Escribe el Dr. Wenceslao Vial: Son muchos los novios que se preguntan: ¿seré capaz de convivir y entregarme esponsalmente a otra persona y formar una familia?
Estas líneas ofrecen algunas pautas para acompañar a los novios y ayudarles a alcanzar una madurez que permita construir el futuro matrimonio sobre cimientos sólidos.
Una señora de edad avanzada que acudía a Misa con sus coetáneas le dijo una vez a su párroco: “No nos hable tanto del divorcio, que nosotras ya no estamos para eso. Si tenemos marido, no lo vamos a dejar ahora”. Ojalá que los recién casados, mujeres y hombres jóvenes, pudieran repetir una afirmación parecida: “Si te he prometido un amor para siempre, no te voy a dejar ahora”. Es el deseo profundo de quien se enamora. No he conocido parejas que se hayan prometido un “te quiero” temporal, un “te quiero” con condiciones: sólo mientras seas joven o mientras estés sano, o hasta que pierdas tu atractivo.