Escribe José Iribas: Hoy quiero ocuparme específicamente de la falta de un empleo digno que afecta a los hombres y mujeres de edad madura
“Tengo más de 40 −años− pero valgo mucho”, publicaba un conocido hace unas semanas enLinkedIn. En realidad, el 40 estaba tachado y había sido sustituido por un 55: “Tengo más de 55, pero valgo mucho”. Me dolió ver ese “pero”, cuando lo razonable hubiera sido un “y”.
