El lenguaje sirve para establecer relaciones, posee la grandeza de hacer posible los pactos, la enseñanza, el aprendizaje, la educación, dar razón de un estado de ánimo, expresar un pensamiento, progresar, descubrir, etc.
Para ejemplo basta un botón: un minibús publicitario ha sido retenido por la policía en Madrid. Otro semejante pero con el slogan opuesto ha circulado libremente. He de decir que no me agrada ninguno de ellos.
El fondo, es la Ideología de género, que tampoco me agrada. La misma palabra −género− ha sido desvirtuada en orden a desligar sexo de la condición de la persona y crear todo un sistema de pensamiento único y obligatorio con el propósito de cambiar la sociedad en algo bien diverso de lo que estamos acostumbrados. Desde políticos de derecha o centro-derecha hasta la izquierda más extrema, ninguno se atreve a discrepar con elegancia. Tampoco algunos sociólogos y unos pocos médicos.
