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lunes, 14 de octubre de 2024

Por una política con mayor énfasis en la ciudadanía, la comunidad y la virtud cívica


Los argumentos políticos no pueden eludir lo relacionado con una vida lograda y buena

Avance

Filosofía pública es una recopilación de artículos breves escritos por Michael J. Sandel que exploran los dilemas morales y cívicos que animan nuestra vida pública y abordan algunas de las cuestiones éticas y políticas más controvertidas de nuestros tiempos.

Como la discriminación positiva, el suicidio asistido, el aborto, los derechos de los homosexuales, la investigación con células madre, las licencias de contaminación, los límites morales de los mercados, el significado de la tolerancia y la civilidad, los derechos individuales frente a las reivindicaciones de la comunidad y el papel de la religión en la vida pública.

viernes, 10 de junio de 2022

Estamos despegando


Hay señales de que algo profundo está comenzando a cambiar en el mundo. Al menos esa es mi impresión

«Taking off is imminent» es lo que suele decir en voz no muy alta el piloto a la tripulación cuando el avión emboca la pista de despegue. Con esta expresión avisa a los tripulantes de cabina de que el despegue es inminente y que, por tanto, deben ocupar los asientos establecidos.

Yo estoy ya cerca de los 70 años y como filósofo siempre me ha interesado analizar y dar vueltas a lo que pasa. En este ya no corto espacio de tiempo me parece que no ha habido realmente muchos cambios decisivos. 

miércoles, 30 de octubre de 2019

Aprender a sumar

Sumar en política, en lo social y cultural, sumar en el ámbito familiar y profesional. Todos a una, a dar lo mejor de lo nuestro y a sacar partido de los aciertos de los demás. Así seremos grandes y fuertes
Es curioso, pero la operación matemática que primero aprendimos: sumar, es la que también solemos olvidar antes. En estos tiempos interesantes que vivimos nos vendría muy bien repasar la primera de las cuatro operaciones básicas de la aritmética. La bendita suma, la que une, la positiva, la que todo lo aprovecha.

viernes, 29 de marzo de 2019

Ser feliz en tiempos de prisa

Escribe Nuria Chinchilla: Somos seres sociales y de la interacción con los otros depende en gran parte nuestro bienestar.
“Las personas felices no nacemos, nos hacemos”, es el subtítulo del libro Del ataud a la cometa, de Carlos Andreu, que ya va por su novena edición. Esta semana lo hemos tenido en el IESE en nuestro I-WiL Lunch, para descubrir cómo ser felices en tiempos de prisa, ahora que muchos discurren por la vida en la categoría de zombies, y no de vivos. Como dice el autor:

martes, 11 de septiembre de 2018

Hacer del mundo un hogar

“Estoy convencida que para poder asumir el compromiso de hacer del mundo un hogar tenemos que reflexionar en lo que el hogar significa para la sociedad”
Ese título resulta extravagante en un momento histórico en el cual hemos hecho del mundo un campo de batalla, un mercado idiotizado o bien una tierra de forajidos. Pero nuestra condición humana y nuestra vocación y misión cristiana, nos obliga a replantearnos la vida para lograr paz y sosiego. 

viernes, 31 de agosto de 2018

El Cielo son los otros

Si la libertad es posibilidad de amar y el amor es el ejercicio correcto de la libertad, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que “el Cielo son los otros”
En un lugar de esta tierra de cuyo nombre no quiero acordarme, una persona cuyo rostro he olvidado me describió el otro día un programa de televisión cuyo título sí retuve aunque intentaré no recordar: First Dates
Lo vino a definir como una feria de los egoísmos más burdos, en que se ponen en contacto dos personas que se dedican a buscar un apéndice para sus vidas, un títere que les acepte sin pretender de ellos ningún esfuerzo, mucho menos algo que lejanamente se parezca al amor.

