Escribe Juan Meseguer: El “sé tú mismo” contemporáneo convierte en verdad incontestable la idea de que todo en mí es valioso por el hecho de ser mío. Que una sociedad tenga entre sus ideales más altos la autenticidad es una excelente noticia. ¿Y cómo no iba a serlo si en el paquete van valores como la sinceridad, la coherencia o la independencia de criterio? Pero no es este el mensaje que suele llegar a quienes oyen hoy el consejo “sé tú mismo”.
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miércoles, 13 de julio de 2022
Sé tú mismo… y piensa como yo
martes, 30 de junio de 2020
¿A qué cultura hay que ‘abrirse’?
Ni a san Pablo ni a ninguno de los apóstoles se les ocurrió ponerse a dialogar para llegar a un acuerdo sobre Dios, sobre Cristo sobre sus mandamientos. Ellos anunciaron al Resucitado…
De vez en cuando se oye hablar a algún que otro creyente, hombre, mujer, sacerdote, religioso, religiosa,…, de que, en estos momentos de “cambios”, y de desarrollo de la humanidad, además de la manoseada “globalización” −que nadie sabe muy bien en qué consisten, aparte de poder vender y comprar en cualquier rincón del mundo el mismo producto−, en la Iglesia se hace necesario no perder de vista el futuro y abrirse de verdad a lo que nos pueda decir la “cultura moderna”.
miércoles, 30 de octubre de 2019
Aprender a sumar
Sumar en política, en lo social y cultural, sumar en el ámbito familiar y profesional. Todos a una, a dar lo mejor de lo nuestro y a sacar partido de los aciertos de los demás. Así seremos grandes y fuertes
Es curioso, pero la operación matemática que primero aprendimos: sumar, es la que también solemos olvidar antes. En estos tiempos interesantes que vivimos nos vendría muy bien repasar la primera de las cuatro operaciones básicas de la aritmética. La bendita suma, la que une, la positiva, la que todo lo aprovecha.
miércoles, 19 de junio de 2019
Una fe que no se hace cultura no es una fe plenamente acogida
No he olvidado la fuerza con que Juan Pablo II afirmó en 1982, en un lugar entrañable para mí: el aula magna de la Facultad de Derecho de la entonces Universidad central: "Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no enteramente pensada, no fielmente vivida".
El santo pontífice se dirigía a intelectuales y académicos durante su extenso primer viaje por España. Supe luego que procedía del documento pontificio de creación, poco tiempo atrás, de un consejo vaticano dedicado expresamente a la cultura.
viernes, 29 de marzo de 2019
Ser feliz en tiempos de prisa
Escribe Nuria Chinchilla: Somos seres sociales y de la interacción con los otros depende en gran parte nuestro bienestar.
“Las personas felices no nacemos, nos hacemos”, es el subtítulo del libro Del ataud a la cometa, de Carlos Andreu, que ya va por su novena edición. Esta semana lo hemos tenido en el IESE en nuestro I-WiL Lunch, para descubrir cómo ser felices en tiempos de prisa, ahora que muchos discurren por la vida en la categoría de zombies, y no de vivos. Como dice el autor:
lunes, 17 de septiembre de 2018
Fe y razón, fe y cultura: la interdisciplinariedad en la educación de la fe
La enseñanza escolar de la Religión presta un servicio a los alumnos y a sus familias en el contexto de la formación cultural e interdisciplinar…
La fe y la razón de por sí no se oponen porque tienen ambas como origen a Dios. Tal es la perspectiva cristiana. Desde ahí cabe perfilar la relación entre fe y cultura, y el papel de la interdisciplinariedad en la educación de la fe.
miércoles, 22 de agosto de 2018
Contradicciones en "nuestra cultura"
Según José Ignacio Munilla éstas son las grandes contradicciones en "nuestra cultura".
Primera, que, pese a la pretensión de que vivimos en "una aldea global como una gran familia", lo cierto es que "nuestra cultura nos ha aislado: nuestras familias son frágiles y se desintegran con facilidad.
Segunda, que la conciencia de valores como la libertad, la dignidad humana o la democracia, "constatamos las graves consecuencias de una comprensión reduccionista del concepto de libertad, que olvida que la dimensión antropológica precede a la política. En efecto, nuestra cultura ensalza la libertad, como concepto político; mientras que genera 'esclavos' de forma verdaderamente preocupante".
martes, 23 de enero de 2018
El cristianismo genera e impulsa cultura, ciencia y progreso
Abarca todas las instancias del hombre, sin que por ello las sofoque ni encorsete.
