El
pasado 4 de julio, los investigadores del CERN (la Organización Europea
para la Investigación Nuclear) anunciaban el descubrimiento del bosón
de Higgs, una de las piezas más buscadas en el puzzle de la física de
partículas contemporánea. El profesor Sánchez Cañizares analiza sus
implicaciones.
Aunque
los resultados han de ser aún confirmados, el nivel de confianza que
presentan los experimentos parece despejar toda sospecha. Sí,
efectivamente el bosón de Higgs ha estado ahí. La existencia de
esta partícula es una predicción de un modelo teórico, ideado en los
años 60 del siglo pasado por Peter Higgs
y otros científicos para explicar cómo aparece la masa de las
partículas fundamentales del universo.

