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miércoles, 6 de junio de 2012

Rafael Navarro-Valls sobre "Vatileaks": el gran tema es la invasión de la conciencia

   Rafael Navarro-Valls publica hoy como Tribuna en el diario El Mundo ('Vatileaks': Aquí no somos momias). Reproduzco la entrada del profesor García-Noblejas en Scriptor, sobre este tema:

   No es necesario encarecer la lectura de lo que sigue a continuación, un texto que hubiera podido ser más largo, pero que así señala directamente el núcleo del asunto en cuestión ("haber violado la privacidad de quien escribe en conciencia a quien debe por su misión evaluar conciencias"), que mucho se aleja de lo que tantas 'informaciones periodísticas' publican con -dejémoslo así- pretensiones detectivescas:
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   Si hoy viviera Maquiavelo, probablemente utilizaría las recientes filtraciones vaticanas para insistir en el cinismo como estrategia del ethos político. El centro de gravedad de la gran arquitectura eclesiástica es el Papa: cuando éste se debilita, el edificio amenaza ruina. Apuntar a la clave de bóveda equivale a promover tempestades de confusión. Se trata de una de las leyes clásicas de las relaciones entre desinformación y poder.

sábado, 2 de junio de 2012

Los documentos, el mayordomo y el desconcierto

Los documentos, el mayordomo y el desconcierto
   Parece importante que este caso se cierre, una vez clarificado, y que la Santa Sede pueda concentrar todas sus energías en ayudar al Papa en la tarea evangelizadora de la Iglesia

      Sabemos mucho sobre hipótesis y conjeturas en torno a las filtraciones de documentos reservados del Vaticano y no sabemos nada del año de la fe, que comienza en octubre y que el Papa considera un paso importante en la renovación de la vida cristiana. Esta paradoja concentra posiblemente parte del desconcierto del momento actual: la Santa Sede es noticia por cuestiones que nada tienen que ver con su “core business”, su cometido esencial; se diría incluso que atrae la atención por asuntos que contradicen su misión.

      Motivos de noticiabilidad para fomentar ese desconcierto no faltan. En este caso, el problema no son (solo) los medios de comunicación. Que una persona de confianza, como el ayudante de cámara del Papa, filtre a la prensa documentos privados del mismo Papa es algo insólito (de momento, es un sospechoso, no un condenado). El caso ofrece en bandeja de plata la ocasión para desempolvar viejos estereotipos —nunca desaparecidos— sobre las intrigas y conspiraciones vaticanas que se consumen en la penumbra de “cortili” renacentistas. Solo falta el veneno escondido en el anillo de un inquietante cardenal y versado en la copa de su incauto interlocutor.

jueves, 31 de mayo de 2012

Rumores y filtraciones

Rumores y filtraciones
El ‘Vatileaks’ podría servir de cortina de humo, de pantalla de ruido que ciertos fabricantes de desinformación desean para construir un muro de descrédito en torno a este Papa

      Los fabricantes de desinformación, que existen, saben que hay algo mucho mejor que conseguir que la gente crea las intoxicaciones informativas que ellos inventan con medias verdades: es conseguir que la audiencia acepte como buena la interpretación de la situación que se deduce de esos datos. Y estos desinformadores, que existen y actúan, saben que hay dos armas para instrumentalizar los medios en beneficio propio: los rumores y las filtraciones. El caso conocido como Vatileaks, o la filtración masiva de documentos confidenciales del Vaticano, es paradigmático de las dos cosas.

Los hechos
      25 de enero de 2012: una emisión del programa Gli Intocabili, hace pública una carta fechada el 7 de julio de 2011, escrita por el entonces secretario general del Gobierno del Estado del Vaticano, Carlo Maria Viganò y dirigida a Benedicto XVI, en la que se denunciaban ciertas corruptelas en la gestión económica de la Santa Sede: aquí la media verdad. Su nombramiento como nuncio en los Estados Unidos cabría interpretarlo como un castigo por haber intentado hacer limpieza: aquí la desinformación completa.