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sábado, 27 de agosto de 2016

Investigar los secretos del éxito en el matrimonio

Cuando dos jóvenes se unen en matrimonio lo hacen con la ilusión de amarse y de unir sus vidas para siempre. No obstante, las cifras oficiales muestran de manera alarmante que muchas parejas abandonan ese sueño en alguna parte del camino: el número de rupturas matrimoniales crece de manera paulatina todos los años.
Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2014 se celebraron en España 162.554 matrimonios. El mismo año se produjeron 105.893 sentencias de nulidades, separaciones y divorcios, lo que supuso una proporción de 2,3 por cada 1.000 habitantes. Es un 5,4% superior a lo que se registró en 2013.
Las cifras resultan preocupantes porque el divorcio no solo supone un impacto negativo para la pareja –según estudios, las personas divorciadas padecen más problemas relacionados con la salud-, sino también para los hijos y para la sociedad en general.

jueves, 17 de marzo de 2016

El matrimonio y la salud



Los beneficios del matrimonio para la salud van desde brindar un espacio donde las personas están más protegidas de accidentes y mejor cuidadas, como de favorecer hábitos alimenticios que evitan la obesidad y otras muchas enfermedades.

Esto es particularmente cierto para los hombres que tienden a veces a descuidar su nutrición y hábitos de cuidado (véase Why Marriage Matters: 26 Conclusions from the Social Sciences, and Marriage and the Public Good: Ten Principles, Witherspoon Institute, 2006).
•     Las estadísticas muestran igualmente que el número de casados que manifiestan ser felices es dos veces mayor que entre los divorciados o los adultos que nunca se han casado.
•     Así mismo, las personas casadas viven por más largo tiempo que las no-casadas. (Marriage and the Public Good: Ten Principles).

sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Se puede anular un matrimonio?

En la Iglesia, los matrimonios que desean poner punto final a su historia, no pueden presentar una demanda de divorcio. La Iglesia ni divorcia ni anula matrimonios. Lo que el obispo o el tribunal encargado harán será constatar si en realidad ese matrimonio se produjo o no.


MONS. ALEJANDRO W. BUNGE
Juez de la Rota Romana
"Yo no estoy haciendo algo nuevo, estoy simplemente constatando una realidad: eso que parecía un matrimonio en realidad nunca lo fue porque desde el inicio faltaba un elemento esencial”.

jueves, 2 de octubre de 2014

La familia según Chesterton: futuro imperfecto

La familia según Chesterton: futuro imperfecto
   Tras la I Guerra Mundial existía un descenso demográfico en toda Europa. Algunos partidos habían propuesto una ampliación del divorcio. Entonces Chesterton publicó el libro La superstición del divorcio (1918), que venía a desarrollar el esquema inicial de Herejes (1905). El objeto de este artículo es exponer su filosofía sobre la institución de la familia
   Sostiene Chesterton que la variedad de miembros en la familia, supone una riqueza, pero también provoca divergencias.

La discreta tendencia a evadirse

En momentos de dificultad, imaginamos cómo sería nuestra vida de haber nacido en otra familia, o de habernos casado con otra persona. Pero no lo podremos saber nunca, a menos que sigamos su consejo: “bajar por la chimenea a cualquier casa, al azar”, y relacionarnos lo mejor que pudiéramos con la gente que hubiera en ella. Y esa es exactamente la definición de nacer.
Intentamos seguir con nuestro plan de huida. Entonces lo llevamos a cabo volcando nuestro amor en personas que se hallan en el extremo opuesto del planeta, por ejemplo proporcionando alimentos a madres pobres de África. Esto nos dará algunas ventajas: aquellas personas no se enfadarán si llevamos una mancha en la corbata. Tampoco nos arruinarán el domingo con un plan inoportuno. De esta manera con ese plan de huida, uno sigue el principio de alejarse de su casa y tiene pronta la justificación: dice que huye de su familia porque es aburrida. Falso; huye de su familia porque es de largo muy excitante. Y es excitante porque es exigente. Y es exigente porque está viva.

El divorcio no es solución

Finalmente si del marido hablamos, tendrá dos posibles evasiones. El suicidio y el divorcio. Son los dos viejos consejeros que acompañan a todo desesperado. El divorcio libera del matrimonio y el suicidio... también. Pero se distinguen estadísticamente, pues el fin de la vida sólo es uno, mientras que en los países con legislación divorcista, el fin del amor es cada día.
Sin embargo, el fin del romance no tiene por qué hundir el barco, porque el matrimonio no se sustenta en ese sentimiento, sino en una promesa formal que hicieron marido y mujer. Por eso al hombre que se divorcia, no le acusa de romántico, sino de traidor, diciéndolo no porque el barco se haya hundido, sino porque lo ha abandonado uno de sus capitanes. Lo que se deshace el divorcio no sólo es esa promesa, sino también el corazón del que ha permanecido fiel a lo que prometió.
Conscientes de lo que deshacen, quienes promueven el divorcio a la vez proponen una contramedida que compense las pérdidas y los alimentos. Eso supone un doble acto de fe: en el talonario y en un buen abogado. Y respecto a los que piensan que la traición y la tragedia se curan con dinero y un abogado, no pondríamos la mano en el fuego por  la honorabilidad de su pasado.

