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martes, 31 de enero de 2023

La oración, escuela del corazón


La oración es puerta de la misericordia, escuela de misericordia, fuente de misericordia para nuestro corazón, a medida que nos identificamos con el corazón de Dios.

Recién concluida, la catequesis del Papa sobre la oración, al hilo del Catecismo de la Iglesia Católica, está llena de imágenes vivas, ancladas en la historia de la salvación, sobre todo en los evangelios. De esta manera responde implícitamente a la pregunta sobre el papel de la oración en la formación de la afectividad y de la sensibilidad del cristiano.´

miércoles, 21 de abril de 2021

‘Orar es, ante todo, acoger una presencia’


Jacques Philippe es, sin duda, uno de los autores espirituales más conocidos de nuestro tiempo

A través de sus numerosas obras y retiros, este autor ha llevado a miles de personas, laicos, sacerdotes, conversos o incluso no creyentes por caminos de oración y vida cristiana en el mundo de hoy.

Omnes recoge en su número impreso de este mes de abril de 2021, una entrevista con este francés, miembro de la comunidad de las Bienaventuranzas que responde a cuestiones de actualidad como el dolor, la libertad o la necesidad de oración en nuestro mundo.

miércoles, 10 de junio de 2020

Sin tiempo para contemplar

No volvamos a lo mismo, a las prisas, a las aglomeraciones, al consumo, al bullicio.
En esta etapa de desconfinamiento de unas vacaciones largas y forzosas se respira en el ambiente la preparación de las vacaciones veraniegas, la playa. Parece que estamos cansados de descansar. Estoy leyendo un libro del filósofo Byung-Chun HanLa sociedad del cansancio, en la que hace un original análisis de los motivos de la fatiga del hombre del siglo XXI.

lunes, 9 de marzo de 2020

¿Trato personal con Dios?

Escribe Jaime Nubiola: Me parece que a quienes dicen que creen en Dios, pero no en la Iglesia, se les podría sugerir que quizá no conocen el corazón de Dios y que −tal como sostenía Emerson− hay que comenzar buscándolo en la naturaleza y dentro del propio corazón humano.
Hace siete años tuve ocasión de visitar con mi buen amigo el filósofo chileno Patricio Fernández la sala de la Harvard Divinity School en la que Ralph Waldo Emerson pronunció el 15 de julio de 1838 un famoso discurso «The Divinity School Address» que le valió su apartamiento de la Iglesia Unitaria, que regentaba aquella universidad y de la que el propio Emerson había sido ministro.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Rezar es un privilegio inmenso

Rezar es una conversación con los que ya no están, el recuerdo de los que te antecedieron y la oración para seguir su ejemplo. Rezar es pedir por ellos. Y también pedirles a ellos por los que estamos aquí. 

Es el momento de más calma del día, y, en mi caso, el de primera hora de la mañana, poco más de las seis, y el agua de la ducha caliente cayendo despacio sobre los hombros. Rezar es una fotografía en sepia, un regreso a la casa de tus abuelos y al tiempo sin tiempo de tu infancia. 

jueves, 6 de diciembre de 2018

Dios habla bajito

La historia de la vida de los santos muestra que Dios acostumbra a dar a conocer su voluntad de modo sencillo, a través de cosas ordinarias, dentro de la familia, a través de un amigo, de un libro, de una enfermedad, de cosas normales.
−Muchas personas piensan que deben ser más generosas con Dios o con los demás, pero no aciertan a dar el paso, quizá esperando a que se manifieste un signo externo claro que les empuje a darlo, o a que salga de ellos una fuerza con la que no cuentan. Tienen una cierta inquietud, pero no saben bien qué deben hacer. ¿Es eso la vocación?

sábado, 16 de junio de 2018

Un susurro en el alma: el silencio de Dios

El silencio es a menudo el «lugar» en el que Dios nos espera: para que logremos escucharle a Él, en vez de escuchar el ruido de nuestra propia voz.
El libro del Éxodo cuenta cómo Dios se apareció a Moisés en el Sinaí en el resplandor de su gloria: la montaña entera se sacudía violentamente, Moisés hablaba y Dios le respondía entre los truenos y rayos (Ex 19,16-22). 
Todo el pueblo escuchaba impresionado por el poder y la majestad de Dios. Aunque hay otras teofanías semejantes que marcan la historia de Israel[1], la mayor parte de las veces Dios se manifestaba de otro modo a su Pueblo: no en el resplandor de la luz, sino en el silencio, en la oscuridad.

