Mostrando entradas con la etiqueta ALEGRÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ALEGRÍA. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de enero de 2020

Vivir con humor



No se trata de decirnos constantemente cosas bonitas para halagarnos, aunque a veces no estaría de más, sino, sobre todo, salirnos un poco de esa moda cansina de la queja, procurar no pensar tanto en que los demás tienen más suerte o que nosotros nunca recibimos lo que merecemos…
En tiempos difíciles, y todas las épocas han considerado difíciles sus propios tiempos, es la actitud lo que marca la diferencia. Y la actitud depende mucho de la psicología que cada uno se ha ido forjando, del balance que hacemos con nosotros mismos cuando nos pasamos cuentas de cada cosa que nos sucede. 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Alegría y coraje

La gloria de cada hombre y el destino de un país dependen del coraje de aquellos hombres y mujeres, que desterrando la tristeza y cultivando la alegría se olvidan de sí mismos para pensar en lo otro, en los otros, en el Otro.
Una sociedad está determinada por factores diversos; cultivados todos ellos crean la riqueza material y la fecundidad moral para sus miembros. En cada momento vamos siendo determinados por unas u otras de las realidades que forman su tejido, tendiendo a absolutizar una de ellas con olvido o negación de otras. 

sábado, 2 de junio de 2018

Dios ríe de alegría

¿Cuál es la relación entre cristianismo y buen humor? Carlo De Marchi responde al periodista Riccardo Macioni en el diario Avvenire del 27 de mayo de 2018.
El primero en dar ejemplo de lo que pide es el propio Papa. Desde el inicio de su pontificado, Francisco ha asombrado a todos por sus modos afables, el gusto por la sonrisa, la alegría que trasmite a quien encuentra. Por eso no sorprende que, en la reciente Exhortación apostólica Gaudete et Exsultate, haya indicado precisamente el buen humor como uno de los rasgos característicos de la santidad.

lunes, 28 de mayo de 2018

¿Está suplantando la 'alegría de consumo' a la genuina alegría de vivir?

La genuina alegría de vivir es una satisfacción de tipo espiritual; es consecuencia de cierta plenitud de vida.
Lo que nos produce alegría es la unión con el bien: “la alegría es el sabor del bien, porque alegrarse no es otra cosa que saborear espiritualmente la contemplación de un bien poseído o esperado” (V. García Hoz).
La alegría está relacionada con la felicidad; es un trampolín que nos acerca a ella. Está ligada, asimismo, al espíritu de servicio. R. Tagore´lo expresa así: “Dormía y soñaba que la vida no era sino alegría. Me desperté y vi que la vida no era sino servicio. Serví y vi que el servicio era la alegría”.

lunes, 12 de marzo de 2018

Optimismo a pesar de todo

Escribe Enrique Rojas: Es un misterio cómo algunas personas parecen inmunes al desastre, al contratiempo, a las dificultades, mientras que otras se ahogan en un vaso de agua.
Incluso en miembros de una misma familia los golpes negativos de la vida tienen una repercusión muy distinta. El optimismo y el pesimismo son dos formas de mirar la realidad. 
Todo depende de la óptica de cada uno. El optimista se enfrenta con una actitud esperanzada y es capaz de descubrir más lo bueno que lo malo. Se detiene más en lo positivo y desdibuja lo negativo y pierde fuerza. Por eso es perseverante e insistente en conseguir el objetivo que se ha propuesto. Puede, porque cree que puede.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Entusiasmo

Escribe Pablo D'Ors: Para mí el entusiasmo está íntimamente vinculado a la meditación, lo que significa que ambos talantes –el contemplativo y el entusiasta– se retroalimentan y suelen darse en las mismas personas. Quienes se mantienen asiduos a la práctica de la meditación en silencio y en quietud –fieles a unas consignas y a un camino–, irán accediendo necesariamente –de forma puntual o progresiva– a lo que se conoce como iluminación. 