El amor como sacrificio

Pero el escritor inglés considera desacertado el cliché romántico del amor como “sentimiento”. En realidad es algo más esforzado: A nuestra mujer la hemos de amar simplemente porque “está allí”, por el hecho “ser-nuestra-esposa”. A nuestro padre lo hemos de querer meramente por la razón “ser-nuestro-padre”. Y amando a la Humanidad que nos ha sido dada, lo hacemos a toda. Es decir, en familia vivimos el Evangelio. Por ello los ataques a la familia en realidad tratan de prevenir todo Cristianismo.
Para buscar soluciones, cada una de sus palabras se dirige a elevar el ánimo, igual que cada árbol, aunque sus ramas vayan en diferentes direcciones, apunta al cielo. Por ello continuaremos presentando recetas familiares en la dirección que apunta.
Ignacio Pérez Tormo
aleteia.org /almudi.org

martes, 19 de agosto de 2014

Divorcio y segundas nupcias


Divorcio y segundas nupcias
   El filósofo Robert Spaemann explica en un trabajo titulado ‘Divorce and Remarriage’ el atractivo del matrimonio católico y el revulsivo que las enseñanzas de la Iglesia deben suponer en un contexto de aceptación generalizada del divorcio
   Las estadísticas sobre divorcios en las modernas sociedades occidentales son catastróficas. Ellas muestran que el matrimonio ya no se considera como algo nuevo, como una realidad independiente capaz de trascender la individualidad de los esposos, una realidad que, al menos, no puede ser disuelta por la sola voluntad de una de sus partes. Pero, ¿no podría tal vez ser disuelta por el consentimiento de ambas partes, o por la voluntad de un sínodo o de un Papa? La respuesta debe ser negativa, pues como el mismo Jesús declara explícitamente, el hombre no puede separar lo que Dios mismo ha unido. Tal es la enseñanza de la Iglesia Católica.
La concepción cristiana de la vida virtuosa reclama ser válida para todos los seres humanos. Sin embargo, incluso los discípulos de Jesús se sorprendieron por las palabras de su Maestro: “¿No sería mejor, entonces, respondieron, no casarse en absoluto?” El asombro de los discípulos manifiesta el contraste entre la forma de la vida cristiana y el modo de vida dominante en el mundo. Se quiera o no, la Iglesia en Occidente está en vías de convertirse en una contracultura, y su futuro ahora depende principalmente de si es capaz, como la sal de la tierra, de mantener su sabor y no ser pisoteada por los hombres.

miércoles, 18 de junio de 2014

Con la familia todo es posible

Con la familia todo es posible
   El matrimonio lleva a una felicidad mayor que el amor espontáneo; éste puede ser muy apasionante pero queda inmaduro si huye de la entrega definitiva
   En las Confesiones, Agustín se pregunta: ¿qué es el tiempo? Y responde: “si me lo preguntas no lo sé, pero si no me lo preguntas entonces si lo sé” (Libro XI, cap. XIV). Quizá quepa decir lo mismo respecto del amor. ¿Qué es el amor? Cualquier ignorante sabe si ama o aborrece, pero ni el más sabio podrá definir el amor. El amor se escapa de las definiciones, de los límites, el amor no sabe vivir enjaulado en un puñado de palabras. Quizás con él podemos pensar: “Mi amor es mi peso: a cualquier parte donde yo voy, por el peso de mi amor soy llevado” (Libro XIII, cap. IX.).

lunes, 31 de marzo de 2014

Matri y patrimonio

   
Un matrimonio que decide de mutuo acuerdo no separarse porque la economía está muy mala, no está tan mal como se piensa Ya se acabó la crisis, dicen, pero no se nota ni en los bolsillos ni en los divorcios. 

   Ha caído el número de ellos (sí, el de bolsillos también, pero hoy hablamos de los divorcios) según las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial. Éste interpreta que no es porque el amor esté en el aire, en absoluto, sino porque la economía está por los suelos. Y las nuevas tasas judiciales al quite. La situación puede resultar muy dramática en muchos casos, sin duda, pero a un romántico impenitente como yo le da rabia, más que nada, que ese descenso de los divorcios sea por falta de dinero y no por las razones del corazón.