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jueves, 4 de octubre de 2018

Masa frente a individuo

Escribe Federico Fernández de Buján: «Cada joven que se subleve contra “la dictadura del pensamiento único” debe verse sostenido por un edificante entorno familiar y unos profesores que además de instruirlo para su futura profesión, le adiestren en virtudes humanas y espirituales. 

Así, unos pocos conseguirán ser cada vez más; y entre todos, siendo ya mayoría, serán capaces de regenerar el cuerpo social y devolverle su dignidad».

sábado, 5 de noviembre de 2016

Frente a lo mezquino, magnanimidad y libertad

Necesitamos reaccionar positivamente a lo mezquino con magnanimidad y un fuerte ejercicio de libertad
Vivimos en un mundo prisionero de la mezquindad, si la entendemos como falta de generosidad y nobleza de espíritu. Estancados como estamos en la cosa pública, enseguida vienen a la mente aquellos políticos que quieren salvar su poltrona antes que bucear en el bien del país. 
Sin embargo, no es la política el único territorio de la mezquindad. Sucede en buena parte de la sociedad. Saúl Guevara escribe en su blog: Hay muchas formas de ser mezquino. Están los que se pasan la vida entera especulando con cobrar una herencia, con sacarle a una tía o a una abuela lo que no podrá llevarse a su tumba. Están los que sólo tienen amigos por conveniencia, para ver lo que pueden sacarles, ya sea en contactos, a través de negocios o en favores de todo tipo y están, entre otros, los pudientes de nuestras sociedades que trazan acciones sólo para favorecer sus arcas personales, dejando atrás el compromiso con los desposeídos y por los cuales vino Jesucristo…

lunes, 26 de agosto de 2013

El ombligo congelado y el Estado nodriza

   
   El ombligo congelado y el Estado nodriza. Reflexiones amables de mi amigo Enrique Monasterio que ayudan a reflexionar sobre aspectos característicos de nuestra sociedad. 

Eran las 10 de la mañana y hacía un frío antártico en Madrid. Los termómetros habían comenzado su lenta remontada diurna, pero aún seguían bajo cero. Al abrir la puerta de la Capellanía, la pareja de pingüinos que anida bajo el escritorio salió huyendo hacia el pasillo. Encendí el aire caliente y me dispuse a colgar el abrigo en el perchero. En ese preciso momento oí una voz femenina:
—Oye, ¿sabes si hay clase de Civil?
Al capellán, ya se sabe, se le puede preguntar cualquier cosa por muy exótica que parezca.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Diagnosticar y tratar los problemas sociales



   Cuando se habla de investigación, se tiende a pensar en laboratorios e instrumentos científicos. Pero la resolución de los problemas del mundo actual depende también de diagnósticos y propuestas realizados a partir de las humanidades y las ciencias sociales. 

   ¿Se pueden sacar aplicaciones prácticas del estudio del arte, la filosofía, la dignidad humana, la religión o la cultura emocional? Quienes forman parte del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra responderían afirmativamente.

   Ana Marta González, coordinadora científica del ICS, señala la importancia de invertir en el estudio y la investigación en estos temas: “Es preciso interpretar el momento presente, desarrollar un pensamiento propio, y adelantarse a los tiempos en la definición de los problemas, los conceptos y los modos de abordarlos. Hay que comprender al hombre y su mundo, sin dejarse atrapar por los tópicos socialmente dominantes, ni empeñarse en perpetuar cadáveres culturales”. Esta es la misión con la que nació en el 2010 el Instituto Cultura y Sociedad, que actualmente cuenta con 60 investigadores y 175 colaboradores.

viernes, 21 de diciembre de 2012

La hora de la sociedad

   Sólo una sociedad de emprendedores, de hombres creativos lanzados al bien común, de sujetos generosos incapaces de la usura, de sociedades con praxis de buen gobierno, seremos aptos para salir de esta crisis económica y de la humana: más honda y causa de la primera 

      Hace unos años, me dirigí a un amigo adinerado solicitando ayuda para una tarea de gran contenido social. Su respuesta negativa me hizo pensar ─entonces y ahora─, porque afirmó que para esas faenas ya existe el Estado, la Autonomía, etc. Mi reflexión venía ocasionada porque seguramente esperamos demasiado del Estado, y no precisamente de la subsidiaridad que debe impulsarle a llegar donde la sociedad no llega, pero de ningún modo a sustituirla.

