La verdadera modernización inicia con el reconocimiento del valor del ser humano. Una propuesta de transformación cultural.
La ciencia y la tecnología nos han ayudado a profundizar los límites del conocimiento de la naturaleza y, en particular, del ser humano. Pero una y otra no bastan, por sí solas, para dar todas las respuestas.
Es necesario recurrir a los tesoros de la sabiduría que se conservan en las tradiciones religiosas, en la sabiduría popular, en la literatura y las artes, que llegan profundamente al misterio de la existencia humana, sin olvidar, sino al contrario, redescubriendo, las contenidas en la filosofía y en la teología. (18 de noviembre de 2017. Asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura)



