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jueves, 12 de agosto de 2021

Ética pública, democracia y libertad de expresión

 

El día 11 de agosto de 2021 se ha publicado, en el diario El Mundo, un artículo de Aniceto Masferrer en el cual el autor sostiene que la ética pública no debería ser fruto de la voluntad del Estado ni de poderosos lobbies, sino el resultado del ejercicio de la libertad de todos y cada uno de los ciudadanos, que están llamados, en la medida de sus posibilidades, a configurar la ética pública de su comunidad política:

La cuestión fundamental con respecto a la ética pública no radica en saber si es posible o deseable que una sociedad la tenga o deje de tenerla, porque en realidad siempre la tiene y jamás podrá dejar de tenerla. Lo relevante, máxime en una sociedad democrática, es cómo y quién debe configurar los valores y principios que rigen en esa sociedad. A mi juicio, los principales agentes configuradores de la ética pública deberían ser los propios ciudadanos. 

jueves, 28 de enero de 2021

La no fácil coherencia ética de los protagonistas de la vida pública

 

La máxima constituyente de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios invita a un equilibrio alejado de dos extremos recurrentes: clericalismo y laicismo

Este viejo debate, presente en los grandes filósofos griegos, se complica con el cristianismo, que introduce en la historia la separación entre religión y política. La máxima constituyente de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios invita a un equilibrio alejado de dos extremos recurrentes: clericalismo, laicismo. Pero se agudiza la tensión ética, porque no es fácil siempre armonizar en unidad de vida las exigencias de la doble ciudadanía del discípulo de Jesús.

La dificultad explica quizá la abundancia de artículos y comentarios en la prensa estadounidense de los últimos tiempos, antes y después de las elecciones de noviembre. Se acentuó ante la inauguración de la presidencia de Joe Biden, porque no llegaba a la Casa Blanca ningún católico desde el malogrado John F. Kennedy.

miércoles, 11 de julio de 2018

Usted gana, señor presidente del Gobierno. ¿También gana la ética?

Escribe Pablo Cabellos: En la segunda proposición del título nos tropezamos con el mundo estatista tan enraizado en el marxismo.
La primera proposición del título procede de un escrito que circula por las redes del que no me gusta su anonimato. Me sirve el contenido porque suma bastantes verdades, todas de tenor político. Aquí se buscarán las que se puedan juzgar por la ética que destilen. Para eso está previsto lo indicado en la segunda proposición, no planteada con referencia a nadie sino en sí misma. 

martes, 10 de julio de 2018

Poncio Pilatos aún vive

Aún resuena en nuestros oídos el relato de la pasión del Señor, que se escuchó en nuestras iglesias el pasado Viernes Santo.
Entre los personajes que aparecen en esa historia, uno de los más relevantes es Poncio Pilatos. La imagen que nos ha llegado de él es la de un juez débil e influenciable. 
Pienso que su actitud es más bien la de un habilísimo político, porque arrancó de las autoridades de Jerusalén una declaración que hubiera sido impensable: el Sanedrín, con el Sumo Sacerdote a la cabeza y apoyado por una multitud, declaró: «¡No tenemos más rey que el César!» (Jn 19, 15). Seguramente cuando regresó a Roma el procurador romano recibió cálidas felicitaciones de las autoridades imperiales por este éxito.

viernes, 25 de mayo de 2018

La ética del sistema económico y financiero

Escribe Salvador Bernal: Las decisiones, para ser humanas, no deben reducirse a lo técnico: han de incorporar criterios éticos básicos, para no deshumanizar el trabajo, el cultivo de la naturaleza en sus múltiples facetas.
La Santa Sede acaba de publicar un elenco de criterios para discernir éticamente las cuestiones planteadas por la economía y las finanzas de nuestro tiempo. En unas veinte apretadas páginas, llama a las cosas por su nombre, y por eso usa profusamente términos ingleses, aunque el documento se titule en latín Oeconomicae et pecuniariae quaestionesEs fruto de la colaboración entre la Congregación para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