No es infrecuente que en los medios de difusión observemos el lamento acerca del trato sufrido por la Fe en ambientes hostiles. El modo de vivir la divergencia con las verdades predicadas sobre Cristo es muchas veces muy poco delicado, por no decir hosco e insultante. En la vida pública, con variadas manifestaciones, se percibe que no sabemos discrepar sin herir, máxime cuando tal disonancia toca en el hondón de muchas almas.
Es habitual que ni Mahoma ni el Judaísmo sean maltratados. Y mejor que sea así. Hay autoridades que no felicitan las Navidades, pero sí lo hacen al comienzo del Ramadán; que no visitan una catedral pero aceptan gustosos el agasajo que les brinda una Logia masónica. Concurre una cuestión de ninguneo, tal vez porque mata nuestro amor propio. Es pues razonable que, aún sin poseer la fe cristiana, muchos se lamenten del trato desigual, máxime cuando roza o sobrepasa el insulto.
jueves, 7 de septiembre de 2017
El coraje de las propias ideas
Los héroes de nuestro tiempo son todos los que cada día se sacrifican y hacen algo bueno y útil por la comunidad y el prójimo, sin pedir nada a cambio.
Entrevista a Oscar de Montigny, manager internacional y difusor de los principios de la ‘Economía 0.0.’.
"Un héroe es un hombre sencillo. Más que fuerte y poderoso, es aquel que realiza un acto de valentía extraordinario y generoso que implique el sacrificio consciente de sí mismo para proteger el bien ajeno o el bien común" (Oscar de Montigny)
lunes, 8 de mayo de 2017
Leyes vs cultura
Escribe Antonio Argandoña: El objeto de la ley es reforzar la cultura: es lo que el carbón hace cuando se combina con el hierro: lo fortalece.
Desde hace tiempo me preocupa la tendencia de algunos a convertir la Responsabilidad Social Corporativa (lo mismo que la ética) en algo obligatorio, un conjunto de preceptos que hay que cumplir. Por eso me gustaría hacer una reflexión sobre el papel de la ley en la sociedad (y en las organizaciones).
jueves, 4 de mayo de 2017
¿Quién soy yo, adónde voy y con quién?
Escribe Enrique Rojas: Estas son las tres preguntas que todo ser humano debería plantarse al borde del camino de la vida.
El mundo está apasionante como nunca y terrible como siempre. Veo mucha gente pérdida en lo fundamental; no en cuestiones accesorias, sino en asuntos decisivos para la vida. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. Y el que quiere abarcar demasiado y tocar muchas teclas, se dispersa. Inteligencia es el arte de encontrar respuesta a los temas claves de la existencia.
¿Quién soy yo? Esa es la base. Yo vivo, resido, habito en mi personalidad. Allí tengo mi residencia. Ser una persona equilibrada, madura, bien armonizada es una tarea artesanal, que exige un esfuerzo por pulir, limar y retocar todo aquello que no es bueno ni positivo y que de alguna manera la afea. En el templo de Apolo en Grecia, había una inscripción en el frontispicio de la entrada que decía: conócete a ti mismo. Era uno de los grandes principios de la filosofía helénica. El primer centro de gravedad de la existencia consiste en alcanzar una Personalidad madura, que es una tarea audaz y decisiva, una peripecia clave y más hoy en día en que vivimos en una sociedad trepidante, de una rapidez enorme, en donde las modas del momento arrasan y lo que parece que hoy valía, mañana se ha diluido.
¿Cuáles serían los principales rasgos de alguien que está bien conjugado, con un desarrollo psicológico adecuado, asentado? Solo unas pincelas al respecto: conocerse a sí mismo, saber las aptitudes y las limitaciones; tener una buena ecuación entre corazón y cabeza; haber sido capaz de superar las heridas del pasado, con todo lo que eso significa; saber darle a las cosas que a uno le pasan, la importancia que realmente tienen; tener una buena educación de la voluntad, que es la joya de la corona de la conducta; …ser positivo, tener capacidad para descubrir más lo bueno que lo malo, de uno mismo y de nuestro entorno…
La segunda cuestión, ¿qué estoy haciendo?, tiene una respuesta concreta: mi proyecto de vida. Que consiste en un programa personal, sui generis, que debe tener cuatro grandes asuntos hospedándose en su interior y que forman una tetralogía que debe ser pastoreada con arte y oficio: amor, trabajo, cultura y amistad. Los dos principales, son amor y trabajo, vida afectiva y profesional, que llevan la voz cantante. Están abarloadas y forman un binomio inseparable. No hay felicidad sin amor y sin trabajo; no existe. El análisis de cada una de ellas está erizado de dificultades, pero es menester saberlas situar bien, de forma proporcionada. Amor y trabajo conjugan el verbo ser feliz. Son las dos cosas que realmente más interesan en la vida y que marcan, fijan y redondean la biografía. El amor ordena la vida. El trabajo nos sitúa y es modus vivendi.