Lo que se ilumina –generalmente tras años de una intensa vida interior, pero también súbitamente y sin una razón aparente– es la propia identidad, que es tanto como decir la propia misión. Estar iluminado es tanto como «ver» claramente (se trata de una suerte de visión) de qué va esto de la vida, para qué estamos en este mundo y, en fin, qué es lo que debemos hacer. Casi nunca se trata de algo muy distinto a lo que ya se está haciendo, aunque sí a otra dimensión, desde otra perspectiva y con otra actitud.

viernes, 7 de julio de 2017

Vivir con humor

Escribe Alfonso Aguiló: La actitud depende mucho de la psicología que cada uno se ha ido forjando, del balance que hacemos con nosotros mismos cuando nos pasamos cuentas de cada cosa que nos sucede.
Ha fallecido Carles Capdevila con 51 años, y recuerdo con agrado sus charlas, sobre todo cuando hablaba de su tema favorito, “vivir con humor”. No hablaba de estar de broma todo el día, porque ni es posible ni se trata de eso. 
Decía que tener humor significa tener unos valores y un sentido de la vida que te hacen tener una buena disposición, que te hacen ser positivo. Y si a esa actitud se añade de vez en cuando un poco de ironía y de ingenio, podemos encontrar un cierto retorno a nuestro alrededor, con esas complicidades y esas risas o sonrisas que siempre ayudan a superar los malos momentos. Y lo decía él, que llevaba tiempo luchando contra un cáncer que estaba arruinando su salud.

jueves, 18 de mayo de 2017

Poner ilusión

Escribe Leopoldo Abadía: Hay que dejar de ser cenizo, triste y negativo, porque con ese tipo de gente es metafísicamente imposible hacer nada animante, alegre y positivo.

Hace tiempo, en el AVE, pusieron una película. Tomé nota del título. O quizá fue algo que dijo uno de los protagonistas. No me acuerdo. Hoy encuentro el apunte:
“Aquí acaba el mundo. ¿O hay algo más?”
Hablando del mundo: me encuentro con un amigo. Está enfadado con el mundo, y dice que “no hay derecho”. Esta actitud le convierte en una persona amargada, porque, tal y como están las cosas, arreglarlas del todo es una tarea imposible.

sábado, 11 de febrero de 2017

La sonrisa y la alegría

Sonreír porque Dios sonríe, sonreír porque con mis defectos soy cómico, sonreír porque los demás lo necesitan. Son las tres sonrisas que deben caracterizar a un cristiano.

“No se puede anunciar el Evangelio con cara de funeral". La provocación de Papa Francisco no es una broma casual, y la idea de que los cristianos no deben mostrarse tristes no es nueva: "¡Deberían cantarme cantos mejores, para que yo me decida a creer en su Salvador! ¡Sería necesario que sus discípulos tuvieran más aspecto de gente salvada!", decía Nietzsche.
Pero ¿cómo ser capaces de sonreír cuando las preocupaciones, el trabajo, los pequeños contratiempos y los grandes dolores son tan frecuentes en la vida?

miércoles, 1 de febrero de 2017

Características de la felicidad

La alegría cristiana no es una casualidad, es una virtud; no es un bien para ser consumido, sino una consecuencia de la donación, ya que “hay más alegría en dar que en recibir”.
Giorgio Zevini explica así las características de la verdadera felicidad según las enseñanzas del Evangelio:
Encarnada. Tiene que ser realista, concreta, si no quiere ser confundida con una ilusión o, aún peor, con una droga. Las bienaventuranzas proclamadas por Jesús tienen un marcado acento autobiográfico. Antes de proclamarlas, las vive. Realmente, la Buena Nueva es Cristo. Jesús es el pobre, el humilde, el misericordioso, el constructor de la paz... En Cristo se identifican mensaje y mensajero, el decir, el actuar y el ser.

miércoles, 11 de enero de 2017

La palabra amable

La doble recompensa de las palabras amables es que te hacen feliz a ti y hacen felices a los demás. Cuando salen de tus labios, primero derraman sobre ti sus bendiciones:solo pronunciarlas ya es una dicha. En la vida diaria, a veces surgen problemas y te abruma el peso de las dificultades. La preocupación y la tristeza atenazan tu corazón, y la vida se vuelve casi insoportable. 

Pero, si aun así tus palabras amables y tu actitud cordial siguen acogiendo a los demás, tus problemas se desvanecerán y se animará tu espíritu. Una palabra amable te colma de una alegría que ni los bienes materiales ni el placer serán nunca capaces de procurarte. Su recompensa suele ser un instante en el que casi puedes tocar la cercanía de Dios.

martes, 13 de septiembre de 2016

Los cuatro valores que más cotizan hoy

Escribe Enrique Rojas: Vivimos en un mundo de cambios trepidantes. Todo va demasiado deprisa. Lo que hoy vale y sirve, en un tiempo breve se diluye y pierde consistencia. En este artículo quiero esclarecer qué son los valores, en qué consisten y cuales son hoy los que tienen mejor venta en cualquier mercado. Apostar por aquello que no pasa, que no tiene fugacidad y que es un terreno sólido, que se adscribe a aquella sentencia latina: fundata enim erat supra petram, el edificio no se derrumbó porque estaba edificado sobre piedra, era fuerte, rocoso, consistente.

sábado, 7 de mayo de 2016

Menos lamentos

Decía Thomas Carlyle, historiador y ensayista británico: “de nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pero siempre le será posible mejorarlos”.