      Siempre me ha gustado más la expresión Sociedad del Bienestar que Estado del Bienestar. Éste es bueno para todos, muy especialmente para los más necesitados, pero los estatismos reinantes en Europa ─sean cual sea el signo político del gobernante─ acaban con la creatividad, impulso y capacidad de emprender de muchos ciudadanos y de sociedades menores. Desgraciadamente, ahora estamos comprobando el error de tal régimen. Y digo desgraciadamente, no por el descubrimiento del yerro, sino por las consecuencias sufridas por tantos y tan hondamente. 

jueves, 12 de abril de 2012

Jugar en equipo

Jugar en equipo

Un conjunto de pequeños detalles puede cambiar por completo el ambiente de una familia, una oficina, un lugar de descanso, un grupo de amigos, un noviazgo o un proyecto cultural

      Si a cualquiera nos preguntaran cuáles han sido las experiencias más enriquecedoras de nuestra vida, las que mejor conservamos en la memoria y recordamos con mayor satisfacción, casi siempre nos referiremos a vivencias personales dentro de un conjunto de personas a las que apreciamos. Quizá sea la familia, o un equipo de trabajo, o un grupo de personas dentro de un determinado ámbito cultural, o de un deporte, o de lo que sea. 

martes, 24 de mayo de 2011

TEOLOGÍA EN LA PUERTA DEL SOL

    No me sorprende el movimiento originado por los indignados de la puerta del Sol. Respeto a todo el mundo. Lo que me sorprende en los ambientes en los que me muevo, sobre todo entre jóvenes, es cierta sublimación de este movimiento. Este artículo de un especialista es clarificador.

    La utopía acampó en la puerta del sol cuando las gaviotas del PP han emprendido el vuelo. No es Tomás Moro, es Tommaso Campanella con su imaginaria ciudad del sol quien ha inspirado a la comunidad humana de la expresión del deseo. Las fachadas de los edificios circundantes rememoran los clásicos murales de derramadas lágrimas confusas de ideologías que pertenecen a la historia, mezcladas con narraciones de vida, de drama, de sufrimiento. Lo real es lo humano. Mucho se ha escrito sobre la Iglesia, el cristiano y lo cristiano en la puerta del sol, kilómetro cero de confusión. 

    Teólogos de última hora, de teología asamblearia, se han apresurado a felicitar a los jóvenes allí reunidos por su espíritu evangélico; comunidades cristianas del mundo red alientan la presencia de sus miembros en esa urbe incógnita de manos negras y blancas. Todo muy humano, todo muy primigenio, primitivo y primario. Todo muy político y nada político. No estaría de más que quienes se han apresurado a bendecir el deseo insatisfecho del corazón del hombre, las legítimas reivindicaciones mezcladas de restos de ideologías que ya han enseñado sus fauces en la historia, leyeran el último libro de Klaus Berger sobre los primeros cristianos para saber quiénes eran los primeros y porqué eran cristianos. ¿Cómo evangelizar a quienes viven en la puerta del sol?

    El tiempo todo lo cura y la explosión de ingenuidad histórica pasará, o quizá se agudice con los nuevos vientos de la política española. La sociedad transita por una vía y la puerta del sol se convierte en territorio extraterrestre. De momento, L´Osservatore romano no ha escrito nada. Esta semana el cardenal Rouco comparece socialmente, bueno, esto lo hace cada vez que visita una parroquia, celebra la Santa Misa, y seguro que le preguntarán por el territorio humano, social, geográfico, exento siempre, de la puerta del sol. Han pasado los días de los efluvios electorales y el sentido de la concentración se pierde en el romanticismo. El cardenal Rouco va a hablar de la JMJ, Madrid capital mundial de la Juventud, qué Juventud, distinta Juventud, en el próximo mes de agosto. La puerta del sol es un previo de claroscuros para preparar la visita del Papa. Ahora le toca mover ficha al gobierno. Distancia sideral entre la puerta del sol y cuatro vientos.

    Hannah Arendt se preguntó qué es la política. ¿Es política lo que se hace, lo que se dice, lo que se vive en la puerta del sol? La política, respondió, “no es un mal necesario para la supervivencia  de la humanidad”. La puerta del sol no es un mal necesario para la supervivencia del progresismo, también del eclesial, tampoco del eclesial. La política de la puerta del sol sirve para consentir la libre expresión de la espontaneidad naturalista. Existe la política sin el enemigo, por más que lo diga Schmitt, Strauss o Freund.   
    Pero el enemigo está dentro de nosotros, de lo humano, y sólo la gracia del encuentro con Cristo es capaz de invitar al enemigo de oropeles ideológicos a levantar el campamento del deseo insatisfecho, travestido de intereses inconfensables auspiciados por el dinero del ministerio de asuntos sociales, que ha financiado, desde hace ya unos cuántos años, la perversión utópica de la juventud española. Lo digan las encuestas o lo digan los encuestadores. La finalidad de la polis es la vida virtuosa. También en la puerta del sol. También para Tommaso Campanella.