Luego vienen las otras dos. La cultura es convertir cualquier cosa que uno hace en una pirueta inteligente. La cultura te hace libre, te pone alas, te eleva, ves la realidad con una perspectiva rica y longitudinal. La amistad es la necesidad de salir de uno mismo y encontrarse con los demás, descubrir la posibilidad de que alguien entre dentro de nosotros y viceversa, para llevar la vida mejor, buscando ayuda y siendo capaz de darla en momentos especiales. La amistad es virtud y deber; el deber es una obligación, la virtud una libertad.
Y el tercer asunto que propongo es ¿con quién? La elección afectiva es la opción fundamental. No hay otro paso en la existencia que tenga tanta importancia y repercusión. No hay otro. A quien escojo para que me acompañe, para que venga a mi lado y centre mis esfuerzos, aspiraciones, fracasos… Entiendo el amor personal como un tríptico en el que se mezclan con armonía el sentimiento, la voluntad y la inteligencia. A la larga, el amor necesita tanto de la pasión como de la voluntad y por debajo y por encima, la inteligencia se ocupa de que el amor no tenga fecha de caducidad. El amor es el príncipe de los mitos, mientras que la amistad es una cartografía del mapa personal. En el amor verdadero, en el de más calidad, el otro te ayuda a crecer como persona, saca lo mejor de ti mismo.
La segunda elección afectiva son los amigos. Los hermanos vienen impuestos por la genética, a los amigos los seleccionamos y por eso, nos retratamos en ellos, dejamos claro nuestras preferencias y eso nos delata. La amistad es la virtud de la memoria. Es magnanimidad y generosidad. La amistad verdadera es un bálsamo que cura muchas heridas y abre notorias esperanzas.
Estas tres cuestiones bien respondidas nos llevan al castillo de la felicidad. Que no es otra cosa que una vida lograda. Haberle sabido sacar a ella su máximo jugo y a la vez, estar contento con uno mismo al comprobar que uno ha hecho el mayor bien posible y el menor mal consciente.
Tener las ideas claras, es nitidez personal, saber a qué atenerse, el mundo está cansado de seductores mentirosos.
Enrique Rojas
Catedrático de Psiquiatría
Catedrático de Psiquiatría
Fuente: abc.es.
jueves, 20 de abril de 2017
Ocaso de la cultura
Escribe Alfredo Obarrio (Tomado con permiso de los editores de Studia XXI)
En su último libro, Un largo sábado, el viejo maestro, George Steiner, se pregunta –nos pregunta–: “¿Es posible que, tal vez, las humanidades puedan volverle a uno inhumano?” ¿Es posible que la cultura, lejos de hacernos mejores, lejos de afinar nuestra sensibilidad moral, la atenúe?”. La respuesta, no por menos conocida, es menos dolorosa: sí, es posible. Un buen ejemplo es el declinar del Saber en las Facultades de Letras, y en buena parte de nuestra vida académica.
lunes, 20 de marzo de 2017
Quién soy yo, a dónde voy y con quién
Escribe Enrique Rojas: Estas son las tres preguntas que todo ser humano debería plantarse al borde del camino de la vida. El mundo está apasionante como nunca y terrible como siempre. Veo mucha gente perdida en lo fundamental; no en cuestiones accesorias, sino en asuntos decisivos para la vida. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. Y el que quiere abarcar demasiado y tocar muchas teclas, se dispersa. Inteligencia es el arte de encontrar respuesta a los temas claves de la existencia.
¿Quién soy yo? Esa es la base. Yo vivo, resido, habito en mi personalidad. Allí tengo mi residencia. Ser una persona equilibrada, madura, bien armonizada es una tarea artesanal, que exige un esfuerzo por pulir, limar y retocar todo aquello que no es bueno ni positivo y que de alguna manera la afea. En el templo de Apolo en Grecia había una inscripción en el frontispicio de la entrada que decía: conócete a ti mismo.
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lunes, 7 de noviembre de 2016
Hiperconectados
Hiperconectados:tendencias en la comunicación. Conferencia del Dr.José Luis Orihuela. Compartimos las claves más importantes desarrolladas en la charla.
Un mundo conectado es un mundo en el que la mitad del planeta ya es usuario de Internet y se encuentra conectado con dispositivos que se llevan en los bolsillos.
