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lunes, 4 de diciembre de 2023

Encuentros con Jesús en la Custodia Eucarística

 


Los alumnos de Xabec comprenden, tras varios meses en la escuela, que el ambiente de nuestro centro tanto profesional como humano se debe a los valores cristianos que inspiran nuestro proyecto educativo. Muchos acaban comprendiendo que el tesoro de la escuela está en nuestra Capilla. Desde el sagrario, Jesús Sacramentado alienta nuestros proyectos e ilusiones a todos, creyentes o no creyentes. 

sábado, 14 de agosto de 2021

Cardenal Sarah: Lo sagrado para la Iglesia es la cadena ininterrumpida que la une con certeza a Jesús

 

Reproduzco el artículo del Cardenal Sarah publicado ayer en Le Figaro:

La duda se ha apoderado del pensamiento occidental. Tanto los intelectuales como los políticos describen la misma impresión de colapso. 

Ante la ruptura de la solidaridad y la desintegración de las identidades, algunos se dirigen a la Iglesia católica. Le piden que dé una razón para vivir juntos a unos individuos que han olvidado lo que les une como pueblo. Le ruegan que les proporcione un poco más de alma para hacer soportable la fría dureza de la sociedad de consumo. Cuando un sacerdote es asesinado, todo el mundo se conmueve y muchos se sienten golpeados hasta la médula.

miércoles, 28 de julio de 2021

Tridentina

Escribe Hughes en ABC: permita el lector una anécdota personal. Hace poco asistí a una misa y en el momento de la comunión, una melodía, salida de un organillo tocado por un joven parroquiano, llamó mi atención. Era dulzona y sentimental. Tardé unos instantes en reconocerla: era la banda sonora de ‘Forrest Gump’. «Tonto es el que dice tonterías». 

En el momento de recibir a Cristo, Tom Hanks con la gorrita. Desde luego, no se me ocurriría culpar de ello al sacerdote, que bastante tenía con hacerse escuchar por un auditorio ruidoso y de los nervios. Pero entonces ¿quién es el responsable? ¿Quién debería evitar que acabe sonando reguetón episcopal?

La reciente decisión del Papa sobre la misa tridentina responde a algo político, interno:

 atar en corto a los tradicionalistas en beneficio de la unidad, pero no se advierte el mismo celo en atajar los desarrollos ‘modernizadores’. Hasta en la Iglesia el problema, al final, son los de la tradición, nostálgicos, los que mueven la cabeza con aprensión ante la fuga abierta al progreso.

viernes, 19 de junio de 2020

Toma y cómeme. Toda una lección de amor

Podemos aprender de la figura del pelícano, del amor familiar y de la Eucaristía.
Pensaban los antiguos que el pelícano era un ave singular, entendían que alimentaba a sus crías con su propia carne, creían que se autolesionaba para dar su carne y sangre a sus polluelos hambrientos. Por eso el pelícano es símbolo de los padres de familia y de la Eucaristía. 
En el precioso himno que compuso Tomás de Aquino para honrar al Santísimo en la fiesta del Corpus se dice: “Señor Jesús, Pelícano bueno”. Y son muchas las pinturas y esculturas que así representan a Jesús Eucaristía: un pelícano adulto que alimenta a su prole de la sangre que brota de su pecho.

lunes, 25 de mayo de 2020

¿Qué lecciones hemos aprendido?

Cuando nos encaminamos por fases y semifases hacia el final del confinamiento, estos meses de aislamiento quedarán grabados como una oportunidad de volver al buen sentido con mayor decisión para marcar las prioridades de la vida.
Muchos millones esperan cada día con ilusión alguna de las Misas retransmitidas por televisión. Con la idea de que no se trata de ver una Misa sino de participar en ella, escuchando las lecturas como palabra de Dios, sobre todo las palabras y los gestos de Jesucristo que dan plenitud de sentido a las primeras lecturas.

martes, 14 de abril de 2020

La comunión espiritual en tiempos de coronavirus

Pablo Blanco explica qué es una comunión espiritual, y propone algunas fórmulas para realizarla. También en el caso de que se considere que no estamos en gracia de Dios.
Cuando no se puede recibir la comunión sacramental, siempre puede recibirse el sacramento de modo espiritual. En la comunión espiritual se obtienen los efectos in voto, como promesa. 
Según santo Tomás de Aquino, consiste en hacer un acto de fe sobre la presencia de Jesucristo en la Eucaristía, después un acto de amor, y contrición por haberlo ofendido; a continuación, el alma invita al Señor a venir a ella y a que la haga suya completamente; en fin, le da gracias como si lo hubiera recibido sacramentalmente (cf. STh IIIa, q 80). Es decir, sería equivalente, en cuanto a los frutos, a recibir directamente al Señor por medio de una comunión sacramental.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Los deseos de Dios