viernes, 12 de enero de 2018

Se acortan las fronteras de la libertad ante el error, el insulto y la mentira

Escribe Salvador Bernal: La gran crisis de la veracidad no se resolverá con leyes especiales.
Menos mal que Twitter rechaza suprimir los textos, incluso “controvertidos”, de los líderes políticos. Sus dirigentes consideran que medidas de ese estilo determinaría la vuelta a la vieja praxis de “disimular informaciones importantes a las que la gente debe tener acceso”.
La gran crisis de la veracidad −en la que el pragmatismo occidental se da la mano hoy con el viejo marxismo soviético− no se resolverá con leyes especiales. Así se va comprobando en otros aspectos decisivos de los comportamientos sociales de nuestro tiempo.

martes, 7 de marzo de 2017

El hueco que deja el Partido Popular en España

Escribe Benigno Blanco: «Hacen falta en la vida política española nuevas voces que no se sientan atadas al mantenimiento del status quo de la actual clase política» EL reciente Congreso del PP ha puesto de manifiesto el consciente abandono por este partido de sus señas de identidad clásicas, consolidando así de forma oficial lo que se ya se deducía de los hechos desde hace algunos años. 

La progresiva asunción, de forma expresa o tácita, por el PP de la agenda política de ZP en materias como aborto, familia, imposición de la ideología de género, memoria histórica, etcétera; el desarrollo por el primer gobierno de Rajoy de unas políticas fiscales y de endeudamiento público de corte socialdemocráta; el abandono práctico en sus programas y acción de gobierno de toda idea inspirada en el humanismo cristiano. 

jueves, 27 de octubre de 2016

Políticos del siglo XXI

El poder tiene mala reputación, pero se debe a que la gente lo busca por razones equivocadas. Cuando se busca el poder por las razones correctas, puede ser una fuerza tremenda para hacer el bien.
Nicolás Maquiavelo extendió la idea de que el poder solo se puede conseguir mediante la explotación de los peores aspectos de la naturaleza humana. Una de sus enseñanzas era: "Un gobernador sabio nunca debería tener fe, ya que, al hacerlo, estaría en contra de sus intereses". Básicamente, lo que decía Maquiavelo era que eres un idiota si intentas cumplir las promesas o respetar tus principios si te beneficiaría más romperlos.
El Dr. Travis Bradberry, autor de 'Inteligencia emocional 2.0' parece desmentirlo en estos consejos. Según él las personas capacitadas:

viernes, 24 de junio de 2016

El problema es el modelo económico

Malas decisiones personales, como pedir una hipoteca mayor de la que uno se puede permitir, están condicionadas por un modelo social y económico basado en la búsqueda constante del crecimiento.

viernes, 15 de abril de 2016

Cuidar la dignidad de las personas: también en la discrepancia

Estamos asistiendo a una suerte de cabalgata de ideas y personajes debatiéndose en la noble tarea de configurar el gobierno. En principio, hemos de pensar bien de la gente, de todos. Por lo mismo, debemos suponer que cada participante en esta especie de torneo actúa para servir al país del mejor modo posible. 
Todo esto es bien distinto de que cada ciudadano español esté de acuerdo con las distintas propuestas. Es más, seguramente hay muchos que no participan por completo de ninguna de ellas. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Sin ética de los procedimientos no habrá manos limpias

Artículo del Dr. Salvador Bernal: 
Seguimos con una extraña costumbre: usar palabras éticas fuertes −por ejemplo, mentira−, simplemente como insulto que tiende a la descalificación, no de argumentos, sino de personas
No entiendo que se pueda hablar de lucha contra la corrupción en España −tan necesaria, frente a la proverbial admiración de la picaresca− y a la vez se proponga la supresión de instituciones, como el Consejo del Poder Judicial, que debilitarían aún más el endeble funcionamiento de la administración de justicia. Tiene bemoles que el ministro del ramo proteste de la lentitud de una instrucción: por razones de forma −debería ser el primero en respetar la independencia de los jueces− y de fondo, como la política aplicada en este campo en las últimas décadas.
No confundo moral y derecho. La ética está en un plano distinto de la jurisprudencia. Lo aprendí de joven en aquella parte general del derecho que explicaba y exigía con rigorFederico de Castro y Bravo en la Facultad de Madrid. Pero estoy persuadido de que el deterioro de la justicia agrava el problema de la ética en la vida pública. Es la razón de no dar mi voto al bipartidismo. Pero menos aún a partidos emergentes, alejados de la división de poderes de Montesquieu. Desde la hecatombe de la UCD, me he visto abocado a la abstención, por mi prioridad casi absoluta en favor de la justicia.
Estos días, sin embargo, vuelven a repetirse acusaciones cansinas de unos y otros, que usan y abusan de la ética en el debate político, cuando cometen errores quizá elementales en materia de cumplimiento de las formalidades de la ley.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Fábulas y parábolas para nuestros tiempos