Los lamentos siempre son inútiles, muchas veces perdemos el tiempo lamentándonos de “cómo está el mundo”. Lo que importa es saber qué podemos hacer para mejorar la difícil situación que atravesamos.  El lamento parece el refugio del cobarde  que no se decide a salir de su pasividad.

Lo que realmente importa es mejorar en la medida de nuestras posibilidades, la situación negativa con la que nos encontramos. Es urgente pasar de la “cultura del lamento” a la “cultura de la esperanza”, sin caer en la trampa del dilema conservadurismo–progresismo.

serpersona.info

lunes, 18 de enero de 2016

La sonrisa y la alegría

Sonreír porque Dios sonríe, sonreír porque con mis defectos soy cómico, sonreír porque los demás lo necesitan. Son las tres sonrisas que deben caracterizar a un cristiano
 “No se puede anunciar el Evangelio con cara de funeral”. La provocación del Papa Francisco no es una broma casual, y la idea de que los cristianos no deben mostrarse tristes no es nueva: “¡Deberían cantarme cantos mejores, para que yo me decida a creer en su Salvador! ¡Sería necesario que sus discípulos tuvieran más aspecto de gente salvada!”, decía Nietzsche.
Pero ¿cómo ser capaces de sonreír cuando las preocupaciones, el trabajo, los pequeños contratiempos y los grandes dolores son tan frecuentes en la vida?
La primera sonrisa es la fundamental: "Sonríe el que está en los Cielos", dice la Biblia. Y aún: "La alegría del Señor es vuestra fuerza". Es la sonrisa de Dios. La alegría con la cual el Creador contempla a cada una de sus criaturas debe ser el fundamento sólido de la serenidad y de la paz de cada uno de nosotros.
¿Pero no puede ser irreverente pensar que Dios, el Señor del Universo, sonría? "Dios debe amarnos tanto más cuanto más le hagamos reír", dice un personaje creado por Ray Bradbury. "Nunca había pensado al Señor como a un humorista", le responde alguien. La respuesta es inmediata: "¿El Creador del ornitorrinco, del camello, del avestruz y del hombre? ¡Oh, venga ya!".

martes, 1 de diciembre de 2015

Decisiones acertadas


La psicóloga Jennifer Delgado explica que la felicidad es una decisión personal, no depende de las circunstancias, sólo de nosotros mismos y de nuestra mirada ante la vida. Las personas felices no viven en un paraíso y no están inmunes a los problemas, sin embargo: “Decidieron centrarse en los aspectos que les dan alegría y satisfacción”. Es posible aprender a tener esa actitud. La psicóloga cita algunas preguntas que pueden ayudar en este camino:
1.         ¿Qué motivos tengo para agradecer?
La gratitud es uno de los pilares de la felicidad. Lo más importante es encontrar razones para agradecer incluso en medio de la adversidad. El mundo se llena inmediatamente de color cuando se es agradecido.
2.          ¿Qué me hace feliz?
Piensa en las actividades que realmente te dan alegría, verdadera satisfacción y te hacen sentir vivo. Este debe ser el objetivo: ser consciente de lo que da felicidad y no enfocarse en evitar el dolor.

miércoles, 29 de julio de 2015

Capacidad de ilusionarse

Hace falta energía, grandeza de ánimo y finura de espíritu para hacer de la vida algo más que un producto a granel
«La ilusión constituye una manera de vivir de unas personas determinadas: son esos hombres y mujeres que, de una forma habitual, encuentran diariamente motivos para ilusionarse, para hacer de cada jornada laboral un día festivo.
Se les suele llamar personas de temperamento alegre, y parte de esa alegría les viene por su capacidad de ilusionarse, ya sea por un paseo o por el color de unas flores, da igual, porque cada una de estas manifestaciones de júbilo responden a una de actitud básica de vivir su propia vida, de esa personas de "chispeante", de refrescante juventud, que les lleva a encontrar, en lo que otro tal vez ve la monótona repetición de un acto, una ocasión para disfrutar de la vida.
Todo el mundo quisiéramos hacer de nuestra vida una existencia ilusionada. La meta es difícil, pero al estar rodeada de un cierto hábito de magia y utopía se hace sumamente apetecible».
La cita es larga, pero merece la pena. Es de Miguel Angel Martí, que en su brillante ensayo sobre la ilusión (La ilusión, EUNSA, Pamplona 1993), nos alienta a esforzarnos por vivir ilusionados, liberados de planteamientos ramplones, de cansancios vitales y de monótonos desencantos.

domingo, 19 de julio de 2015

Para afrontar los problemas

 
1.  Analizar cuidadosamente el problema, luego buscar lo que se puede hacer para solucionarlo, y finalmente decidirse por alguno de los medios que aparecen.