En estos días en muchas partes del mundo estaremos en cuarentena. En algunas zonas del planeta se ha tenido que suprimir hasta la celebración pública de la Eucaristía. Le suplicamos a Dios que esta situación pase y pronto pueda volver a tocar nuestras almas a través de la Comunión sacramental.
El 23 de abril de 1912, san Josemaría hizo su Primera Comunión. Aquel día Jesús “quiso venir a hacerse el dueño de mi corazón”, recordaba con agradecimiento pasados los años.

jueves, 12 de marzo de 2020

La Eucaristía

En Italia la dificultad de conciliar las medidas higiénicas con la práctica de la fe es otra cuestión abierta.
Contra mis hábitos, voy a dedicar un tercer artículo consecutivo a un mismo tema. Aunque no quisiera hablar del coronavirus, no hay nada más trascendente que la suspensión en Italia de la Santa Misa cum populo durante un mes. 
Es una decisión inédita en dos mil años de cristianismo en los que han llovido pestes, cóleras, lepra, catástrofes, hambrunas, guerras y revoluciones; pero siempre hubo misas para consuelo y esperanza de las gentes.

lunes, 1 de agosto de 2016

El sentido de la Eucaristía y de los sacramentos

¿Por qué ir a misa? ¿No está Dios en todas partes? ¿Qué sentido tienen la misa y los sacramentos? En uno de sus textos escrito en vísperas del Concilio Vaticano II, y que ahora se publica revisado,  Joseph Ratzinger profundiza y esclarece estas y otras cuestiones de modo instructivo (cf. Obras completas, VII/1, Sobre la enseñanza del Concilio Vaticano II, pp. 3-13).
Durante los últimos siglos, en las iglesias católicas el altar se situaba al fondo del templo, como presidiendo la sala donde está el trono de Dios. Como consecuencia de que los protestantes lo negaran, se acentuaba la presencia real de Jesús en la sagrada hostia. No existía, hasta san Pío X, la posibilidad  de la comunión frecuente y se tenía la idea de que cada vez que se recibía la comunión había que confesarse (hoy hemos pasado al polo opuesto: acudir con demasiada ligereza a la comunión, quizá sin examinar nuestra conciencia por si encontramos algún pecado grave del que es necesario confesarse).

jueves, 5 de mayo de 2016

Cardenal Müller, responsable del dogma: “No inventemos falsas contradicciones entre los últimos papas"

“La Iglesia no tiene la potestad de cambiar la doctrina. Es una contradicción estar divorciado y vuelto a casar y querer comulgar.No es posible vivir en gracia de Dios en una situación de pecado”, ha afirmado el cardenal Müller en la rueda de prensa.
Esta fue su respuesta ante la insistencia de los periodistas que querían saber, una vez más, si los divorciados vueltos a casar podían comulgar en alguna ocasión, una cuestión muy debatida en la exhortación sobre la familia Amoris Laetitia.

miércoles, 30 de julio de 2014

Sobre la comunión eucarística a los divorciados y vueltos a casar

Sobre la comunión eucarística a los divorciados y vueltos a casar
   Entrevista al Cardenal Gerhard Ludwig Müller, incluida en el libro La esperanza de la familia, editado como consecuencia de la "preocupación pastoral por hacer más comprensible a los fieles cristianos el sentido de lo que en estos días se comenta sobre el próximo Sínodo"
   El volumen recoge una larga entrevista que el director general de la BAC, P. Carlos Granados, hizo al Cardenal Gerhad Ludwig Müeller el pasado mes de junio en Roma, quien también aborda directamente el tema de la posible admisión a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar civilmente, la situación de tantos matrimonios que se acercan sin fe al sacramento o la emergencia educativa y la necesidad de una educación afectiva de los jóvenes como preparación al matrimonio.
   Últimamente, el problema de los divorciados vueltos a casar vuelve a ser centro de la opinión pública. Partiendo de una cierta interpretación de la Escritura, de la tradición patrística y de los textos del magisterio, se han sugerido soluciones que proponen innovaciones. ¿Podemos esperar un cambio doctrinal?

domingo, 2 de junio de 2013

TRINIDAD, EUCARISTÍA, ADORACIÓN

   
   El 7 de junio de 2009, el papa Benedicto XVI, en la meditación que precedía al rezo del Ángelus, habló de las tres solemnidades que se celebran después de Pentecostés: la Santísima Trinidad, el Corpus, y el Sagrado Corazón de Jesús. 