lunes, 23 de julio de 2018

Cerrar la tienda

Escribe Leopoldo Abadía: Que sí, que ya sé que es difícil ilusionarse hoy, con tanta suciedad por la calle. Pero cerrar la tienda, ¡nunca!, pues no podemos ir por la vida a empatar. Y, mucho menos, a perder el partido.
Me llama un amigo, mayor que yo, lo cual es mucho decir. No quiere que le mande nada de lo que escribo. Dice que no tiene nada contra mí. Es que “ha cerrado la tienda. No le interesa saber nada de lo que pasa.
Recibo un correo de otro amigo, más joven que yo, pero objetivamente, de una cierta edad: “¡Qué pena me da todo esto y qué contento estoy de estar malito… ya enganchado de tanto en tanto al cacharro del oxígeno… ¡Cuanto antes…! A ver si Dios quiere…”

jueves, 5 de abril de 2018

La posverdad nos invade

Escribe Miguel Ángel Garrido: «Nadie podrá mencionar la mentira allí donde no existe de ninguna manera la verdad. En este extremo, cuando uno detecta el horror, normalmente en la acción del otro, se sentirá la ausencia de verdad como un vacío. De ahí la palabra. Posverdad es manipulación que se señala como nostalgia de verdad en la comunicación de un hecho o en la adopción de unas actitudes. Se comprende» 

NO es exacto que posverdad sea un neologismo jamás utilizado antes y cuyo nacimiento se pueda vincular a un artículo o a un libro de los últimos años, incluso si es un libro que lleva esta palabra compuesta por título como ocurre con Post-truth de Ralph Keyes (2004). 

miércoles, 9 de agosto de 2017

No somos islas

Jaime Nubiola escribe en su blog:La idea original de Facebook expresada en su misión−muy al estilo norteamericano− era “dar a la gente el poder de compartir y hacer el mundo más abierto y conectado”. Sin embargo, el pasado 22 de junio Zuckerberg anunció en una reunión en Chicago un cambio que puede ser importante. 

La nueva formulación de la misión de Facebook es ahora la de “dar a la gente el poder de construir comunidad y así juntos hacer el mundo más cercano”. En inglés resulta quizá más atractivo: “To give people the power to build community and bring the world closer together”. La razón de este cambio es que Zuckerberg se ha persuadido a lo largo de todos estos años de que para hacer un mundo mejor no basta con que esté más abierto y conectado, sino que es preciso favorecer que las personas singulares participen en comunidades efectivas que les permitan salir de su soledad, casi siempre dolorosa y a menudo terrible, para ayudar a los demás.

lunes, 5 de junio de 2017

¿Una sociedad adolescente?

En la novela de Philip Roth, “La mancha humana”, la vida del decano Coleman Silk se viene abajo tras preguntar un día por dos estudiantes que han faltado a todas sus clases, “¿Conoce alguien a estos alumnos? ¿Tienen existencia real o se han desvanecido como humo negro?”, pregunta en el aula. 

Desgraciadamente para Coleman, uno de los aludidos resulta ser afroamericano y, cuando llega a sus oídos la pregunta, la interpreta como un ataque racista. Aunque no había ánimo ofensivo en las palabras de Silk, pues jamás había visto al estudiante, el profesor es acusado de racista, cesado como decano y despedido. En poco tiempo se encuentra rechazado por la comunidad universitaria y rehuido por sus amigos y conocidos.

domingo, 19 de junio de 2016

Sociedad, valores y cristianismo

Es mucho lo que la historia nos puede enseñar: no en vano se la considera “maestra de vida”. Desde hace dos mil años se ha ido perfilando el concepto de persona y de dignidad como atributo inalienable de todo ser humano. Kant lo precisó con acierto al afirmar que toda persona es un fin en sí misma. Esto supone que nunca se debe instrumentalizar al hombre.

lunes, 8 de febrero de 2016

La sensibilidad


Decía Diderot que “la insensibilidad hace monstruos”. Se trata sin duda de una de las enfermedades más terribles de nuestro tiempo. La insensibilidad y la indiferencia, la falta de compasión ante los problemas de los demás, degrada al ser humano.