2.- No hacer grande lo pequeño. No agitarse por naderías. Válgase de aquel dicho popular: “Más se perdió en el diluvio”

3.- Alegrarnos de lo que tenemos y no prestar atención fija en lo que no tenemos y que quizá ni falta nos hace.

4.- No hagamos caso de críticas o burlas. Hagamos el bien y dejemos que critiquen. Es frecuentemente que se critique a personas que valen y precisamente porque algo se están destacando. Que las críticas nos ayuden a perfeccionarnos.

5.- El encomendarse a Dios y confiar en su poder y en su amor a nosotros, disipa muchas preocupaciones. La oración confiada es de lo mejores medio para tranquilizar en los problemas y para resolverlos mejor. Cristo sufría en el huerto de los olivos y le dio fortaleza.

jueves, 28 de mayo de 2015

La sonrisa y la alegría

Sonreír porque Dios sonríe, sonreír porque con mis defectos soy cómico, sonreír porque los demás lo necesitan. Son las tres sonrisas que deben caracterizar a un cristiano
“No se puede anunciar el Evangelio con cara de funeral". La provocación de Papa Francisco no es una broma casual, y la idea de que los cristianos no deben mostrarse tristes no es nueva: "¡Deberían cantarme cantos mejores, para que yo me decida a creer en su Salvador! ¡Sería necesario que sus discípulos tuvieran más aspecto de gente salvada!", decía Nietzsche.
Pero ¿cómo ser capaces de sonreír cuando las preocupaciones, el trabajo, los pequeños contratiempos y los grandes dolores son tan frecuentes en la vida?
La primera sonrisa es la fundamental: "Sonríe el que está en los Cielos", dice la Biblia. Y aún: "La alegría del Señor es vuestra fuerza". Es la sonrisa de Dios. La alegría con la cual el Creador contempla a cada una de sus criaturas debe ser el fundamento sólido de la serenidad y de la paz de cada uno de nosotros.

domingo, 26 de abril de 2015

Autocontrol y equilibrio afectivo



“El amor más que un sentimiento es una habilidad” 

Goleman, psicólogo de Harvard, identifica el éxito en la vida con un conjunto de habilidades (Inteligencia emocional) que incluye el conocimiento de uno mismo y de los demás, el autocontrol y la capacidad de motivarse.

Muchas veces el grado de dominio emocional marca la diferencia entre quien lleva una vida equilibrada y quien hace de su vida un fracaso. Cuando conseguimos educar nuestros sentimientos alcanzamos la armonía de nuestras facultades personales.

lunes, 20 de abril de 2015

Humor


   La actitud vital nos lleva a la alegría, al ‘entusiasmo’, que en su raíz griega significa, literalmente, ‘endiosamiento’: Dios dentro de nosotros
  La risa es una característica propiamente humana. Ningún otro animal es capaz de reír o sonreír. Al mes de nuestra existencia, esbozamos nuestra primera sonrisa cuando nos fijamos en la cara y en los ojos de la madre, como respuesta a sus arrullos y caricias. De tal manera esto es así que se puede afirmar que si el bebé no ríe es que está enfermo (no oye, no ve, tiene alguna carencia, etc.) o la madre es “tonta”.
   Pues bien, la característica de risa, la sonrisa y el buen humor, que todo va unido, no dejará de acompañarnos a lo largo de nuestra vida si aprendemos a reírnos, en primer lugar de nosotros mismos. Es un aprendizaje no exento de traumas. Como el del niño que vacila, cae, al principio, llora, pero luego comprende que es más divertido reírse de lo jocoso de la escena.
   Con el tiempo, nos vamos dando cuenta de que no siempre podemos tomarnos en serio, ni siquiera en las facetas más importantes de la vida. Spaemann indica que tomar a un hombre perfectamente en serio significa destruirlo, pues es algo que exige demasiado de nosotros. En cambio, la actitud vital nos lleva a la alegría, al “entusiasmo”, que en su raíz griega significa, literalmente, endiosamiento: Dios dentro de nosotros.