Escribe Yago de la Cierva: Resulta evidente que saber defender la fe sin levantar la voz no es solo necesario para participar en debates televisivos y radiofónicos.

Es algo fundamental para todas las circunstancias en las que un católico se siente interpelado por sus amigos, sus colegas de trabajo y sus parientes cercanos.
En vísperas de la visita del papa Benedicto al Reino Unido en 2010, la BBC organizó un debate televisivo, con tres invitados a favor y tres en contra. Elegir a los tres contrarios al viaje fue muy fácil para el productor, pero no tanto encontrar a los favorables. Al final la cadena decidió por pedir sugerencias a la misma Iglesia católica, que propuso tres nombres de gente experta.