viernes, 6 de abril de 2018

Cuando rezar resulta emocionante

Escribe Manuel Casado: Todas las bellas artes han competido en dar el do de pecho para plasmar, en lucha con lo inefable, lo que se celebra en estos días: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
La Semana Santa es el punto culminante de las celebraciones cristianas. La Iglesia, desde el Miércoles de Ceniza, a lo largo de la Cuaresma, ha venido preparándose para el Triduo Pascual en el que cada año conmemora los misterios centrales de la fe. 

viernes, 13 de octubre de 2017

Nuevos mediterráneos (I): «Aquella primera oración de hijo de Dios»

El sentido de la filiación divina lo cambia todo, como cambió la vida de san Josemaría cuando descubrió inesperadamente ese Mediterráneo.

«Son momentos, hijas e hijos míos, para adentrarnos más y más por «caminos de contemplación» en medio del mundo»[1]. Con estas palabras señala el prelado del Opus Dei una de las prioridades del momento actual. El apostolado de los cristianos es, hoy como siempre, «una superabundancia de nuestra vida interior»[2]. Por una parte, porque consiste en comunicar precisamente esa Vida; por otra, porque para proponer la fe al mundo es necesario comprenderla y vivirla en profundidad. Se trata, en definitiva, como nos indicó san Josemaría, de «ahondar en la hondura del Amor de Dios, para poder así, con la palabra y con las obras, mostrarlo a los hombres»[3].

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Entusiasmo

Escribe Pablo D'Ors: Para mí el entusiasmo está íntimamente vinculado a la meditación, lo que significa que ambos talantes –el contemplativo y el entusiasta– se retroalimentan y suelen darse en las mismas personas. Quienes se mantienen asiduos a la práctica de la meditación en silencio y en quietud –fieles a unas consignas y a un camino–, irán accediendo necesariamente –de forma puntual o progresiva– a lo que se conoce como iluminación. 

Lo que se ilumina –generalmente tras años de una intensa vida interior, pero también súbitamente y sin una razón aparente– es la propia identidad, que es tanto como decir la propia misión. Estar iluminado es tanto como «ver» claramente (se trata de una suerte de visión) de qué va esto de la vida, para qué estamos en este mundo y, en fin, qué es lo que debemos hacer. Casi nunca se trata de algo muy distinto a lo que ya se está haciendo, aunque sí a otra dimensión, desde otra perspectiva y con otra actitud.

viernes, 14 de octubre de 2016

El valor del silencio en un mundo demasiado acelerado



Se trata de redescubrir el tesoro cristiano del silencio interior, del silencio de la oración, de la primacía de contemplación sobre acción.
Desde hace años tengo una tertulia sobre temas doctrinales con un grupo de viejos amigos en casa de uno de ellos. Suele ser el primer jueves de cada mes. En la última temporada hemos repasado cuestiones relacionadas con el Concilio Vaticano II. Para octubre, el tema principal era la doctrina de la asamblea ecuménica sobre los medios de comunicación. Como el día seis coincidía con el aniversario de la canonización de san Josemaría Escrivá de Balaguer, en la tertulia salieron diversos detalles de la vida y de las enseñanzas de éste.
Entre otras coincidencias, señalé la relativa al Catecismo de la Iglesia Católica, que dedica, por vez primera en la historia, bastantes números a la comunicación, y no sólo al octavo mandamiento y la veracidad. Viene a resumir el Decreto conciliar Inter mirifica. La inclusión catequética de los grandes temas de la doctrina social de la Iglesia fue un sueño de san Josemaría, que se cumplió al final de 1982.

domingo, 28 de febrero de 2016

Ideas para orar con tu cónyuge


Rezar con su esposo debería ser sencillo y enriquecedor. Se puede comenzar por seguir la estructura de la misa. He aquí un proceso de cuatro pasos para rezar juntos como esposo y esposa. La misa consta de cuatro partes: el Rito de Entrada, la Liturgia de la Palabra, la Liturgia Eucarística y el Rito de Conclusión.