   Cada una de ellas, dijo el Papa evidencia "una perspectiva desde la cual se abraza todo el misterio de la fe cristiana: la realidad de Dios Uno y Trino, el sacramento de la Eucaristía y el centro divino-humano de la persona de Cristo". Todas son "aspectos del único misterio de la salvación" y resumen "el itinerario completo de la revelación de Jesús, desde la encarnación a la muerte y resurrección, hasta la ascensión y el don del Espíritu Santo".

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿Todavía no vas a Misa?

  
   La interrogación propiamente actual, en un tiempo de mayor cultura, conscientes de los frutos que está originando el apartamiento de Dios, es ésta: ‘¿todavía no vas a Misa?’
 
      Me comentaba un amigo que, pasando por la puerta de una iglesia, invitó a su acompañante a entrar para visitar brevemente al Santísimo. La respuesta no fue la de un descreído sino ésta: todavía no somos viejos. Alguien que piensa que con estar bien dispuesto para morir, basta. Una idea peña y errónea de Dios. Más usual el comentario al que acude a Misa: ¡Ah! pero ¿tú todavía vas a Misa? Éste no es tanto propio del ateo como del abandonado de la práctica religiosa que cree más moderno vivir y decir tales cosas. Y la verdad es que de moderno no tiene nada. Hasta los que afirmaban en el posconcilio −del concilio entendido al revés− que era suficiente hablar uno con Dios y que los sacramentos estaban de más, han pasado de moda.

      La interrogación propiamente actual, en un tiempo de mayor cultura, conscientes de los frutos que está originando el apartamiento de Dios, es ésta: ¿todavía no vas a Misa?, porque no sabes lo que pierdes. Para empezar, la obligación de cumplir con el precepto dominical es un gozoso deber si se conoce mínimamente la esencia de la celebración eucarística. Si a una persona le impusieran la obligación de pasar los domingos por un lugar cualquiera para recibir mil euros, no se le ocurriría concebirlo como una carga. Pues el ejemplo es paupérrimo para compararlo con la Misa porque su valor es infinito: su precio es la muerte del Hombre-Dios, reproducida sobre el altar, no como un mero símbolo, sino como milagrosa realidad.

jueves, 7 de junio de 2012

Una fiesta del Corpus Christi

   Este jueves o el domingo, según las disposiciones litúrgicas de cada lugar, la Iglesia celebra la Solemnidad del Corpus Christi. Para preparar esta fiesta tenéis aquí un texto del libro Memoria del Beato Josemaría Escrivá (Javier Echevarría, entrevista de Salvador Bernal, 1ª. Edición, Madrid, 2000)

      Monseñor Javier Echevarría, actual Prelado del Opus Dei, cuenta que san Josemaría resumía la vida de piedad diciendo que el amor es sapientísimo y busca −porque lo necesita− siempre formas nuevas de manifestarse. Por eso, expresaba un profundo amor a Jesús Sacramentado a través de un sinfín de pequeños detalles.

viernes, 30 de diciembre de 2011

La batalla cultural por la familia

   La ya tradicional Misa de las Familias en la Plaza de Colón, coincidiendo con la fiesta de la Sagrada Familia el viernes día 30 de Diciembre, busca reactivar de un modo especial a los jóvenes, víctimas inequívocas de una crisis de aquellos lenguajes que habían servido para definir la realidad y cuya vigencia se encuentra cuestionada por la presencia de otras formas alternativas de convivencia que parecen no sólo replantear la cuestión del futuro de la familia, fundada en el matrimonio monogámico e indisoluble entre un hombre y una mujer, sino contemplar el delirio paroxista de su futura extinción.