La persona sensible se abre a los principales problemas de la sociedad y valora la belleza tanto como el bien, sin embargo, la persona insensible pasa de largo ante los problemas ajenos. La abundancia de información que recibimos nos dificulta valorar las cosas en su justa medida. Toda acaba siendo trivial.


Seamos sensibles ante la belleza, cultivemos la delicadeza ante el bien, captemos con realismo los problemas y abrámonos a la su solución con generosidad. Solamente así podremos construir un mundo más humano.

serpersona.info

miércoles, 5 de agosto de 2015

Fábulas y parábolas para nuestros tiempos

Podríamos recapacitar un poco y no hacer bueno aquello de “lejos de nosotros la funesta manía de pensar”
Según el DRAE, la fábula es un breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados. Tiene también otras acepciones, pero nos sirve esta primera. 
Pensando en las parábolas, vienen enseguida a la mente las de Jesús de Nazaret, pero este género literario ha existido siempre en el mundo oriental. Hay multitud de cuentos árabes con esa intencionalidad. 
Tal vez las fábulas más famosas hayan sido las de Esopo; y, por supuesto, las parábolas más conocidas son las del Evangelio, pero también conocemos “La República” de Platón donde hay parábolas que aluden, por ejemplo, a las sombras de la caverna.

martes, 17 de febrero de 2015

Crisis de confianza

Crisis de confianza
   La crisis no es total porque buscamos y encontramos refugio en el interior de los grupos pequeños: familia, amigos…Buen análisis del Dr. Navas
   Edelman, una de las grandes agencias globales de comunicación, ha presentado en el reciente Foro Económico de Davos su tradicional informe anual sobre la confianza en el mundo (Edelman Trust Barometer 2014). Se trata de un estudio aplicado en 27 países que combina las metodologías cuantitativa y cualitativa: un millar de entrevistas a una muestra representativa por país, más 6.000 entrevistas en profundidad a personas cualificadas (500 en Estados Unidos y China y 200 en los demás países). El trabajo, realizado en octubre y noviembre de 2014, parece bastante fiable, y su carácter anual permite valorar la evolución del clima de confianza en el mundo desarrollado.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Matrimonio, familia y transformación social

 
 La sociedad actual parece, en ciertos aspectos, 
un tren que va a ninguna parte, como el que vemos en la película coreana “Rompenieves” (Bong Joon-ho, Snowpiercer, 2013). 

      Se desarrolla el film en un futuro no lejano, cuando el cambio climático casi acaba con la vida sobre la tierra. Solamente sobreviven los pasajeros de ese tren, impulsado por lo que llaman “la máquina de movimiento eterno”. Ahí puede verse una crítica a la tecnología si ésta se llegara a convertir en una pseudorreligión que pone un abismo entre los pobres y los ricos, somete con violencia a muchas personas y a sus familias, y las separa de los niños para adoctrinarlos y explotarlos. Con todo, late en alguna parte la esperanza de sobrevivir, después de una dura batalla encabezada por un redentor.

     Un tren verdaderamente salvador es hoy el de la familia cristiana, con su importante papel en la sociedad, que conviene poner de relieve en esta época de nueva evangelización. Para ello es bueno también plantearse qué actitudes educativas son las mejores, dentro de la familia, en relación con la vida política, económica y ciudadana, y con las nuevas tecnologías de la comunicación.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Preparar para actuar


   “La autoridad emancipadora tam­bién proporciona el entramado teórico necesario para que los educadores pue­dan definirse a si mismos, no sólo como simples intelectuales, sino también de un modo más comprometido y como intelec­tuales transformadores. Esto significa que tales educadores no sólo están interesa­dos en las formas de capacitación que fomentan la consecución de logros personales y en las formas tradicionales del éxito académico, sino que a la hora de enseñar también están interesados en vincular la capacitación ‑la habilidad para pensar y actuar críticamente‑ con el concepto de compromiso y de transfor­mación social” (Giroux, 1992).