  
                    José Francisco Serrano Oceja

lunes, 23 de mayo de 2011

El disputado voto de los indignados

  Buenas reflexiones del Dr. Viladrich sobre los indignados de Sol 

Indignados, defraudados, engañados y hastiados somos muchos millones. Y lo somos desde hace años. En mi caso –por fortuna no he sido el único- he venido denunciando por escrito, desde bastante antes de esta nefasta legislatura, los pasos del proceso de degradación, corrupción y colapso de nuestro Estado de Derecho y democracia. Era tan grave nuestra crisis económica y financiera, la de las instituciones que debían garantizar la separación de poderes y el control de la arbitrariedad, de la identidad nacional y organización territorial, de la errática y estúpida política exterior, del déficit público y el endeudamiento insoportable, del brutal desempleo general y juvenil, del fracaso del sistema educativo, del objetivo empobrecimiento de la mayoría y de la descomposición de los valores personales y sociales…, que resultaba incomprensible la falta de reacción ciudadana, salvo que, como se dijo tantas veces, la sociedad española estuviera ahogada en diversos cloroformos. 

   Nunca creí que el pueblo español se administrase opiáceos y botellones ante la desesperada mirada de sus dirigentes políticos y financieros, empeñados éstos en salvarle de semejante suicidio. Más bien, al contrario, a cierta clase dirigente de la alta política y los grandes negocios le ha venido de perlas la anestesia, las mentiras y la mordaza. Partitocracia y plutocracia. Y las causas profundas de esas dos enfermedades de una democracia real son dos perversiones. Una en la gobernanza política, que consiste en corromper la finalidad del poder, que es servir al bien común del pueblo, para pasar ese poder a servirse a sí mismo. La otra, en el gobierno financiero y empresarial, que sustituye la creación de riqueza y empleo, el amor productivo y competitivo al valor añadido al producto, y la providencia hacia la vida de la empresa, por la codicia de lucro ilimitado para unos pocos dirigentes-tiburones, aunque sea especulativo y a costa de la empresa, del producto y sus empleados. Ambas perversiones requieren, por naturaleza, de la mentira, la ocultación de la verdad y la desinformación sistemática. Así estamos como estamos, es decir, cayendo al precipicio. ¿Cómo no va a haber un estado volcánico de justificada indignación?

    La acampada de la Puerta del Sol –y otras significadas plazas- ha sabido aprovechar la infección y airear públicamente el pus. Y súbito, al margen de importantes matices que luego veremos, se han producidos dos puntos sin retorno. El primero, que ya no será posible regresar a la anestesia y a las mordazas anteriores. El segundo, que los males que la ciudadanía indignada padece son más profundos y extensos que las capacidades para curarlos de sus improvisados caudillos de última hora. La iniciativa de la agenda política, lo que mueve a los ciudadanos, ya no está en manos de las cúpulas de diseño electoral de los actuales partidos políticos, sino de movimientos, grupos activistas y redes sociales cuya identidad, programas, intenciones, liderazgo y control, además de heterogéneos, están en fase de gestación y consolidación. Pero la enfermedad del sistema político, económico y social español supera los recursos de un grupo de curanderos, que eso son los grupúsculos ideológicos de activistas. La enfermedad española va a necesitar equipos médicos muy cualificados y en múltiples áreas de la medicina. La indignación era imprescindible, pero es insuficiente. 

   Las acampadas, lo mismo. Pero a estas alturas, pedir más Estado, nacionalización de los bancos, seguir encorsetados con lo de izquierdas y derechas - indios y rostros pálidos, buenos y malos-, o no haber caído en cuenta que, en una sociedad avanzada, la enseñanza como la sanidad no se distingue tanto entre pública y privada, cuanto entre la buena y la mala –y otros tópicos rancios- es constatar que nos sobran curanderos y nos faltan médicos.

    De manera que se impone armarse de bisturí para diferenciar a los indignados, que somos millones, respecto de los pastores de última hora que pretenden pastorear el rebaño ciudadano. ¿Por dónde y con quién andaban durante todos estos años de degradación democrática? Sugiero identificar pronto a esos pastores que, tras adular a los indignados, no traen más que palo y perro para la sociedad. Soy demasiado veterano para no recordar las históricas veces que los grupos anarquistas y comunistas, en nombre de una democracia real, en realidad me están preparando un régimen estatal donde las libertades de la persona y de la sociedad son secuestradas. Paso de acampadas en cuyo útero algunos me gestan una reedición cubana, venezolana, u otro intento a la hispana de socialismo real. Quiero más verdad, honestidad, libertad, representatividad y eficiencia en la gestión pública. Lo que no quiero es, en nombre del derribo de la partitocracia y la plutocracia, el régimen de pensamiento y partido únicos. Una cosa es estar enfermo, y otra muerto.