   Pero no hay que equivocarse. La secularizadora categoría de "gender", que promueve la antropología del cuestionamiento de la familia y la equiparación de la homosexualidad a la heterosexualidad o a un modelo nuevo de sexualidad polimorfa, no es en absoluto el verdadero problema de la familia. Lo desigual nunca puede tratarse "igualmente", lo cual significaría tanto como ir contra el principio de igualdad.

lunes, 4 de julio de 2011

La Eucaristía, remedio para el individualismo

La Eucaristía, remedio para el individualismo
   A través de Cristo participamos en la vida de la Trinidad y al mismo tiempo nos unimos profundamente entre nosotros, en la Iglesia, germen de unidad en el mundo

De modo sencillo y profundo, y también con fuerza y originalidad, Benedicto XVI ha mostrado la importancia de la Eucaristía en el momento actual de globalización (cf. Homilía del Corpus Christi, 23-VI-2011).

Desde el corazón de Cristo, como fruto del Amor
      1. «Todo parte, se podría decir, del corazón de Cristo». En la Última Cena, Jesús transforma el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre, adelantando su sacrificio en la Cruz. La Eucaristía nace así en el interior de su oración, como fruto de su Amor. «Por esto sabe agradecer y alabar a Dios incluso frente a la traición y a la violencia, y en este modo cambia las cosas, las personas y el mundo». Y esa capacidad de transformación pasa a los cristianos.

      ¿Cómo sucede esto? Al “recibir la comunión”, al comer el Pan eucarístico, y por la acción del Espíritu Santo, «entramos en comunión con la vida misma de Jesús, en el dinamismo de esta vida que se da a nosotros y por nosotros». Y a través de Cristo participamos en la vida de la Trinidad y al mismo tiempo nos unimos profundamente entre nosotros, en la Iglesia, germen de unidad en el mundo.

      Por eso, ha explicado también el Papa: «En una cultura cada vez más individualista, como lo es aquella en la que estamos inmersos en las sociedades occidentales, y que tiende a difundirse en todo el mundo, la Eucaristía constituye una especie de ‘antídoto’, que actúa en las mentes y en los corazones de los creyentes y que siembra continuamente en ellos la lógica de la comunión, del servicio, del compartir, en resumen, la lógica del Evangelio» (Angelus, 26-VI-2011). 

      De esta manera, señalaba, se entiende la vida y la eficacia de los primeros cristianos, como también la de los mártires como los de Abitinia, cuando exclamaban: «!Sin el Domingo (es decir, sin la misa dominical) no podemos vivir!». Asimismo —por la Eucaristía— se explica la perseverancia de los cristianos oprimidos por regímenes totalitarios. En todo caso, observa Benedicto XVI, «la comunión con el Cuerpo de Cristo es fármaco de la inteligencia y de la voluntad, para volver a encontrar el gusto de la verdad y del bien común» (Ibid).

Un acto personal con efectos anti-individualistas
      2. ¿Qué consecuencia tiene esto? Según el Papa, comulgar no puede entenderse en una perspectiva individualista, pues en la Eucaristía nos hacemos miembros del cuerpo de Cristo (cf. 1 Co 10, 16-17). De esta manera explica lo que acontece a partir de ese contacto personalísimo con Cristo: «Nuestra individualidad, en este encuentro, se abre, liberada de su egocentrismo e insertada en la Persona de Jesús, que a su vez está inmersa en la comunión trinitaria» (Homilía, 23-VI-2011). Y desde ahí, subraya, «la Eucaristía, mientras que nos une a Cristo, nos abre a los demás, nos hace miembros los unos de los otros: ya no estamos divididos, sino que somos una sola cosa en Él». Más en concreto: «La comunión eucarística me une a la persona que tengo al lado, y con la que, quizás, ni siquiera tengo una buena relación, y también nos une a los hermanos que están lejos, en todas las partes del mundo»

      De ahí, prosigue Benedicto XVI, deriva «el sentido profundo de la presencia social de la Iglesia, como testifican los grandes Santos sociales, que fueron siempre grandes almas eucarísticas». Así es, teniendo en cuenta que la presencia de la Iglesia en la sociedad no se restringe a su presencia institucional u "oficial", por medio de los obispos o los sacerdotes, o por el testimonio de los miembros de la vida religiosa; la Iglesia se hace presente también a través de los fieles laicos (la mayoría de los cristianos). Los laicos no actúan ordinariamente representando a la Iglesia de modo oficial, sino que "son Iglesia" haciendo el mundo. Es decir, en ellos la Iglesia se hace presente mientras conviven y trabajan en la sociedad, al lado de los otros ciudadanos, con coherencia cristiana.