Primer paso: Reconciliarse y llenarse de gozo. Primero, aparten algún tiempo durante la semana para los dos, a solas; reúnanse en un lugar cómodo o den un paseo tomados de las manos. Hagan la señal de la cruz y tómense un momento para estar presentes el uno para el otro y para Dios, como al comienzo de la misa. Al comenzar, tómense un tiempo para reconciliarse; hablen de cómo podrían haber herido al otro durante la semana, luego pidan perdón y perdónense. Esto les ayudará a acercarse a Dios con el corazón abierto y a estar unidos en la oración.
Segundo paso: Descubrir a Dios juntos. El segundo paso se basa en la Liturgia de la Palabra. Luego de reconciliarse y llenarse de gozo, pasen un tiempo descubriendo a Dios juntos. Hay varias formas de hacer esto; por ejemplo, podrían leer la Biblia y comentar juntos el pasaje leído. Si no saben por dónde comenzar a leer la Biblia, una buena opción es leer el evangelio que se proclamará el siguiente domingo. Las lecturas de la misa de cada día se pueden servir.

viernes, 27 de febrero de 2015

Formación del corazón


Formación del corazón
   Si Benedicto XVI apelaba a “creer en el amor”, Francisco muestra el camino concreto que, desde la vida cristiana, lleva a participar de la misión de la Iglesia: salir de uno mismo para colaborar con el amor de Dios que salva

Renovarse para vencer la indiferencia

   Cuando se habla del “corazón” en el ámbito de la educación y de la fe, se corre el riesgo de encontrar resistencia ante lo que podría tomarse, equivocadamente, por mero sentimentalismo. Si se tratara de esto, estaríamos tan lejos del cristianismo como si tratáramos de la dureza del corazón. No se trata de vencer el sentimentalismo con dureza, sino de la fortaleza para amar.
   El mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2015 lleva por título “fortalezcan sus corazones” (St 5, 8). Lo que propone es una renovación personal y eclesial para vencer las dos formas más actuales de la dureza del corazón: la indiferencia y el encerrarse en uno mismo o en el propio grupo. Y como siempre, esto tiene una gran importancia para la educación de la fe y de la afectividad en la vida cristiana.

viernes, 14 de febrero de 2014

Oración, trabajo y evangelización


   En su defensa de los más débiles, como los concebidos y no nacidos o los que padecen injustas desigualdades sociales, y en su participación ciudadana con todas las personas de buena voluntad, los cristianos deben mostrar una actitud no de pura polémica, sino de clarividencia, que procede de la propia coherencia en el compromiso con Dios y con los demás. Esto no es posible hoy sin una vida espiritual intensa, que nada tiene que ver con intimismos o espiritualismos. Así lo enseña con claridad el Papa Francisco.

     El último capítulo de Evangelii gaudium se titula “evangelizadores con espíritu”. Esto deben ser todos los cristianos. Y esto quiere decir “evangelizadores que se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo”. Algo que requiere la oración, “sin la cual toda acción corre el riesgo de quedarse vacía”, y también el convertir la fe en vida (cf. n. 260).

lunes, 19 de agosto de 2013

Escucha, contemplación, corazón

Fe, verdad y amor




   En las relaciones humanas importan la confianza, la verdad y el amor. Como también cuentan la comunicación, la atención y la mirada, los afectos. Así se refleja, por ejemplo, en películas tan diferentes como “El nombre” (Le prénom, M. Delaporte y A. De la Patellière, 2012), “Las nieves del Kilimanjaro" (R. Guédiguian, 2011), o "Amor bajo el espino blanco” (Z. Yimou, 2012). De la relación entre fe y verdad, y entre ambas con el amor, se ocupa la encíclica Lumen fidei, del Papa Francisco.

martes, 30 de abril de 2013

Contemplar: “escuchar” la belleza

   “Escuchar” a Dios con profundidad es fácil y es difícil. En ocasiones podría asemejarse a la manera como un artista capta la belleza. A todos gustan las cosas bonitas (un cuadro, una escultura, una música…) pero el auténtico artista mira una obra maestra con especial profundidad. 
 
   No se trata de mayor o menor conocimiento de la técnica, pues un buen crítico de arte es capaz de hacer un análisis de ella probablemente mejor que el artista. Pero el artista la “vive”: la incorpora a sí mismo; puede quizá, luego, interpretarla o reinterpretarla de forma original a la vez que fiel; las llamadas “variaciones” musicales son una buena prueba. El artista, en definitiva, no ve la obra, la “contempla”. Sabe “escuchar” la belleza.
 
