habernos engendrado a nosotros mismos en un único nosotros, más fuerte que un tú y un yo, que aun con su intención de amar, conservan su individualidad sin dar el paso definitivo a la plena realidad del amor.

Porque no acabamos de ser absolutamente sinceros cuando decimos: nuestro amor, nuestro hogar, nuestra familia; porque nos hace falta aún morir a nuestro egoísmo, que más de una vez nos ha angustiado con los absurdos de la sospecha, el miedo, la desconfianza, el fingimiento, la manipulación.

lunes, 23 de mayo de 2016

Los obstáculos para ponerse de acuerdo



Escribe Antonio Argandoña: Me parece que no exagero si afirmo que, en nuestras sociedades abiertas, modernas, dinámicas y (añada el lector sus adjetivos), es muy difícil entenderse con otros. Me parece que hay al menos tres factores que influyen en esa dificultad, pero no son nuevos, sino que vienen de sociedades muy antiguas, quizás porque los seres humanos no hemos cambiado tanto, a pesar de que lo ha hecho nuestro entorno.

viernes, 22 de abril de 2016

Escuchar para comprender

Escribe Rafael Sanz:

Un amigo mío suele decirme que con frecuencia escuchamos a los demás no para comprenderles sino para convencerles de lo nuestro, y no deja de tener algo de razón.

miércoles, 20 de abril de 2016

‘Aquellos que no te imaginas’

Escribe Alfonso Aguiló: Quizá tenemos que aprender a querer más a la gente como es, a respetarla y admirarla en su peculiaridad, en su diversidad, en sus diferencias con nosotros…
De repente, descubres una historia sorprendente y desconocida. Te asombras y te preguntas cómo algo así ha podido pasar oculto durante tanto tiempo. Es quizá la sensación después de ver The Imitation Game, sobre la tremenda historia del matemático y criptólogo británico Alan Turing, cuya misión fue descifrar los códigos secretos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

viernes, 15 de abril de 2016

Cuidar la dignidad de las personas: también en la discrepancia

Estamos asistiendo a una suerte de cabalgata de ideas y personajes debatiéndose en la noble tarea de configurar el gobierno. En principio, hemos de pensar bien de la gente, de todos. Por lo mismo, debemos suponer que cada participante en esta especie de torneo actúa para servir al país del mejor modo posible. 
Todo esto es bien distinto de que cada ciudadano español esté de acuerdo con las distintas propuestas. Es más, seguramente hay muchos que no participan por completo de ninguna de ellas. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

La armonía en la pareja


Leemos en Moral y Luces:

Para que la armonía se de es necesario conocer al otro. Cada uno de nosotros es un misterio insondable, único e irrepetible. Cada uno de nosotros es insustituible y eso muestra lo importantes que somos para Dios. Cuando nos casamos, recibimos al otro de la manos de Dios y la familia, como un regalo único, singular, sin igual y que debe, por lo tanto, ser cuidado con el máximo cuidado para siempre.
Es fundamental para la vida de la pareja que cada uno conozca la historia del otro: su vida, su pasado, la realidad familiar, de dónde viene, etc., para poder comprenderlo, ayudarlo, amarlo, perdonarlo. Nadie ama a quien no conoce. Todo nuestro pasado permanece vivo dentro de nosotros, y lo llevamos al matrimonio. Para que el otro me comprenda, necesita conocer mi pasado, la historia de mi vida. En ello radica la importancia de revelarle al otro ese “misterio” que somos, de manera clara y auténtica, sin falsedades ni mentiras.

jueves, 8 de octubre de 2015

Una vida en diálogo con los demás

Saber escuchar y estar abierto a las opiniones de los otros, son condiciones indispensables para vivir la caridad; sólo así el diálogo mutuo será ocasión ordinaria de acercarse a la Verdad
“El horno prueba los vasos del alfarero, y la prueba del hombre está en su conversación. El fruto muestra cómo se cultivó un árbol; así, la palabra, los pensamientos del corazón humano”[1]. Una nota esencial de la madurez personal es la capacidad de diálogo, una actitud de apertura hacia los demás que se manifiesta en la cordialidad del trato y en un sincero deseo de aprender de cada persona.
“Conocer a otras personas, otras culturas, nos hace siempre mucho bien, nos hace crecer (…). El diálogo es muy importante para la propia madurez, porque en la confrontación con otra persona, en la confrontación con las demás culturas, incluso en la confrontación con las demás religiones, uno crece: crece, madura. Cierto, existe un peligro: si en el diálogo uno se cierra y se enfada, puede pelear; es el peligro de pelear, y esto no está bien porque nosotros dialogamos para encontrarnos, no para pelear. Y, ¿cuál es la actitud más profunda que debemos tener para dialogar y no pelear? La mansedumbre, la capacidad de encontrar a las personas, de encontrar las culturas, con paz; la capacidad de hacer preguntas inteligentes: ‘¿Por qué tú piensas así? ¿Por qué esta cultura hace así?’ Escuchar a los demás y luego hablar. Primero escuchar, luego hablar”[2].

domingo, 4 de enero de 2015

Propósitos 2015

 
Marco Antonio Guizar nos ofrece algunos propósitos para vivir en familia el nuevo año:

Disponibilidad
Consiste en dedicar tiempo (¡que es lo que menos tenemos!) a atender a nuestros hijos y esposo/a. Con los adolescentes, por ejemplo, no vale lo de "este tema ya lo hablaremos el sábado con tranquilidad, cariño".