Cristo en la Eucaristía y en los necesitados
      3. Pues bien, en todos los cristianos deben manifestarse las consecuencias de recibir la comunión eucarística: «Quien reconoce a Jesús en la Hostia Santa, lo reconoce en el hermano que sufre, que tiene hambre y sed, que es forastero, desnudo, enfermo, encarcelado; y está atento a todas las personas, se compromete, de modo concreto, por todos los que tienen necesidad». En otras palabras: «Del don del amor de Cristo proviene, por tanto, nuestra especial responsabilidad de cristianos en la construcción de una sociedad solidaria, justa y fraterna». Esto adquiere especial relieve en nuestra época de globalización, que nos hace cada vez más dependientes unos de otros: «El Cristianismo puede y debe hacer que esta unidad no se construya sin Dios, es decir, sin el Verdadero Amor, lo que daría lugar a la confusión, al individualismo, y la opresión de todos contra todos»

      Todo esto, que procede del amor de Cristo y que apela a nuestra generosidad es, según el Papa, la transformación que el mundo necesita, siguiendo el camino de Cristo que es Él mismo, viviendo con Él. No se trata de utopías ideológicas, ni de espejismos. «No hay nada de mágico en el Cristianismo. No hay atajos, sino que todo pasa a través de la lógica humilde y paciente de la semilla de grano que se parte para dar la vida, la lógica de la fe que mueve las montañas con el suave poder de Dios». Así Dios «quiere continuar renovando la humanidad, la historia y el cosmos, a través de esta cadena de transformaciones, de la que la Eucaristía es el sacramento».

Semilla de unidad y de paz
      En conclusión: «El Espíritu Santo, que transforma el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, transforma también a cuantos lo reciben con fe en miembros del cuerpo de Cristo, para que la Iglesia sea realmente sacramento de unidad de los hombres con Dios y entre ellos» (Angelus, 26-VI-2011). Así la Eucaristía es, por medio de los cristianos, semilla de unidad y paz en el mundo, y antídoto contra el veneno del individualismo; pues el amor que viene de Dios es más fuerte que el mal, la violencia y la muerte.
Ramiro Pellitero. Universidad de Navarraiglesiaynuevaevangelizacion.blogspot.com

lunes, 7 de junio de 2010

El Hombre de Piedra

          Con su maestría habitual Antonio Burgos comenta el affaire de la marcha real el día del Corpus sevillano

          La calle Hombre de Piedra se llama así por una hermosa leyenda que ojalá nunca desmientan los historiadores. Empotrado en la pared de una casa, a ras con la calle, está allí el que parece mutilado torso de una estatua romana. 

          Mentira. No es una estatua. Es el Hombre de Piedra. Un sevillano de antes como muchos de éstos de ahora, que ostentosamente no quiso arrodillarse cuando pasaba el Santísimo, no se Almudi.org - Antonio Burgossabe si en viático para un agonizante o si con toda solemnidad y bajo palio, en la procesión de Su Divina Majestad de la Sacramental de San Lorenzo. 

          A aquel sevillano que no quería tributar el debido honor a Dios Sacramentado, el Creador lo castigó, y lo arrodilló a la fuerza y eternamente, haciéndolo de piedra. Y allí sigue el Hombre arrodillado en su Piedra, para gloria del Altísimo.

          El otro día volvió a pasar el Santísimo por la calle Hombre de Piedra, en la Majestad en Público de San Lorenzo. Y hubo esta vez otro sevillano que desafió el poder inmenso de Dios sacramentado. No estaba en la calle sin arrodillarse. Estaba en un balcón. Balcón colgado, como todos los del barrio. Pero no con mantón de Manila o colcha nupcial. Estaba colgado con la rojinegra bandera anarquista de la CNT. Al paso del Santísimo, el nuevo Hombre de Piedra alzó el puño cerrado como un desafío no sólo al Señor, sino a los creyentes que lo acompañaban. 
ABC
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domingo, 6 de junio de 2010

Corpus 2010: Una novedad

Os presento estas buenas reflexiones del Dr. Ortíz López para la solemnidad de hoy        

          Una tabla atribuida a Van Eyck que se conserva en el madrileño Museo del Prado se titula “La Fuente de la Gracia”, y representa el misterio de la Eucaristía como sacramento y como sacrificio de Cristo. En primer lugar y en un plano celestial vemos a Jesucristo Sacerdote y Rey, vestido con túnica roja, coronado y con el cetro en su mano izquierda mientras bendice Almudi.org - con la derecha; a sus pies el Cordero místico, es decir, el mismo Cristo-Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. 