Texto de Manuel Ordeig en “Despertar al asombro”
SER PERSONA

jueves, 7 de marzo de 2013

Fe, oración, belleza

   Al final de sus últimos ejercicios espirituales como papa, Benedicto XVI escribió una carta al predicador, el cardenal Ravasi (Carta del 23-II-2013). También pronunció unas palabras de agradecimiento a quienes le habían acompañado. Estos textos constituyen en su conjunto una poderosa luz para comprender lo que está pasando y lo que Dios nos pide a los cristianos, hoy y ahora.

   Además de agradecer su servicio al predicador, en esa carta señala algunas características de la oración de los salmos. En primer lugar, su doble "movimiento", ascendente (del hombre hacia Dios) y descendente (de Dios hacia el hombre). "Los Salmos –escribe el ya por poco tiempo papa– en efecto orientan sobre todo hacia el Rostro de Dios, hacia el misterio en el que la mente humana naufraga, pero que la misma Palabra divina permite captar según los diversos perfiles en los que Dios mismo se ha revelado". Al mismo tiempo, "justo a la luz que emana del Rostro de Dios, la oración sálmica nos hace mirar al rostro del hombre, para reconocer en verdad sus alegrías y sus dolores, sus angustias y sus esperanzas".

martes, 4 de diciembre de 2012

La revelación del Amor

   El Dr. Ordeig ha escrito un libro de indudable interés: Despertar al asombro. De la oración a la contemplación, Edicep 2012    De este libro procede el contenido de esta entrada que os invito a leer.


   Mientras un cristiano no queda paralizado de estupor, al reflexionar sobre las verdades de su fe, está lejos de comprender quién es Dios y quién es él, lo que su Creador le ha dado y le da cada día, la falsía de su correspondencia y la deuda inabarcable que tiene con su Dios y con su prójimo

Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos  tiene y hemos creído en Él (1 Jn 14,16)                                                                                                               

      La Introducción que hace Benedicto XVI a su Encíclica Dios es Amor, resume de modo admirable lo mucho que puede decirse sobre el Amor de Dios. Apoyándose en la primera Epístola de San Juan, explica cuál es «el corazón de la fe cristiana», y cuál la «formulación sintética de la existencia cristiana»: «nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él... Así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida: hemos creído en el amor de Dios».

viernes, 6 de julio de 2012

En la oración salimos de nosotros mismos



    Hay quien piensa que la oración, si no es perder el tiempo, es un ensimismarse fuera de la realidad. Los cristianos sabemos que la oración es lo contrario: nos pone en contacto con Dios y nos ayuda a preocuparnos de los demás. Pero ¿cómo sucede esto? ¿Es la oración simplemente un “autoconvencerse” para quedarse tranquilo y poder hacer las cosas mejor?

      En sus dos últimas audiencias generales, Benedicto XVI ha explicado que en la oración aprendemos a salir de nosotros mismos y entrar en la vida de Dios y de los demás.

      En la audiencia del 20 de junio se centró en el primer capítulo de la Carta a los Efesios. San Pablo alaba a Dios y le da gracias ante todo porque "nos escogió antes de la creación del mundo para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor" (v. 4). Subraya el Papa por su cuenta: “Lo que nos hace santos y sin mancha es la caridad”. Y también citando a San Juan Crisóstomo: “Santo es aquél que vive por la fe” (Homilías sobre la Carta a los Efesios, 1, 1, 4).

viernes, 22 de junio de 2012

Fuerza de la oración y vida ordinaria

   En la audiencia general del 13 de junio, Benedicto XVI ha presentado la fuerza de la oración cristiana, también en la vida ordinaria, a partir de un texto de san Pablo (cf. 2 Co 12, 1-10).

   Para legitimar su apostolado, san Pablo subraya no sus realizaciones personales, sus esfuerzos y éxitos, sino la acción de Dios en él, por medio de la oración, y a través de él. San Pablo llegó a tener revelaciones extraordinarias, de modo que, en palabras de Benedicto XVI, "el Señor lo tomó totalmente, lo atrajo hacia sí, como lo había hecho en el camino de Damasco en el momento de su conversión" (cf. Flp. 3, 12).