Es muy fuerte el peligro de enajenarse del mundo con Pokémon Go, obsesionarse totalmente con el juego, y aislarse a nivel físico y psicológico.
Fue a principios de verano, hace tan solo unos meses. Millones de personas en todo el mundo iban por ahí persiguiendo pokémones virtuales con sus teléfonos inteligentes.
Parecía el inicio de una nueva e increíble tendencia social destinada a dejar un largo rastro detrás de sí. Por el contrario, se reveló una breve y fugaz moda veraniega.
Al menos según los últimos datos publicados por tres agencias de análisis, la Sensor Tower, la SurveyMonkey y Apptopia, que recientemente han informado de una caída en picado del famoso juego virtual.