1. La clave es generacional. Los millennials (Nacidos en los años 90, la primera generación digital) van a ser el 75% de la fuerza de trabajo en el año 2025, debemos ser capaces de analizar el modo en que ellos consumen la información para determinar cómo va a ser la comunicación del futuro. No se puede educar a los estudiantes contra su cultura, si los estudiantes no atienden en una clase no es porque estén distraídos con sus móviles, sino porque el contenido y el método les resulta irrelevante.
viernes, 29 de abril de 2016
domingo, 10 de abril de 2016
miércoles, 3 de febrero de 2016
La modernidad líquida
"El País" entrevista a Bauman
Acaba de cumplir 90 años y de enlazar dos vuelos para llegar desde Inglaterra al debate en que participa en Burgos. Desde que planteó, en 1999, su idea de la “modernidad líquida” —una etapa en la cual todo lo que era sólido se ha licuado, en la cual “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”—,Zygmunt Bauman es una figura de referencia de la sociología.
La era de la modernidad sólida ¿ha llegado a su fin? ¿Por qué sólida? Porque los sólidos, a diferencia de los líquidos, conservan su forma y persisten en el tiempo: duran. En cambio los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen. Por eso la metáfora de la liquidez es la adecuada para aprehender la naturaleza de la fase actual de la modernidad. La disolución de los sólidos es el rasgo permanente de esta fase. Los sólidos que se están derritiendo en este momento, el momento de la modernidad líquida, son los vínculos entre las elecciones individuales y las acciones colectivas. Es el momento de la desregulación, de la flexibilización, de la liberalización de todos los mercados. No hay pautas estables ni predeterminadas en esta versión privatizada de la modernidad.
miércoles, 16 de julio de 2014
Desafíos de hoy
Hay una cultura emergente que predomina en vastos estratos de la población: lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio
El Papa Francisco señala en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium que los cristianos debemos afrontar hoy diversos desafíos, que van desde los ataques a la libertad religiosa, a la indiferencia relativista (n. 61). Son dos extremos que a veces se tocan.
Hay una cultura emergente que predomina en vastos estratos de la población: lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio. “Lo real cede el lugar a la apariencia” (n. 62). Y hay una pérdida de las raíces culturales tradicionales, tal como es notorio en algunos lugares de África y de Asia.
La fe católica se enfrenta con el desafío de nuevos movimientos religiosos, que van desde el fundamentalismo a una espiritualidad evanescente sin Dios. El secularismo, por su parte, trata de reducir la fe y la Iglesia al ámbito de lo privado y lo íntimo. El relativismo lleva a una pérdida del sentido del pecado y a una concepción superficial de la libertad (n. 64).
lunes, 1 de abril de 2013
Hacia una cultura de diálogo
¿Somos capaces a transmitir pacíficamente nuestra visión del mundo, y escuchar con atención lo que dicen los demás?
La teóloga Jutta Burggraf propone el diálogo para evitar el choque entre las culturas y mentalidades.
En
la sociedad actual, convivimos con personas diferentes a nosotros. Este
es un hecho concreto y fácilmente perceptible frente al cual no podemos
cerrar los ojos. Se trata generalmente de gente proveniente de otros
países, con una cultura y religión diferentes a las nuestras; tienen
otras costumbres y un estilo de vida que nos resulta extraño y hasta
curioso o pintoresco.
Tal vez vivan en el mismo pueblo o incluso
pertenezcan a nuestra familia. Son "nuestros vecinos de siempre"; pero
no piensan ni sienten como yo, o —dicho desde otra perspectiva— yo no
pienso ni siento como ellos. Cada persona tiene su propio punto de
vista, su mentalidad, su proyecto vital y su modo de juzgar los
acontecimientos políticos y sociales.
lunes, 18 de junio de 2012
Cultura del esfuerzo
No eres más libre cuando haces lo que te apetece, sino cuando eliges aquello que te hace más persona
La
voluntad es la clave para conseguir lo que uno se ha propuesto. El que
tiene educada la voluntad verá que sus sueños se irán convirtiendo en
realidad. Afectividad, inteligencia y voluntad constituyen un tríptico
esencial que nos dirige hacia lo mejor.
¿Qué
es la voluntad, en qué consiste, cuáles son los principales
ingredientes que se hospedan en su interior? La voluntad es la capacidad
para ponerse uno objetivos concretos y luchar hasta irlos alcanzando.
Está claro que no es algo genético, sino adquirido. La psicología
conductista la define así: capacidad para aplazar la recompensa.
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