Podríamos recapacitar un poco y no hacer bueno aquello de “lejos de nosotros la funesta manía de pensar”
Según el DRAE, la fábula es un breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados. Tiene también otras acepciones, pero nos sirve esta primera. 
Pensando en las parábolas, vienen enseguida a la mente las de Jesús de Nazaret, pero este género literario ha existido siempre en el mundo oriental. Hay multitud de cuentos árabes con esa intencionalidad. 
Tal vez las fábulas más famosas hayan sido las de Esopo; y, por supuesto, las parábolas más conocidas son las del Evangelio, pero también conocemos “La República” de Platón donde hay parábolas que aluden, por ejemplo, a las sombras de la caverna.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Otra manera de hacer política

Otra manera de hacer política
Dr: Argandona: La verdad es la mejor política
Otra manera de hacer política. Y economía. Y empresa. Y vida social. Y ciudadanía… No es nueva, pero… no la ponemos en práctica. Y luego nos quejamos: “las cosas son así, los políticos no saben hacer otras cosas, no hay un empresario decente…”. Y, claro, nosotros hacemos lo mismo. Y la cosa no tiene solución.
Perdón porque, con tanto circunloquio, todavía no he dicho lo que quería decir (bueno, lo he dicho otras veces, pero ahora quería insistir): la verdad es la mejor política. “No es práctica”. Puede, pero es la mejor. “Es peligrosa”. Puede, pero es la mejor. “No da resultados a corto plazo”: ahí le duele, que lo que queremos son resultados a corto.
Me viene esto a la cabeza a propósito de unas frases de Romano Guardini, filósofo y teólogo alemán, que tuvo que lidiar con el totalitarismo nazi. “A medida que pasaba el tiempo −cuenta en los Apuntes para una autobiografía−, menos me importaba el efecto inmediato. Lo que desde el principio pretendía, primero por instinto y luego cada vez más conscientemente, era hacer resplandecer la verdad. La verdad es una fuerza, pero solo cuando no se exige de ella ningún efecto inmediato” (p. 161).

martes, 25 de junio de 2013

DUEÑOS DE VIDAS Y HACIENDAS



     Atinadas reflexiones del Dr. Cabellos: Voy a referirme a algunas formas de totalitarismo, que no tienen nada que envidiar a los señores medievales.

     Al leer el título, quizás el amable lector piense que voy a recordar al Conde Lucanor, un buen libro que gusta a Del Bosque. También que desee referirme a los señores feudales que, efectivamente, eran dueños de vidas y haciendas. Incluso pueden recordar a Octavio Paz escribiendo del cacique americano, casi otro modelo de señor feudal. Estos últimos irían menos descaminados respecto a  mi propósito, porque voy a referirme a algunas formas de totalitarismo, que no tienen nada que envidiar a los señores medievales.

domingo, 9 de junio de 2013

Cómo ser un líder moral


   
   En estos tiempos de crisis económica, cuando el modelo patrón que rige a empresas e incluso instituciones es de corte básicamente economicista, es más que probable que se actúe de forma que en algún momento o en algún caso se produzcan acciones que de suyo terminan pareciendo y siendo, no sólo injustas, sino inmorales

