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jueves, 6 de septiembre de 2018

‘Se clavan a sus propias cruces’

Escribe Joseph Pearce: La felicidad no se encuentra cediendo a nuestros apetitos más bajos, sino aceptando el propio sacrificio de la vida y del amor.
Es muy cierto eso que se dice de que el camino más fácil conduce al infierno. El tópico es particularmente relevante en nuestra actual cultura hedonista, porque el hedonismo es el camino más fácil. Es la creencia en que debemos hacer lo que nos haga sentirnos bien en este momento. Dicha creencia es contraria a la insistencia cristiana en la necesidad del sacrificio. 
El hedonismo odia la cruz. Odia que se hable de pecado, al que ha borrado de su vocabulario. Desprecia que se hable de la virtud, porque cree que la prudencia, la templanza y el deber han sido superadas por la “libertad”, definida como el “derecho” a hacer lo que queramos con nuestra vida.

domingo, 1 de mayo de 2016

Una defensa del pecado

Prescindir del pecado es como tirar los termómetros, tan rigoristas e inflexibles, para acabar con la fiebre

martes, 24 de marzo de 2015

Misericordia, Pecado y Verdad

   El anuncio del Año Santo trae de nuevo a la memoria, no solo la afirmación de que “todos somos pecadores”, cosa cierta por otro lado, pero demasiado genérica y general; sino la de la realidad del pecado personal, del que cada uno somos culpables, por el que cada uno hemos de pedir perdón personalmente a Dios, en el Sacramento de la Reconciliación

   El Papa Francisco acaba de anunciar la celebración de un Año Santo, que comenzará el próximo 8 de diciembre. Un Año Santo de la Misericordia. Será el Año Santo número 28, desde queBonifacio VIII comenzó estas celebraciones el año santo de 1300.
   Y, lógicamente, un Año Santo no puede evitar hablar de las tres grandes palabras del título de estas letras: Misericordia,PecadoVerdad, palabras que deben ir siempre unidas, si no se quiere que lleguen a carecer totalmente de algún sentido.