Para el sábado, tu hija de 13 años ya se ha emborrachado con una amiga y van a hacer lo que se les ocurra, porque el padre estaba deslocalizado, como las empresas. 
Hay que estar disponible, porque hay problemas que sólo se arreglan en el momento en que el otro se anima a plantearlo y pide ser escuchado. Recordemos que nuestros padres, al morir, sólo nos dejan realmente el tiempo que pasaron con nosotros. Demos tiempo al otro. 

sábado, 10 de mayo de 2014

Una invitación a dialogar

Una invitación a dialogar
   Recojo este mensaje del entonces Cardenal Bergoglio, ahora Papa Francisco, en la introducción al libro que escribió con el Rabino Abraham Skorka, titulado “Sobre el cielo y la tierra” (Buenos Aires, Random House Mondadori, 2013)
Es sobre muchas cosas del cielo y de la tierra, pero es un canto al diálogo, una propuesta de diálogo, una llamada al diálogo, un grito pidiendo diálogo. Me parece que nuestra sociedad está necesitada de ese mensaje. Dejo hablar al cardenal:
El Rabino Abraham Skorka hizo referencia, en un escrito, al frontispicio de la Catedral Metropolitana [de Buenos Aires] que representa el encuentro de José con sus hermanos. Décadas de desencuentros confluyen en ese abrazo. Hay llanto de por medio y también una pregunta entrañable: ¿aún vive mi padre? No sin razón, en los tiempos de la organización nacional, fue puesta allí esa imagen: representaba el anhelo de reencuentro de los argentinos. La escena apunta al trabajo por instaurar una “cultura del encuentro”

viernes, 4 de abril de 2014

La voz del diálogo

 
   «Hay personas que hablan antes de pensar», dice el moralista francés La Bruyére. Antes de hablar hay que crear un espacio de silencio y de reflexión, y en este oasis hagámonos eco de las célebres palabras que propone un gran poeta inglés del siglo XVII, John Donne, en una antología significativamente titulada “Paradojas y devociones”: “Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo. Cada uno de nosotros forma parte de un continente, de un pedazo de tierra firme”.

    Es una meditación espiritual sobre el misterio del hombre, «el único ser animal para el que su mismo existir es un problema por resolver», como dijo Erich Fromm. La humanidad ha sido creada -lo dice el Génesis (1, 27)- como imagen divina precisamente porque es varón y mujer, es decir, está abocada a una relación interpersonal, a un encuentro fecundo. 

martes, 14 de enero de 2014

El diálogo como elemento de la evangelización


El diálogo como elemento de la evangelización


Pensando en la preparación de un evento eclesial de máxima importancia como es el octavario por la unidad de los cristianos
      Elijo este clásico aspecto del mensaje cristiano, al menos desde la primera epístola de san Pedro −invita a los creyentes en ‘3, 16’ a dar razón de la propia esperanza, con mansedumbre y respeto−, pensando en la preparación de un evento eclesial de máxima importancia como es el octavario por la unidad de los cristianos, del 18 al 25 de enero.
      El Papa recuerda en el número 238 de su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium que «la evangelización también implica un camino de diálogo. Para la Iglesia, en este tiempo hay particularmente tres campos de diálogo en los cuales debe estar presente, para cumplir un servicio a favor del pleno desarrollo del ser humano y procurar el bien común: el diálogo con los Estados, con la sociedad −que incluye el diálogo con las culturas y con las ciencias− y con otros creyentes que no forman parte de la Iglesia católica».

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Dialogar


   Es probablemente la mejor solución en Siria y en el mundo entero: el diálogo

No es fácil hacerse cargo desde Occidente de la complejidad de los problemas en Egipto o Siria, especialmente en el plano religioso. Hace unos días, el Secretario general del Consejo de Iglesias Cristianas en Egipto, Bishoy Helmy, rechazaba y condenaba en nombre de los cristianos egipcios las declaraciones del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan contra Ahmed Al Tayyeb, gran imán de la universidad de Al Azhar: «la historia maldecirá a los hombres como él, como ha maldecido en el pasado en Turquía a intelectuales y estudiosos de ese tipo»

      Al leer la noticia, resultaba ineludible recordar que esa Universidad es el principal centro de enseñanza religioso del Islam sunita, así como su respuesta poco meditada a la famosa lección de Benedicto XVI en Ratisbona.