      Leí hace un tiempo un documento titulado “Es tiempo para el liderazgo moral (aquíen inglés), publicado por el Confidere Group, unos consultores de alta dirección sobre temas morales. Lo empecé con poca simpatía, lo reconozco, porque los enfoques animantes, optimistas, positivos en materia de asuntos éticos me suelen cansar. Pero en este llegué al final, y subrayé unas cuantas cosas, que me parecieron útiles para entender cómo tiene que actuar un directivo, un líder, que sea ético. He aquí algunas ideas:

jueves, 6 de septiembre de 2012

Un hombre bueno


Mark Shriver
   Una entrada en MercatorNet comentando el libro de Mark Shriver sobre su padre, Sargent Shriver, un político demócrata norteamericano de hace unas décadas (aquí, en inglés). Recojo solo algunas ideas, para hacernos pensar

      Una frase de Sargent Shriver a los estudiantes de Yale: «Romped el espejo. En nuestra sociedad, tan absorta en sí misma, empezad a mirar menos a vosotros mismos y más a los demás. Aprended más de la cara de vuestro vecino y menos de la vuestra». Para vencer el narcisismo en que nos hemos encerrado.

      Otra, de 1963, sobre los valores espirituales en la política: «aunque la ley puede mover e incluso educar,… debemos fijarnos en esas instituciones cuya función es enseñar valores morales, reformular principios eternos,… y conformar la conducta diaria de las personas con los valores-guía de la justicia, el amor y de la compasión. Entre estas instituciones merecen ser destacadas la religión y la iglesia». Quizás nos puede ayudar a salir del bloqueo que nos lleva a considerar que la religión es algo dañino para la persona.

martes, 17 de julio de 2012

La política como vocación


        A pesar de las muchas desilusiones y de los pésimos modelos que nos rodean, la política sigue siendo en cambio un aspecto fundamental para la construcción de la vida colectiva

      La política como vocación es el título de la famosa conferencia de Max Weber de 1918, en la cual discutía los cambios que estaban transformando la política en los países occidentales.

      Weber subrayaba que en los modernos Estados constitucionales cualquiera es un político únicamente por el hecho de votar y de discutir sobre cuestiones políticas con los amigos. En el clima que se ha creado hoy, sin embargo, la asociación de la palabra política con la idea de vocación probablemente suena ridícula al oído de muchos, especialmente si se acepta la visión corriente de la política como algo que se refiere únicamente a la búsqueda de poder.

sábado, 14 de abril de 2012

Pilatos, el demócrata


Una encrucijada en la que se debaten las democracias: renunciando a emitir un juicio ético objetivo (renunciando, en definitiva, a establecer la verdad de las cosas), el criterio de la mayoría se erige en norma; y, de este modo, la norma ya nunca más obedecerá a la justicia, sino a las preferencias caprichosas o interesadas de dicha mayoría

      En la condena del justo hay siempre algo que nos estremece, porque todos tenemos muy arraigada, casi podríamos decir que inscrita en los genes (aunque muchos traten de oscurecerla), una noción natural de la justicia; y si la conculcación de la justicia es siempre aborrecible, cuando sirve para condenar al inocente resulta aberrante. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Política para consumir

   En el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el de enero de 2012, la clase política y los partidos políticos ocupan  de nuevo –como en noviembre- el tercer puesto, si bien a gran distancia, entre los problemas que los españoles consideran más importantes, después del paro y de la situación económica.
 
   Puesto que la encuesta del CIS no da las razones de esta percepción ciudadana, es preciso aventurar explicaciones. Una puede ser que los españoles estemos considerando a los políticos como responsables del paro y de la crisis económica. Al no formar parte de la solución de la crisis, los partidos habrían pasado a ser parte del problema. Otra explicación, compatible con la anterior, podría ser –y tanto el movimiento del 15M como la alta abstención registrada en las elecciones generales apuntan a ello- una crisis de representación. 
 
   Los españoles estaríamos considerando a la clase política un problema porque juzgamos que los políticos han dejado de hacer pie, no se ocupan de los problemas que nos preocupan a los ciudadanos, manejan unos conflictos ficticios y, en consecuencia, no nos representan. Los políticos, en vez de resolver nuestros problemas, se estarían preocupando de los suyos.