   La auténtica educación genera un compromiso con la acción. No se limita a la esfera del conocimiento y de la comprensión. En un sentido amplio, la verdadera educa­ción no es simple acumulación de conocimientos, lo principal es estar en condiciones de tener un proyecto capaz de convertir las posibilidades en realidades. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

¿Existe una sociedad cristiana?

         
No es de hoy la pregunta que da título a estas líneas. Y a la vez, de cuando en cuando, surge como una cuestión muy actual, y seguirá surgiendo porque son muchos los matices que encierra

En estas líneas, y a propósito de una reciente entrevista al cardenal Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, sólo pretendo señalar algunos detalles.

A propósito de algunas leyes vigentes en países europeos, afirma Ravasi:
«Es uno de los signos más evidentes de que esta sociedad ya no es cristiana. El problema radica en que el cristiano sea capaz de ofrecer su visión moral y éticas de un modo correcto y coherente».

jueves, 14 de julio de 2011

La difícil lucha contra la corrupción

La difícil lucha contra la corrupción

   La ética de las virtudes tiende a la coherencia de vida. Sin ésta, no será posible la honestidad en la vida política y económica, por muchas regulaciones que establezcan las leyes mercantiles y penales

Los informes anuales de la ONG Transparencia Internacional, con sede en Berlín, muestran la muy diversa percepción de la ética pública en distintos países. En esa fuente de documentación queda bastante clara la diferencia entre el mundo latino y el anglosajón. Las exigencias morales de éste son vistas a la vera del Mediterráneo casi como puritanismo.

      Se comprueba estos días con las derivas del caso Strauss-Kahn: casi la mitad de los franceses siguen viendo al dimitido director del FMI como un buen candidato a las elecciones presidenciales de 2012, a pesar de la magnitud de su conducta sexual en el Sofitel de Nueva York. Lo suyo puede no ser delictivo, a pesar de la fuerte irrupción inicial de la fiscalía. Pero es toda una inmoralidad. ¿Se fiarán realmente los franceses de la prudencia en el gobierno de Francia por parte de un hombre incapaz de dominar sus pasiones?

      Hace años, el mundo asistió también atónito al caso del presidente de Estados Unidos Bill Clinton, acusado por la becaria Mónica Lewinsky. Pudo seguir adelante, a pesar de la cultura anglosajona, aplicada estos días duramente contra DSK por The Wall Street Journal: "dirigir una institución internacional o aspirar a la presidencia de una importante nación es incompatible con ser a la vez un disoluto famoso y de dedicación completa".

      De todos modos, la opinión pública francesa discurre por otros cauces, como muestra el increíble comentario de Bernard Henri Lévy en Le Point, que tradujo El País el domingo 10 de julio: "Ahogar el establecimiento de la verdad bajo un chorro de imágenes dignas de un mal 'reality show' no es propio de EE UU. En esta ocasión, sin embargo, ese país ha alcanzado la cumbre de la obscenidad".

      Ciertamente, como se ha repetido hasta la saciedad, se puede distinguir y separar la ética privada de la pública. Yo mismo suelo invocar la parábola evangélica del juez inicuo: aunque acaba haciendo justicia a la viuda, sigue siendo injusto. Porque, al menos desde Aristóteles, en la justicia es posible distinguir entre el cumplimiento de su objeto —el derecho de cada uno— y el perfeccionamiento personal del sujeto.

      Pero la ética de las virtudes tiende a la coherencia de vida. Sin ésta, no será posible la honestidad en la vida política y económica, por muchas regulaciones que establezcan las leyes mercantiles y penales. Menos aún en países, como España, que padecen una endémica enfermedad social: el retraso de la administración de justicia. El ciudadano corrupto aprovecha con creces las dilaciones normales, que aumentan con las provocadas mediante incidentes procesales y recursos.

