Los rumanos quieren reconstruir su país, diezmado por la esclavitud demoledora de la dictadura comunista del Estado que han padecido durante tantos años; y lo quieren hacer reconstruyendo la familia.
Los grupos LGTB presionan en el Parlamento europeo para que Bruselas influya al gobierno rumano, y consiga que se prohíba un referéndum sobre la familia planteado en el país.
Los pasos para llevar a cabo el referéndum se han seguido al pie de la letra; las firmas recogidas para que se plantee, han sobrepasado en mucho las requeridas por la ley.
