Mostrando entradas con la etiqueta PARTIDO POPULAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PARTIDO POPULAR. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de marzo de 2017

El hueco que deja el Partido Popular en España

Escribe Benigno Blanco: «Hacen falta en la vida política española nuevas voces que no se sientan atadas al mantenimiento del status quo de la actual clase política» EL reciente Congreso del PP ha puesto de manifiesto el consciente abandono por este partido de sus señas de identidad clásicas, consolidando así de forma oficial lo que se ya se deducía de los hechos desde hace algunos años. 

La progresiva asunción, de forma expresa o tácita, por el PP de la agenda política de ZP en materias como aborto, familia, imposición de la ideología de género, memoria histórica, etcétera; el desarrollo por el primer gobierno de Rajoy de unas políticas fiscales y de endeudamiento público de corte socialdemocráta; el abandono práctico en sus programas y acción de gobierno de toda idea inspirada en el humanismo cristiano. 

lunes, 27 de abril de 2015

Los problemas de Rajoy con la vida



 Quizá no parezca oportuno recordar tanto que el Partido Popular ha incumplido su compromiso electoral a favor de la vida, que implica retirar la anterior ley del aborto, implantada con rodillo y sin consenso durante el Gobierno de Zapatero. Quizá perjudique seriamente a los populares en las elecciones generales de otoño, o incluso en las municipales, aunque son otra cosa. 
   Quizá salgamos todos perjudicados al permitir que otras formaciones más distantes aún del humanismo cristiano, o simplemente del humanismo: quienes defienden directamente el aborto como un derecho o la eutanasia; la asfixia de la escuela de iniciativa social para implantar de hecho la escuela pública única; el matrimonio y la adopción con personas del mismo sexo, el colectivismo, etcétera. Quizá todos ellos lleguen a gobernar arrejuntados contra el Partido Popular y nos hagan la vida más imposible. Y quizá por eso habrá que repensar mucho las cosas. Y sin embargo se comprende el enfado con el Gobierno de Rajoy por haber renunciado a los principios que le daban identidad.