      A pesar de todo, DSK podría ser presidente de Francia, en horas bajas de Nicolas Sarkozy y sin un claro candidato socialista capaz de superarle. De modo semejante, mutatis mutandis, diversos políticos están hoy al frente de comunidades autónomas, diputaciones o ayuntamientos de España, a pesar de existir dudas fundadas sobre su honorabilidad, especialmente a partir de la incoación de procesos judiciales (algunos tan antiguos que casi nadie los recuerda). La posible corrupción no tiene necesariamente consecuencias electorales, al menos, a tenor de los resultados de las recientes consultas: la mayor parte del centenar de candidatos incursos en procesos consiguieron un veredicto favorable en las urnas.

      La ética pública se forja desde la moralidad privada, que incluye a mi entender la necesidad de dimitir ante la menor sospecha de irregularidad. Cuando está en juego el bien común, no se puede invocar la presunción de inocencia, salvo que pueda demostrarse en horas. Porque, en el plano jurídico, no basta el trabajo previo de los "interventores", ni menos aún los informes a posteriori de los Tribunales de Cuentas.

      El excesivo peso del sector público, si falta honestidad personal, viene a ser casi una tentación continua para el político potencialmente corrupto. Como las nuevas tecnologías para la prensa amarilla, tan denostada tras el caso de las escuchas ilegales del News of the World. El magnate Rupert Murdoch puede haberlo sacrificado, no tanto por ética, sino por estrategia: está en juego la toma del 100% de BSkyB, la plataforma de televisión por satélite que ya controla con casi el 39% del capital.

      Al cabo, el fin no justifica los medios. Aunque un político brasileño —no recuerdo si gobernador o alcalde de Sao Paulo, mediado el siglo XX— fue reelegido con este eslogan de campaña: "robo, pero hago".

Salvador Bernal
ReligionConfidencial.com / Almudí

jueves, 12 de agosto de 2010

¿Una sociedad narcotizada?


          El diccionario de la RAE dice del narcotismo: estado más o menos profundo de adormecimiento que procede del uso de narcóticos, unas substancias que producen sopor, relajación muscular y embotamiento de la sensibilidad

          Es bien sabido que, en ocasiones, esos narcóticos son necesarios en medicina, mientras que otras veces son drogas productoras de "viajes" a un mundo irreal que acaba por constituirse Almudi.org - Pablo Cabellos Llorenteen necesario por la adicción  producida.

          Es obvio que no me refiero a una sociedad en la que el narcotismo medicamentoso —necesario o no— esté generalizado. Hay otro modo, quizá peor, de embotar la sensibilidad de sociedades enteras. 

          No me refiero sólo a España. Por desgracia, un cierto sopor de las conciencias también es algo bastante global, un mal sueño, incluso una relajación que incapacita para la reacción ante lo no natural; incapacita de tal modo que llega a negarse la existencia de lo normal. 

          El letargo puede ser tan profundo que constituya un estado en el que la razón ha dejado de funcionar con cordura: se han impuesto unos eslóganes vacíos, pero tremendamente efectivos, se ha creado la sinrazón de lo políticamente correcto para impedir opinar de modo diverso al pensamiento dominante; se dominan los sentimientos para utilizarlos en la dirección deseada por el poderoso, evitando que se reflexione.

          Basta aludir a que tal o cual tema es vivido de un modo en nuestro entorno para considerarlo silogismo suficiente e imponerlo en nuestra sociedad. Basta decir que una determinada postura es facha —sin más explicaciones— para desecharla sin motivación alguna. Basta afirmar que estamos en el siglo veintiuno para legalizar aberraciones. 

PABLO CABELLOS
ALMUDÍ
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