    A río revuelto, ganancia de pescadores. Aunque patético, hay que tomar nota, a la hora de votar, de la cultura de la malicia de algunos partidos políticos intentando subirse al tren de la indignación popular. Los malos –decía Fedro- con tal de no perecer, pierden a los demás. La cosa ha sido más ostensible con el Partido Socialista e Izquierda Unida. En el caso de Zapatero, como en el del escorpión, miente por naturaleza. El que negó la crisis y prometió pleno empleo, el que ha gestionado la mayor pérdida de empleo, endeudamiento, déficit y empobrecimiento de nuestra historia y en menos tiempo, se nos apunta a las campadas. El gran drama de este hombre y del sector de izquierda que le apoya es no asumir jamás sus responsabilidades y el transferir las culpas a otros. La cosa rayaría lo cómico, si no viniese acompañada de circunstancias muy sospechosas. Conociéndole a él y a su ministro del Interior, es razonable no creer que ha sido casual y espontáneo lo de la Puerta del Sol y resto de acampadas. Si temían perder, les va romper la baraja, es decir, ahogar a todos, dinamitar el sistema. Porque el sistema ha sido la diana de los manifiestos de las acampadas. Y si es el sistema el que está muerto, entonces el resultado de las elecciones de hoy domingo nace muerto. Dicho de otro modo, si ganase el Partido Popular, su victoria quedaría deslegitimada. Hay más. Si se permite desde el Gobierno, como se ha hecho, incumplir las resoluciones de la Junta Electoral, del Supremo y del Constitucional, que exigen el cese de las acampadas por perturbar la jornada de reflexión y el mismo día de la votación, entonces se ha sentado un precedente de consecuencias tan peligrosas como impredecibles. El precedente es que, tras este exitoso e impune ensayo, se puede obstaculizar o algo más el libre proceso electoral de las próximas elecciones generales. No nos engañemos: en nombre de la democracia no se puede perturbar la democracia.

    En fin, si diferenciamos a los que estamos indignados de quienes vienen a pastorearnos, entonces este domingo, en nombre de nuestra indignación y a luz de conciencia singular, es hora de pedir cuentas a los mayores responsables del desastre, que son los que han gobernado mintiendo, despilfarrando y corrompiendo el Estado de Derecho. Quien ha roto los platos, debe pagarlos. El resto son cortinas de humo.

Catedrático de Universidad y Vicepresidente de Intereconomía
LA GACETA

sábado, 26 de junio de 2010

Encuentro con Mariano Bailly-Baillière: recuperar el protagonismo de la sociedad civil frente al Estado

Mariano Bailly-Bailliere 2          Mariano Bailly-Baillière Torres-Pardo es licenciado en Filosofía, MBA y miembro activo del movimiento de padres que reivindican sus derechos y deberes en el ámbito educativo. Acaba de escribir un ensayo titulado Grupos de acción y pensamiento frente a un Estado totalitario en la que desgrana la propuesta del filósofo Alejandro Llano para la recuperación del protagonismo de la sociedad civil.

          Con este motivo, Profesionales por la Ética ha celebrado un encuentro con Bailly-Baillière Torres-Pardo.

PREGUNTA.- ¿Por qué se ha fijado en Alejandro Llano para analizar el papel de la sociedad civil?
RESPUESTA.- Porque, además de sus sólidas propuestas de carácter ético-político en el campo teórico (el humanismo cívico), lleva dos año desgranando en una serie de artículos para el gran público su diagnóstico de la situación y, lo que resulta más meritorio, las pautas que podrían evitar un inminente colapso de las instituciones democráticas en España y el asfixiante recorte de libertades individuales que padecemos.
No es hora de andarse con paños calientes y Llano evita los circunloquios que pudieran enmascarar la verdadera situación, llegando a afirmar, por ejemplo, que en las cuestiones cruciales España no funciona hoy en día como un verdadero Estado de Derecho.

PREGUNTA.- ¿A qué cree que se debe este deslizamiento del Estado hacia el totalitarismo? ¿Cómo reacciona la sociedad frente a estas agresiones?
RESPUESTA. – El positivismo jurídico proclamado por el Gobierno ha ido calando en la sociedad acríticamente, quizá debido a su escasa experiencia democrática, que le lleva a considerar legítimas e indiscutibles las leyes emanadas de un parlamento elegido democráticamente. Se equipara así mayoría a legitimidad y, en último término, a verdad y bien.
Una sintomática reacción de la sociedad ante el totalitarismo positivista está protagonizado por el estallido («big-bang» lo denomina Rafael Navarro-Valls) de las objeciones de conciencia. Claro que, en un nuevo giro de tuerca totalitario el Gobierno ha manifestado reiteradamente que no existe más derecho a la objeción de conciencia que el recogido en el propio ordenamiento jurídico. Una verdadera petición de principio que muchos han acatado acríticamente.


PROFESIONALES POR LA ÉTICA
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