lunes, 1 de abril de 2013

Hacia una cultura de diálogo

¿Somos capaces a transmitir pacíficamente nuestra visión del mundo, y escuchar con atención lo que dicen los demás?
      La teóloga Jutta Burggraf propone el diálogo para evitar el choque entre las culturas y mentalidades.
      En la sociedad actual, convivimos con personas diferentes a nosotros. Este es un hecho concreto y fácilmente perceptible frente al cual no podemos cerrar los ojos. Se trata generalmente de gente proveniente de otros países, con una cultura y religión diferentes a las nuestras; tienen otras costumbres y un estilo de vida que nos resulta extraño y hasta curioso o pintoresco. 
      Tal vez vivan en el mismo pueblo o incluso pertenezcan a nuestra familia. Son "nuestros vecinos de siempre"; pero no piensan ni sienten como yo, o —dicho desde otra perspectiva— yo no pienso ni siento como ellos. Cada persona tiene su propio punto de vista, su mentalidad, su proyecto vital y su modo de juzgar los acontecimientos políticos y sociales.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Las razones de los demás

Las razones de los demás
Me preocupan esas personas que parecen estar tan poco dispuestas a considerar las razones de los demás

      Platón, para pensar y para explicarse mejor, imaginaba personajes cuyas ideas eran opuestas a las suyas, tanto para plantear réplicas a sus afirmaciones como para exigir que las expusiera de otra manera y así las mejorara. Aristóteles mantiene en gran parte ese sistema, aunque de forma un poco menos teatral, y señala primero los obstáculos a sus afirmaciones —suele decir: «hay aquí una dificultad…»—, y luego sortea o rebate pacientemente esas objeciones. 

      Tomás de Aquino, en cada artículo de la Summa, emplea la famosa fórmula del "sed contra est": busca primero lo que le resulta contrario, lo que se opone a la tesis que sostiene, y luego, después de haber expuesto la solución según el orden de las razones, vuelve a las objeciones que se había hecho, y las contesta. También Descartes intercambia argumentos para responder a las objeciones que le lanzan. 

domingo, 18 de abril de 2010

APRENDER A CONVERSAR


"Con-versar" equivale a versar juntos sobre un mismo tema, asunto o argumento. La conversación -el diálogo- es de dos, o más. Pero juntos y sobre una misma cosa. Si hay dos o más hablando de cosas distintas ya no estamos en una conversación ni en un diálogo, sino quizá en una olla de grillos, o tal vez, más probablemente, como con su habitual buen humor señala José Luis Olaizola, estemos metidos en una tertulia de españoles.

En estos tiempos que corren suele suceder que o reúnes o te reúnen. La reunión es un deber frecuente. Y esto es muy bueno cuando de veras la reunión es lo que su nombre parece indicar: "re-unir", unir de nuevo -es de suponer- para estar más unidos que antes. No siempre, sin embargo, se incrementa la unidad en las reuniones, incluso las pensadas para estrechar vínculos, enriquecer ideas, comprender un poco más a los otros, cooperar al bien común de la sociedad.

¿Por qué esos fracasos, al menos aparentes? No siempre, o casi nunca se debe a complejidad de los problemas que se debaten. Tengo para mí que casi siempre o muchas veces se debe a la complejidad de las conciencias.

El orgullo fue la causa de la confusión que se produjo en Babel. Juan Pablo II afirma que estamos en una civilización babélica. A menudo no nos entendemos, aun exponiendo ideas muy simples. Oscar Wilde decía -muy suyamente- que a ingleses y norteamericanos una misma lengua los separaba. Hablamos en el mismo idioma de cosas sencillas, y sin embargo a veces no nos entendemos. ¿Por qué?
...
Quizá sea verdadero todavía el diagóstico de Eugenio d"Ors: "la más grande limitación de la gente hispana estriba en algo vergonzoso, en algo que es, por definición, un vicio de esclavo: en la incapacidad específica para el ejercicio de la amistad". A ella se le añade un corolario -que de la misma enfermedad se deriva- y que llama "una suerte de trágica ineptitud para el diálogo".

Vale la pena no arrojar la toalla y cultivar sin desmayos "el santo diálogo, hijo de las nupcias de la inteligencia con la cordialidad". A mi me sirve de examen de conciencia el también d"orsiano "Decálogo para todo dialogante":

I. Escucha a todos, sobre todas las cosas.
II. Honrarás la educación que has recibido.
III. No desearás atropellar la palabra de tu prójimo
IV. No te acalorarás.
V. No equivocarás.
VI. No pronunciarás palabras agresivas.
VII. No desearás tu monólogo frente al prójimo.
VIII.Celebrarás la inteligencia de los demás.
IX. No dialogarás en vano.
X. Vence en el diálogo, pero convence.

Por Antonio Orozco-Delclós
En ESCRITOS ARVO
LEER MÁS