          Acompañando al Señor está su Madre la Virgen María y San Juan Bautista, el Precursor. Más abajo de esta visión celestial, y en un segundo plano, nace una fuente de aguas cristalinas que procede directamente de Cristo-Cordero mientras es adorado por ángeles músicos en un vergel de flores. 

          Finalmente y en un tercer plano, que es el de la tierra, llegan a la Iglesia las aguas fecundas con la Eucaristía sobrenadando como Hostias consagradas que pone a prueba la fe; por eso a la izquierda la Sinagoga judía y los incrédulos la rechazan escandalizados, mientras que a su derecha el Papa rodeado de Obispos, nobles y otros creyentes adoran con devoción a Jesús sacramentado[1].

Dios cumple su Palabra

Cuando Jesús dijo «sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo»[2] se comprometía a cumplir su palabra en sentido pleno y verdadero. Y ahora está presente entre nosotros de múltiples maneras: en su Palabra, en la oración de los fieles, en los pobres y enfermos o en los sacramentos, pero sobre todo está presente bajo las especies eucarísticas. 

JESÚS ORTÍZ LÓPEZ
ALMUDÍ
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martes, 1 de junio de 2010

La Comunión de rodillas y en la lengua

          Traducción del artículo aparecido en el sitio Oficial de la Santa Sede: La Comunione ricevuta sulla lingua e in ginocchio
* * *
          La más antigua práctica de distribución de la Comunión fue, muy probablemente, la de dar la Comunión a los fieles en la palma de la mano. Sin embargo, la historia de la Iglesia evidencia también el proceso, iniciado tempranamente, de transformación de esta práctica. Desde la época de los Padres, nace y se consolida una tendencia a restringir cada vez más la Almudi.org - distribución de la Comunión en la mano y a favorecer la distribución en la lengua. El motivo de esta preferencia es doble: por una parte, evitar al máximo la dispersión de los fragmentos eucarísticos; por otra, favorecer el crecimiento de la devoción de los fieles hacia la presencia real de Cristo en el sacramento.

          A la costumbre de recibir la Comunión sólo sobre la lengua hace referencia también santo Tomás de Aquino, el cual afirma que la distribución del Cuerpo del Señor pertenece sólo al sacerdote ordenado. Esto, por diversos motivos, entre los cuales el Doctor Angélico cita también el respeto hacia el sacramento, que «no es tocado por nada que no esté consagrado: y, por eso, están consagrados el corporal, el cáliz, y también las manos del sacerdote, para poder tocar este sacramento. A ningún otro, por lo tanto, le es permitido tocarlo, fuera de casos de necesidad: si, por ejemplo, estuviera por caer al suelo u otras contingencias similares» (Summa Theologiae, III, 82, 3).

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miércoles, 14 de abril de 2010

“La Misa, una cuestión de amor”... afirma el Prelado del Opus Dei


“La Santa Misa es una cuestión de amor”, responde monseñor Javier Echevarría, prelado del Opus Dei, cuando se le pide un consejo para todos aquellos que alguna vez se han aburrido en la celebración eucarística. A este sacramento, monseñor Echevarría, que junto a monseñor Álvaro del Portillo fue la persona más cercana a San Josemaría Escrivá de Balaguer, dedica su último libro, que lleva por título precisamente “Vivir la santa misa” (RIALP, 2010, 196 páginas).

Monseñor Echevarría, miembro de la Congregación vaticana para las Causas de los Santos y del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, consultor de la Congregación vaticana para el Clero y miembro honorario de la Academia Pontificia de Santo Tomás de Aquino, busca con este libro redescubrir el amor a la Eucaristía, “que debe ser el centro de nuestra vida”, según explica en esta entrevista concedida a la agencia ZENIT.

-¿Qué recomendaría a los católicos que dicen que se “aburren” en misa?

Monseñor Echevarría: Yo les recomendaría que participaran con sinceridad en la misa, buscando y amando a Jesús. Escribió san Josemaría en Camino: “La Misa es larga, dices, y añado yo: porque tu amor es corto”.
No hay que dar demasiada importancia al sentimiento: entusiasmo o apatía, ganas o desgana. La misa es sacrificio: Cristo se entrega por amor. Es una acción de Dios, y no podemos captar plenamente su grandeza, por nuestra condición limitada de criaturas. Pero hemos de hacer el esfuerzo no sólo de estar en misa, sino de vivir la misa en unión con Cristo y con la Iglesia.

ZENIT
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